Actualizado 10/08/2020 14:18 CET

Beneficios de que los niños cocinen ya sea con Lékué, Thermomix o libros

Cocinar con los niños es una actividad que divierte y además les enseña importantes valores.
Cocinar con los niños es una actividad que divierte y además les enseña importantes valores. - ISTOCK - Archivo

   MADRID, 23 Abr. (CHANCE) -

En estos días en casa nos ha tocado agudizar la imaginación para entretener a los más pequeños: jugar a juegos de todo tipo, hacer fiestas de disfraces, dibujar, cantar, adaptar deportes a ejercicios en casa, ver películas y series, etc. Pero cuando las actividades de siempre empiezan a no ser suficiente y nuestras ideas empiezan a agotarse, ¿por qué no probar un nuevo territorio y cambiar el cuarto de juegos por la cocina?

¿Sabías que cocinar con niños tiene innumerables beneficios? Permitirles que se introduzcan en el apasionante mundo culinario hará que descubran nuevos alimentos o que aprecien cómo son realmente aquellos que habitualmente comen antes de que los encuentren integrados en sus platos preferidos. Además, la cocina facilita la ardua labor de los padres de introducir en su dieta nuevos alimentos, ya que al elaborarlo ellos mismos estarán más abiertos a probarlos. Igualmente, los pequeños disfrutarán más de la comida que les ha costado un esfuerzo elaborar y harás que se sientan mayores, incrementado su autonomía y responsabilidad, pues deben cumplir una nueva tarea.

Asimismo, los múltiples ingredientes con los que se encuentren en la elaboración estimularán sus sentidos y su capacidad creativa. A ellos les encantará meter las manos en la masa y tú tendrás una oportunidad para compartir tiempo de calidad con ellos, entre risas y diversión.

Hace ya siete años desde que el conocido formato de televisión Masterchef Junior se estrenara en España, dejando a toda la audiencia asombrada por las destrezas culinarias de un grupo de niños de entre 8 y 12 años. Antes de eso, ningún padre imaginaba que sus hijos pudiesen ser capaces de elaborar platos tan intrincados como una deconstrucción de milhojas de carabinero o un risotto de gamba roja y plancton. Es más, aún hoy cualquiera se asombraría si su hijo de diez años en el colegio tuviera clases tan dispares como creación de una start-up, criminología y lenguaje forense o robótica.

Hoy en día, la profesión de cocinero se ha convertido en una de las más deseadas entre los pequeños, por la influencia de este tipo de programas en la televisión. Es una realidad que algunos colegios ya contemplan estas y muchas otras disciplinas como una manera aplicada y significativa, además de divertida, de trabajar contenidos curriculares. Por ejemplo, a través de la preparación de una receta podemos aprender mucho acerca de unidades de medida y cálculos de proporciones, de nutrientes, de trabajo en equipo, así como mejorar habilidades motrices, desarrollar la creatividad, etc.

Según Ana Herrero, psicóloga y coordinadora del Departamento de Orientación del grupo Brains International Schools, "en ocasiones los padres no son plenamente conscientes del potencial de aprendizaje de sus hijos", lo que les lleva en algunas ocasiones a considerar que no están preparados para comprender o realizar algunas funciones más complejas. Sin embargo, la neurociencia ha demostrado que "el aprendizaje cognitivo experimenta su etapa de mayor plasticidad en los primeros años de la infancia", siendo necesario crear entornos estimulantes que les ayuden a desarrollar habilidades, aunque siempre respetando el momento madurativo del niño y atendiendo a sus necesidades.

El principio clave de este pensamiento es el de unificar los momentos de ocio y entretenimiento con el aprendizaje y la formación. La gastronomía ha captado la atención de los más pequeños por razones muy sencillas. "La motivación es clave a la hora de animar a nuestros hijos a realizar cualquier actividad, y ellos solo se motivan si algo les parece divertido y se sienten capaces", comenta Ana Herrero. Risas, juegos, visitas inesperadas, amigos y retos a los que se enfrentan en grupo. Según estudios científicos recientes, la funcionalidad del cerebro se multiplica cuando el aprendizaje viene acompañado de una intensa actividad emocional.

Del mismo modo que la motivación desaparece cuando un jefe no es capaz de reconocer el mérito de sus trabajadores, el profesorado del s.XXI asume el reto de trabajar de forma personalizada con cada alumno. "Reconocer los puntos fuertes y acompañar a cada niño a su ritmo es esencial para que mantengan el interés por la actividad. De esta forma validamos sus logros y les ofrecemos una red de seguridad y apoyo que les proporciona recursos para afrontar sin miedo metas cada vez más complicadas, sin olvidar la efectividad que ha demostrado el hecho de darles autonomía en su aprendizaje, permitiendo que ellos sean capaces de autovalorar su trabajo. Esta es una de las competencias personales más útiles para tener un rendimiento óptimo, tanto académico como más adelante, en el mundo laboral", afirma Ana Herrero.

