MADRID, 15 Jun. (CHANCE) -
Cita indispensable en Las Ventas para los amantes de la Fiesta Nacional, ya que después de mes y medio de festejos la Feria de San Isidro ha echado el 'cierre' a una temporada inolvidable con la tradicional Corrida de la Beneficencia protagonizada por un cartel de lujo formado por Andrés Roca Rey, Alejandro Talavante y Víctor Hernández. A pesar de que la tarde presagiaba tormenta, han sido numerosos los rostros conocidos que se han acercado al coso madrileño, como Isabel Díaz Ayuso, Sergio Ramos, Luis Alfonso de Borbón y su tío Jaime Martínez-Bordiú; José Ortega Cano, Sofía Mazagatos y Tito Pajares; Carmen Posadas, o María García de Jaime y Tomás Páramo, aunque sin duda han sido dos mujeres las que han acaparado todos los flashes.

Nos referimos a Cayetana Rivera, que una vez más ha demostrado que es la mayor fan de su novio y no se ha querido perder la faena dejando claro que no es de las parejas de toreros que prefieren quedarse en casa o en el hotel esperando noticias de cómo ha ido su suerte; y Victoria Federica, que acompañada por su hermano Froilán -que ha regresado a España para pasar unos días tras su comentada ausencia durante la histórica visita del Papa León XIV a nuestro país- ha zanjado los rumores de distanciamiento con el diestro peruano y la hija de Francisco Rivera y Eugenia Martínez de Irujo arropando a Roca Rey en una plaza por primera vez desde que comenzó su relación con la nieta de la Duquesa de Alba.

Una corrida pasada por agua, ya que en torno a las 20.00 horas comenzaba a caer un diluvio intenso e impresionante provocando que muchos de los espectadores abandonasen Las Ventas para ponerse a cubierto. No ha sido el caso ni de la hija de la infanta Elena ni el de Tana que, a varios metros de distancia una de la otra en el tendido y protegiéndose como podían bajo sendos paraguas, aguantaban estoicamente la lluvia hasta el final de la faena en su apoyo incondicional al diestro peruano.


Mientras Victoria abandonaba la plaza en coche con su novio Jorge Navalpotro y su hermano Froilán, la nieta de Carmen Ordóñez lo hacía a pie completamente calada por la tormenta pero sin perder su buen humor; y es que a las preguntas sobre lo bien que marcha su relación y lo enamorada que está de Roca Rey después de tres meses de amor, echaba balones fuera pidiendo el paraguas a la prensa: "Bien, con mucha lluvia. ¿No lo veis? Por favor, está diluviando, estoy empapada. Muchas gracias por todo, pero oye, por favor" ha expresado con una sonrisa corriendo hacia un coche.