MADRID, 10 Abr. (CHANCE) -
Tamara Gorro atraviesa un momento delicado de salud mientras vive un gran momento personal. Tras varias semanas apartada de los focos por un problema de salud que ella misma ha dejado claro que no está relacionado con la depresión que sufrió en el pasado, la influencer ha reaparecido poco a poco en eventos públicos y redes sociales, insistiendo en que se encuentra "emocionalmente bien", aunque el proceso físico que vive "no es nada agradable" y la ha dejado "muy flojita". A esto se suma el interés constante por su relación con Cayetano Rivera, sobre la que se habla incluso de posibles planes de boda, algo que ella ya ha frenado en otras ocasiones asegurando que es "muy pronto" para pensar en matrimonio y que prefiere centrarse en el "aquí y ahora".
En este contexto, la colaboradora ha sido muy clara con respecto a su futuro sentimental: "No me voy a volver a casar". Lo repite con énfasis y matices, dejando claro que no es una cuestión de si tiene o no pareja en este momento, sino una decisión personal firme. "No me voy a casar, no, pero no por ahora con quién... Nunca me voy a casar. No me caso. No, no, no, no me caso, pero no me caso porque no quiero casarme", recalca, cerrando así cualquier especulación sobre un posible enlace, ya sea con Cayetano o con otra persona en el futuro inmediato.
Preguntada por la polémica entrevista de Kiko Rivera y las palabras que este ha dedicado a Irene Rosales y Jessica Bueno, Tamara prefiere situarse en una posición de prudencia y respeto. Evita entrar a valorar quién tiene razón y quién no, pero sí lanza un mensaje general: "Lo único que yo digo, mantengo y mantendré, y que siempre lo he dicho, es que las personas, si están bien, adelante. Quiero que la gente esté feliz, toda la gente que tengo cariño y que quiero, que estén felices". Para ella, reconocer errores forma parte del proceso: "Si se cometen errores, es lícito también reconocerlo, y hay que reconocer. Pero no voy a decir yo ni qué está bien, ni qué está mal".
Cuando la conversación se dirige hacia Cayetano, se mantiene firme en su decisión de no hablar de él directamente. Aun así, aprovecha para hacer una reflexión más amplia sobre los apoyos necesarios en los momentos difíciles: "No por no hablar de Cayetano, que de verdad que no es por hablar de él, no voy a hablar de él, no, pero... Yo creo que cuando tú estás triste o se te ha roto un pie o duele la cabeza o un brazo, o lo que puedas tener o estar procesando, tienes que tener alrededor que te sumen y te apoyen". Amplía esa idea a todos los ámbitos: "No hablo solamente del amor, no, de tus hijos, tus amigos, tu gente, tu círculo, tu círculo que te sume. Porque eso es lo que te hace bien y que te apoyen. Pero no lo enfoco solamente en el amor, en general, sí".
Sobre su estado de salud, admite que "la mirada lo dice todo" y que quienes la conocen perciben en sus ojos que no está atravesando un proceso sencillo. Recuerda el revuelo que se generó cuando se habló de una posible recaída en la depresión, algo que desmintió con rotundidad, aunque entiende la preocupación de su entorno. "Cuando no estás bien, se nota. No estoy pasando un proceso bonito, como dije... nada agradable, estoy muy flojita", confiesa. Amigas como Cruz Sánchez de Lara, cuenta, se han interesado de inmediato al ver titulares alarmantes. Tamara insiste en que, aunque la situación no es fácil, se siente arropada por su círculo y se centra en seguir paso a paso las indicaciones médicas, manteniendo su vida privada en la medida de lo posible al margen del ruido mediático.