MADRID, 9 Oct. (CHANCE) -
Tamara Falcó sigue regalándonos grandes momentos en su cita semanal con 'El Hormiguero' y, aunque en las últimas semanas ha mantenido un perfil bajo, este jueves ha vuelto a hacer gala de su espontaneidad con una inesperada confesión que ha dejado sin palabras a Pablo Motos y a sus compañeros Nuria Roca, Juan del Val y Cristina Pardo. Y es que a pesar de que después de 3 años de matrimonio la marquesa de Griñón e Íñigo Onieva parece que viven en una permanente luna de miel, no están exentos de los problemas de convivencia que afectan a cualquier pareja en su día a día.
Y poniendo como ejemplo el hecho de que te moleste que tu marido deje "los calcetines tirados" ha revelado que en su día, hace un año y medio, acudieron a un "retiro de amor conyugal" para gestionar mejor su relación. "Iñigo me va a matar por contar esto", ha asegurado divertida, explicando que "te dan técnicas para mejorar la convivencia y si algo te saca de quicio te enseñan a relajarte y pensar 'no pasa nada, no me voy a enfadar...'".

"En la terapia me dijeron que a tu pareja había que tratarle como a la mejor persona del mundo, la más mportante de tu vida, a quien más tienes que querer, que cuidar, que respetar..." ha añadido, reconociendo entre risas que las técnicas que les dieron en el 'retiro' para sobrellevar con dignidad el dicho popular 'donde hay confianza da asco' no les han servido "de mucho".
"¿Que se ha vuelto a dejar los calcetines fuera? Se recogen mientras respiras, y piensas que hay que amar en la adversidad", ha bromeado, confesando que a pesar de los pequeños desencuentros que hay en cualquier matrimonio, "ahora estamos en un momento estupendo".