MADRID, 26 Feb. (CHANCE) -
En plena Semana de la Moda de Milán, el desfile de Fendi -que tuvo lugar el pasado 25 de febrero- volvía a ser uno de los más esperados y aclamados del momento. Aunque su propuesta estilistica y puesta en escena siempre son dignos de atención, este año ha estado marcado por el debut de Maria Grazia Chiuri como directora creativa.
La italania, que regresó a sus orígenes tras dejar atrás su legado en Dior, demostró en su primer desfile el nuevo rumbo que va a definir el estilo de la maison este 2026. Con una colección que mezcla tradición y visión contemporánea, y bajo el lema 'menos yo, más nosotros', en su propuesta otoño-invierno 2026/27, el negro ha dominado la pasarela acompañado por tejidos y siluetas que juegan con la mezcla entre lo utilitario y lo elegante.
Asimismo, rompiendo códigos de género, el traje de chaqueta ha desfilado bajo una mirada renovada, que junto a las nuevas versiones del icónico Baguette reinterpretan la herencia de la marca bajo una mirada actual.
Pero, además de la pasarela, el front row fue uno de los momentos más destacados porque su primera fila se encontraba repleta de celebrities que reflejan distintas maneras de entender el estilo y la moda hoy en día.
La presencia de Aitana en el desfile de Fendi ya es una fecha marcada en el calendario anual de la cantante. Su elección, que mezcla una base urbana con pantalones de tiro bajo esilo cargo y chaqueta de cuero negra tipo bomber, con piezas icónicas de la casa como el bolso estampado en animal print demuestran que la compositora no busca disfrazarse de alta costura sino integrar el lujo en su propio lenguaje generacional, confirmando así que la moda urbana también tiene cabida en las fashion weeks más prestigiosas del mundo.
Uma Thurman, también presente en este icónico front row, encapsuló la elegancia minimalista, combinando piezas atemporales con detalles contemporáneos. La elección de la chaqueta negra larga, con corte limpio y estructurado y camisa blanca, establece una base sofisticada mientras que el pantalón de talle alto complementa la prenda superior, añadiendo un toque de modernidad sin renunciar a la sobriedad. El accesorio estrella fue un pequeño bolso de líneas depuradas, que aportó equilibro entre lujo y funcionalidad y convirtió el outfit de la actriz en una declaración de poder y confianza.
Chiara Ferragni, la empresaria y creadora de contenido italiana también estuvo entre las asistentes más fotografiados en primera fila. Con vestido negro, estilo gasa de transparencias y un pronunciado escote en uve, confirmó que ella forma parte del ecosistema de la moda desde dentro. La influencer, que es conocida por su dominio de estilo el cual mezcla tendencia y sofisticación, completó su look con uno de los icónicos bolsos baguette de la firma y un abrigo de piel, creando un equilibrio perfecto entre la línea del desfile y su sello personal.
Sin embargo, la actriz estadounidense Shailene Woodley representa otro tipo de relación con la moda y así lo reflejó escogiendo un traje chaqueta que la convirtió de inmediato en una de las invitadas más discretas y orgánicas de la primera fila. En un desfile donde el negro podía interpretarse como sofisticación radical, ella lo tradujo en sencillez consciente, accesibilidad y elegancia. Una elección que sin duda comunica que el estilo no siempre está en destacar, sino en mantenerse fiel a una línea personal reconocible.
La sopresa de la noche sin duda fue la presencia de Jessica Alba y su hija de tan solo 14 años, Haven. Ambas apostaron por total looks monocromáticos pero en tonalidades diferentes. La intérprete se decantó por el clásico traje negro, mientras que la joven lució un conjunto blanco que combinó con pequeños accesorios en negro, creando un divertido contraste. Así, madre e hija, se convirtieron en el dúo perfecto.
Por último, Monica Bulleci, fue un día más un referente de estilo entre las invitadas. Con su traje de corte masculino, demostró el gran lema -'menos yo, más nosotros'- de Maria Grazia, la cual ha demostrado que las prendas no tienen género y que la elegancia y sofisticación tiene cabida tanto en la alta costura como en el día a día.