Cuando recae sobre un niño o una niña la responsabilidad de elaborar una receta de principio a fin sin la ayuda de un adulto, se entrena en múltiples funciones ejecutivas, enfocándose en una meta, organizando y secuenciando todos los pasos y procesos necesarios, además entrenar también aspectos emocionales como la gestión de la frustración, la paciencia, el miedo al fracaso, o la capacidad de recibir críticas, con la ventaja de que son los propios padres los que las realizan. Una vez superada esta prueba, salen fortalecidos y preparados para nuevos retos estimulantes.

Por ello, la cocina ha dejado de ser un laboratorio reservado exclusivamente para los adultos, para convertirse en un espacio de juego y creatividad en el que la familia entera puede disfrutar. Ana Herrero recomienda el uso de libros de recetas para niños (se puede encontrar una amplia oferta en internet) que sirven de guía para ir aumentando la dificultad, a la vez que genera en ellos la ilusión por que llegue el día de cocinar en familia.

Lo que atrae a los niños de la cocina es lo mismo que puede atraerles de muchas otras disciplinas. La neurociencia y la educación han estrechado sus lazos para comprender el gran potencial del cerebro humano, especialmente en sus primeros años de edad. Como afirma Ana Herrero, "la esencia para conseguir un aprendizaje deseado es cambiar el foco del 'qué se aprende' al 'cómo se aprende'".

Como sabemos y las compañías saben que una de las mejores formas de compartir tiempo en familia es cocinando, muchas como Lékué han facilitado ebooks de cocina gratuitos como 10 recetas divertidas para cocinar con niños.

Thermomix propone 4 recetas sencillas y deliciosas, inspiradas en los más pequeños de la casa, para introducirlos en el maravilloso universo de la gastronomía.

CARACOLAS DE PIZZA CON POLLO A LA BARBACOA, LA PERDICIÓN DE LOS NIÑOS

   Si los niños tuvieran que elegir su plato favorito, seguro que la pizza estaría entre ellos. Les encantará 'pringarse' elaborando la masa y se chuparán los dedos una vez prueben estas divertidas caracolas. ¡Un acierto seguro!

HAMBURGUESAS DE COLIFLOR Y QUESO, EL TRUCO DEFINITIVO PARA INTRODUCIR LA COLIFLOR EN SU DIETA

   La coliflor es una gran fuente de vitaminas y minerales, así como de fibra, lo cual resulta fundamental en la nutrición infantil. Sin embargo, a veces los niños se muestran reacios a probarlas. Este es el truco definitivo, no solo para que la prueben, sino para que quieran repetir: en forma de hamburguesa y acompañadas con queso… ¡Realmente exquisitas!

CARAMELOS DE VERDURA Y QUESO, SIN AZÚCAR, PERO IGUAL DE DELICIOSOS

   Esta receta podría convertirse en el snack preferido para la merienda. Saludables, nutritivos y llenos de sabor. Si los acompañas de una salsa en la que dippear se agotarán en apenas minutos. Con ellos descubrirán que... ¡La verdura no está nada mal!

TARTA DE QUESO LIGERA CON TOPPING DE FRUTA, UN NUEVO DESCUBRIMIENTO PARA LOS NIÑOS

   Probablemente un postre nuevo para muchos niños, así que por qué no darles la oportunidad de elaborarlo ellos mismos y probarlo en estos días. Además, es una forma original de introducir los frutos rojos -llenos de antioxidantes y vitamina C- en su dieta. ¡Aprenderán a disfrutarlos en su día a día desde el primer momento!

Para padres y niños, hay distintos libros para aprovechar todo lo que tengas en casa o comer sano:

COCINA PARA APROVECHAR LO QUE TIENES EN CASA

La cocina sostenible, de Ada Parellada (Libros Cúpula); La cocina de las legumbres, de Fundación Alicia (Planeta Gastro); Guisos de siempre, de Juan Pozuelo (Libros Cúpula).

COCINA PARA INTENTAR COMER MÁS SANO

Ama, come, vive, brilla, de Elka Mocker (Lunwerg); Verduras sin límites, de José Andrés; Coliflor, de Oz Tellem (Libros Cúpula); Cocina sana la plancha, de Caroline Hwang (Lunwerg); Cocina verde, de Rodrigo de la Calle (Planeta Gastro); Confort, recetas para mimar tu estómago, de Cecilie Hauge (Libros Cúpula); La dieta keto para principiantes, Martina Slajerova (Libros Cúpula)

COCINA FÁCIL PARA COCINILLAS IMPROVISADOS

Recetas que no fallan, de Anaisa López (Libros Cúpula); Pizzas de Jerôme QuibertA (Planeta Gastro); Tapas, pintxos y tostas, de Xabier Gutiérrez (Planeta Gastro); Con un par de huevos, de Joan Antoni Miró (Libros Cúpula); 101 recetas para triunfar, de Miquel Antoja (Libros Cúpula); Bollería de siempre, de Rocío Arroyo (Libros Cúpula)

RECETAS PARA INTENTAR SER UN CHEF (O CASI)

Paella power, de Rodrigo de la Calle (Planeta Gastro); Cocina madre, de Joan Roca (Planeta Gastro); Bake it simple, de Oriol Balagué (Planeta Gastro); Homenaje a la Marquesa de Parabere (Planeta Gastro); Felicidad, de Carme Ruscalleda (Planeta Gastro); Cocottes, cazuelas y cacerolas, de Paco Pérez (Planeta Gastro).

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