Toda la verdad sobre Messi más allá del campo de fútbol

Leo Messi
REUTERS
Europa Press Chance
Actualizado: viernes, 28 diciembre 2012 13:32

MADRID 28 Dic. (EUROPA PRESS) -

"Cuando lo vi bajar del avión, tan bajito y tan delgado, pensé que me había metido en un lío al organizar la prueba con el Barça". Este fue el miedo del primer agente que tuvo Leo Messi en España: Horacio Gaggioli. Él le representó hasta que en 2005 su padre se ocupó directamente de esta tarea.

Gagglioli cuenta: "Unos socios míos en Argentina vieron a Leo con 11 años. Me dijeron que era muy, muy bueno y que quería venir a España, pero había que buscar una ciudad en la que pudiera seguir el tratamiento para el crecimiento, que era caro y donde el padre pudiera tener trabajo".

Su hermana pequeña, Marisol Messi, tenía 5 años cuando llegó con su familia a Barcelona. No se integró y esa fue una de las razones por las que su madre volvió con ella a Rosario y dejó a Leo con su padre y su hermano mayor. La hermana del futbolista sabe cómo llevarle cuando le ve mal: "Cuando está así, le agarro la mano, pero no le hablo".

Juan Sebastián Verón es compañero de Messi en la selección argentina y compartieron habitación en el Mundial de Sudáfrica. "Solo lo vi nervioso una vez, antes del primer partido con Grecia, cuando Maradona le ofreció el brazalete de capitán. No era el liderazgo lo que lo incomodaba sino que tenía que dar un discurso ante sus compañeros", cuenta Sebastián. "Es solo un chico sentado en un rincón. No se venda, no usa tobilleras. Un partido del mundial lo juega como si jugara con los amigos del pueblo".

Lucas Scaglia, jugador en el Once Caldas de Bolivia, cuenta con gracia cómo siempre es presentado como "el amigo de Messi". La estrecha unión de estos dos amigos comienza en Argentina ya que juntos jugaron en todas las categorías del Newell's Old Boys hasta que Leo vino a España. "Lo conozco de siempre. Es un gran jugador y mejor persona", expresa su amigo, con quien ha compartido momentos difíciles como cuando se sometía a los tratamientos de crecimiento: No lloró nunca", afirma Lucas.

La maestra de Messi en Primaria cuenta que "era tan tímido que una amiga se sentaba detrás y me transmitía lo que él quería decir. Ella le compraba hasta la merienda". Esa amiga era Cintia Arellano, quien sigue viviendo en Rosario donde es maestra de niños con deficiencias. Cintia confiesa que no solo lo ayudaba con la merienda: "En los exámenes, me daba un golpe en la silla y me pasaba un papelito para que yo le pusiera las respuestas". También recuerda que en el recreo todos se peleaban para que Leo jugara en su equipo: "Con él ganaban seguro".

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