MADRID (EUROPA PRESS)
Ya es seguro que Alec Baldwin no va a recibir el premio de padre del año, y además se le ha complicado la lucha que mantiene con su ex mujer, Kim Basinger, por la custodia de su hija, después de que salieran a la luz unas grabaciones en las que el actor definía a su hija Ireland, de 11 años, como "pequeña cerda odiosa y descerebrada". Por estas declaraciones su ex mujer ha pedido que Baldwin comparezca ante un tribunal para pedirle explicaciones, aunque el actor ha exigido también en los juzgados que se le explique quién difundió las conversaciones telefónicas.
Mientras los insultos del actor, de 49 años, daban la vuelta al mundo, el intérprete de 'El buen pastor', intentaba explicar con una carta publicada en su página Web personal su situación tras lo acontecimientos. "Aunque numerosas personas me han dicho que no me preocupe demasiado, pues todos los padres pierden la paciencia con sus hijos, estoy casi apenado de que esto se haya difundido a través de los medios por lo que ello le ocasiona a un niño", escribió.
Además, quiere dejar claro que lamenta haberse enojado con la pequeña, pero "igualmente lamento que se haya violado una orden del tribunal, que deliberadamente se selló en este caso" y es que Baldwin sabe que esta actitud le ha perjudicado en la dura lucha que mantiene con Basinger por la custodia de su hija desde que se divorciaron en 2002, tras 9 años de matrimonio. "En casos públicos como este, tus opositores intentan tomarte una foto en tu peor día e insistir en que ese eres tú como persona", escribió Baldwin. "Fuera del tribunal de divorcios, tengo amigos, tengo el respeto de personas con las que trabajo y tengo una relación normal con mi hija. Todo eso peligra cuando uno entra a una sala de tribunal".
Todo comenzaba el pasado jueves, cuando se hacía público un mensaje de buzón de voz que Baldwin le dejaba a su hija de 11 años -con la que al parecer se disgustó porque ésta no le cogía el teléfono-. En él llamaba a su hija "pequeña cerda odiosa y descerebrada" a lo que añadió: "No tienes el cerebro o la decencia como ser humano". Ahora Baldwin se pregunta quien hizo llegar a los medios de comunicación esta conversación privada.
Así, su abogada Vicki Greene, confirmó que había presentado una solicitud en la corte "para determinar cómo la grabación se filtró y si se tomarán medidas contra Kim Basinger, o sus abogados, o Harvey Levin, director de la Web en la que apareció la información, así como de cualquier otra persona asociada con la filtración de la cinta y la violación de las órdenes del tribunal de que se mantenga el proceso en privado", explicó.
Greene apuntó en un programa de la televisión norteamericana, que "cualquier persona involucrada en este caso debería querer proteger a Ireland, así que sea lo que sea que ocurrió, fue intencional, imprudente o negligente".