La ceramista que convierte la esencia de Menorca en piezas únicas: así es Blanca Madruga, la artista que debes conocer

La ceramista que convierte la esencia de Menorca en piezas únicas: así es Blanca Madruga, la artista que debes conocer
La ceramista que convierte la esencia de Menorca en piezas únicas: así es Blanca Madruga, la artista que debes conocer - CORTESÍA DE BARCELÓ HOTEL GROUP

   MADRID, 17 Ago. (CHANCE) -

Uno de los lugares más mágicos de España, de manera indiscutible, es Menorca. La isla más auténtica de las Baleares que podemos recordar de muchas maneras: a través de sus paisajes, de su naturaleza o de sus texturas. O bien, a través de todo ello junto. Así es como lo refleja en su trabajo la ceramista local Blanca Madruga, una abogada que dejó su profesión y, tras recorrer medio mundo, terminó en Menorca casi de casualidad para convertir el barro en su nueva forma de vida.

Blanca Madruga es una de esas creadoras que ha encontrado en la artesanía su manera de mirar al mundo. Para ella, la naturaleza, las texturas y los materiales de la isla guían su trabajo. Y con un taller en Maó, sus piezas reivindican el valor de lo hecho a mano y esa belleza imperfecta de lo que nace del contacto directo con la materia.

Esta manera de crear se encuentra perfectamente integrada en la arquitectura de Barceló Nura, uno de los hoteles más especiales de la isla balear, donde el respeto al medioambiente constituye un eje central.

En este sentido, Blanca Madruga se une a Barceló Hotel Group con una colección de cápsulas de piezas de cerámica fabricadas manualmente y que "conecta con la identidad menorquina a través de la luz, las texturas y la calma del Mediterráneo".

LA VEGETACIÓN AUTÓCTONA Y EL PAISAJE ABRUPTO DE MENORCA: LA INSPIRACIÓN DE LA CERAMISTA BLANCA MADRUGA

La colección que Blanca Madruga ha creado para Barceló Nura es un recorrido visual por el propio hotel, que está totalmente inspirado en la vegetación autóctona y el paisaje abrupto y luminoso de la isla.

"Desvela creaciones singulares como las pitas, los calanchoes y las palmas, las cuales se han elaborado a partir de material vegetal intervenido procedente del propio hotel, logrando una intervención mínima que preserva la belleza orgánica y celebra las formas espontáneas del paisaje menorquín. Estas texturas naturales conviven con los denominados 'mega eggs', concebidos como una exploración matérica de gres albino y chamota negra esmaltados en mate donde el contraste revela la esencia de la pieza", detallan desde el hotel.

Además, los objetos cotidianos tienen un papel protagonista en la creación de Madruga. "Es el caso de las cubiteras modeladas en gres albino con impresión textil y esmalte transparente brillante, logrando diseños armónicos donde la forma y la textura dialogan con sutileza para acompañar los rituales compartidos". Asimismo, cabe destacar que la luz tan única de Menorca no podía faltar en la inspiración de la ceramista, quien a través de lámparas inalámbricas inspiradas en las taulas talayólicas menorquinas consigue recrear esa luz cálida tan característica de las noches mediterráneas.

"Trabajar con Barceló Nura ha sido un proceso muy natural. Ambos compartimos el respeto por la calma, la luz y la naturaleza de Menorca. Quería que estas piezas no solo decoraran, sino que transmitieran la energía de la isla, esa conexión con la tierra y el mar a través del barro", explica la ceramista Blanca Madruga.

EL ENCLAVE ÚNICO DE BINIANCOLLA EN MENORCA

La arquitectura integrada en el paisaje de manera respetuosa con el medio ambiente, es una de las características más especiales de Barceló Nura. Ubicado junto al mar en Biniancolla, el hotel destaca por su color blanco, sus piscinas turquesas, su gastronomía propia de kilómetro cero con productos locales, así como actividades únicas para los huéspedes, como la práctica de yoga junto al mar.


Fotografía: Manolo Yllera

También la colaboración junto a Blanca Madruga se convierte, sin lugar a dudas, en una auténtica estancia única. La ceramista apuesta por la artesanía contemporánea de proximidad con el fin de ofrecer una experiencia visual auténtica y profundamente vinculada al territorio. Así es como Barceló Nura no solo es considerado un referente del lujo calmado en Menorca, sino también un escaparate, reflejo y altavoz para el talento artístico local, tras colaborar con otros artistas como Blanca Alcañiz, diseñadora de joyería sostenible, o la artista especializada en ‘papercut’ y reciclaje, Nekane Jiménez.


Fotografía: Manolo Yllera