MADRID, 25 Feb. (CHANCE) -
Sonsoles Ónega ha vivido una mañana cargada de emoción durante la presentación de su última novela, 'Llevará tu nombre', en el histórico restaurante Lhardy de Madrid. Allí, arropada por amigos, lectores y su equipo editorial, la periodista y escritora no ha podido evitar romper a llorar al confesar que "nunca imaginé que algún día aquello que escribía llevaría mi nombre", unas palabras que pronunciaba entre lágrimas y que resumen el vértigo y la gratitud con los que encara esta nueva etapa literaria tras el éxito de 'Las hijas de la criada'.

Para hacer aún más especial el momento, la presentadora ha contado con la colaboración de las actrices Anabel Alonso y Lucía, que se encargaron de dar vida ante los asistentes a las dos protagonistas de la novela, teatralizando algunos pasajes y acercando al público el universo de 'Llevará tu nombre'. La presencia de ambas intérpretes, muy aplaudida en la sala, subraya el marcado carácter femenino de la historia, centrada en mujeres que se reconstruyen y se enfrentan a un destino escrito por otros, uno de los ejes que la autora ha reivindicado en sus últimas obras.

Visiblemente nerviosa y emocionada, Sonsoles reconoce que "no todo el monte ha sido orégano" en su carrera literaria y recuerda sus inicios, cuando recorría "casas de correos con tacos de folios" hasta que su trabajo encontró el respaldo de su actual editorial, a la que agradeció de corazón haber creído en su literatura. Entre agradecimientos a su editora y a todo el equipo de Planeta, la escritora destaca el lema que cierra el libro, "lo que pasa en los libros se queda en los libros", una declaración de intenciones sobre esa comunión íntima entre autor y lector que, según explica, es lo que la mueve a escribir.

Durante su intervención, también ha puesto en valor la figura de Vicenta María, la religiosa real cuya historia inspira a uno de los personajes que "bendicen" la novela, una mujer que dedicó su vida a sacar de la calle y del horror de la prostitución a otras mujeres, y cuya presencia simbólica, según la autora, "se ha acercado a las páginas de esta novela para algo y por algo".