MADRID, 18 Mar. (CHANCE) -
¿A quién no le gusta una sobremesa después de una velada inolvidable? Esto es lo que ha plasmado la firma E·R·A·X en su nueva colección, 'La sobremesa'. Una propuesta que explora el momento de transición posterior a la comida, ese espacio donde las estructuras sociales se diluyen y el individuo se permite habitar una dimensión más íntima y espontánea.
Una puesta en escena que refleja el momento de la transición después de la comida
La colección se ha presentado en el marco de OMODA Madrid es Moda, con un desfile-performance en la Penthouse del Hotel Thompson de Madrid, consolidando la presencia de la firma dentro del circuito de la moda contemporánea y reafirmando su compromiso con la investigación conceptual a través del diseño.

Su puesta en escena trasladaba ese instante de transición al espacio, donde los cuerpos, en movimiento, activaban las prendas y reforzaban el carácter conceptual de la propuesta.
40 piezas que combinan lana Merino, fibras de bambú y tejidos artesanales
La colección está diseñada en el atelier de la marca por Claudia Romero junto a su equipo y está compuesta por alrededor de 40 piezas que combinan lana Merino, algodones, fibras de bambú y tejidos artesanales realizados a mano en colaboración con la artesana Ana, desde Asturias. Este diálogo entre técnica, materia y proceso refuerza la dimensión experimental y sensible de al propuesta.

Inspirada en ese momento de transición en el que el cuerpo abandona la rigidez de la representación social, 'La sobremesa' desarrolla un lenguaje estético basado en la tensión, la deconstrucción y el gesto. Las siluetas exploran la dualidad entre estructura y movimiento mediante prendas que se abren, se desplazan o se tensan sobre el cuerpo, incorporando elementos como imperdibles, costuras expuestas y volúmenes inacabados que evidencian el proceso constructivo.

Esta nueva colección de E·R·A·X -con una paleta cromática que parte de tonos neutros sobre los que emergen acentos en azul, rosa y amarillo- propone algo más que una estética: un estado. Ese momento en el que el cuerpo y la mente se liberan de la construcción social para habitar una forma más honesta, instintiva y libre de existir.
Claudia Romero asegura que en esta colección "me he centrado más en escribir y en construir una especie de relato"
"He trabajado esta colección de una forma bastante distinta a lo que suelo hacer, en vez de buscar referencias en otras disciplinas, me he centrado más en escribir y en construir una especie de relato", nos confiesa Claudia Romero al preguntarle por esta sorprendente y divertida colección.
"Empecé a imaginarme en diferentes sobremesas: con amigos, con mi pareja, en comidas de trabajo o en familia. Y a partir de ahí fui viendo cómo reaccionaba mi cuerpo en cada situación, en unas el tono se elevaba, en otras notaba el calor en la cara, cambiaba la postura, se desabrochaba el pantalón o se subía la falda… cosas muy pequeñas pero muy reales", explica. De ahí salieron "como cinco 'fantasías' que luego analicé, y después lo llevé a la realidad, empecé a analizar los comportamiento de la gente con la que he estado comiendo estos meses, que relaciones había con mis fantasías".
En ese análisis, Claudia se percató de "cómo se comportaban, qué hacía su cuerpo, cómo interactuaban con la ropa, si se la ajustaban, si se la quitaban, cómo se iban transformando" y de ahí le vino la inspiración: "De observar lo cotidiano y de llevarlo a algo más consciente", asegura.