"NUNCA ME HABÍA PUESTO UNA BATA DE MÉDICO, CREO QUE ME SIENTAN FRANCAMENTE BIEN", ASEGURA LA POPULAR ACTRIZ
Amparo Larrañaga cumplirá en marzo los cuarenta y cuatro años pero para la actriz no pasan los años, sigue participando de las mismas ganas con las que empezó. Aunque esta madrileña pertenece a la quinta generación de una familia de grandes artistas, aún no queda claro que sus hijos Ismael y Ángel vayan a continuar la saga. Está orgullosa de haberse asentado como empresaria teatral, recuperar y restaurar con sus hermanos el madrileño teatro Maravillas ha sido una de sus mayores satisfacciones. Ahora vuelve a televisión para dejarse ver luciendo bata y estetoscopio, será la guapísima cirujana Cristina Sierra, una mujer que derrochará carácter una vez a la semana en MIR , la nueva apuesta sanitaria de Telecinco.
-Háblanos de tu personaje en MIR , la nueva serie que estrenas en Telecinco...
-Cristina Sierra es cirujana y jefa de residentes. Su relación con la medicina es pura vocación, le encanta su trabajo y esa es la razón de que abarque tanto. Le apasiona la enseñanza, algo muy complicado porque trabaja con chicos que hasta el momento sólo han practicado con cadáveres y les debe enseñar a saber distanciarse y aguantar la presión. Tiene una gran habilidad, mucha mano izquierda pero a la vez es tremendamente exigente. Es un personaje con mucho carácter y también está dotado de mucho humor negro. Parece que no puede ser madre por una enfermedad que tuvo de niña y eso le ha llevado en cierta manera a adoptar a sus residentes.
-¿Qué te atrajo de este proyecto?
-Me encanta la serie, creo que tiene mucha personalidad. Ésta es de esas series que puede captar a todo tipo de público, tienen muchos sentimientos y un reparto de gente joven que se combina a la perfección con aquellos que somos menos jóvenes. Siempre me habían ofrecido personajes del mismo tipo que el que hice en Periodistas y no quería aceptarlos porque es muy fácil encasillarse en la televisión. Esto no tiene nada que ver con lo que he hecho hasta ahora, también eso me atrajo.
-¿Confías en que funcione?
-No lo sé, el año pasado hice Fuera de control y no sé porque no funcionó. Estamos en un momento muy complicado para el mundo de la televisión, eso hay que asumirlo. Así es el trabajo del actor, a lo largo de la vida nunca sabes qué funcionará y qué no, a lo largo de toda mi carrera me he encontrado con proyectos que han funcionado y proyectos que no pero no hay certeza nunca si la hubiera seguramente nos patrocinaría un gran banco. La productora ya tiene una experiencia extraordinaria haciendo Hospital central , la mejor serie de médicos de este país. MIR es una especie de continuación pero sin tener nada que ver, tiene personalidad y es perfecta para la gente joven madura y profesional que no tiene ahora mismo una serie específica para ellos. Confianza hay que tener siempre pero seguridad no existe ninguna.
-¿Esta vuelta a la televisión es premeditada?
-No, después de haber hecho Fuera de control quise distanciarme un poco de la televisión, creo que es lo que se debe hacer tanto después de un éxito como de un fracaso pero Videomedia me ofreció esta serie y lo cierto es que me apetecía mucho trabajar con ellos, me gusta mucho su sistema de trabajo, es gente muy seria, muy rigurosa y profundamente apasionada con su trabajo. Me metí de cabeza en el proyecto, sin pensarlo dos veces y el viaje está siendo maravilloso.
-¿Vas a compaginar la serie con algún otro proyecto?
-Eso es para héroes jóvenes y yo ya no lo soy tanto. En otras épocas sí lo he hecho pero ya no lo necesito, tengo la suerte de que como empresaria teatral mi empresa funciona sin que yo tenga que trabajar, los teatros están abiertos y compañías funcionando. Si la serie funciona y tengo tiempo volveré al teatro pero de momento todas mis energías están centradas en MIR .
-¿Se te da bien diagnosticar?
-Nunca me había puesto una bata de médico pero me siento muy bien con ella. Creo que me sientan francamente bien, en casa soy la enfermera de toda la familia porque no soy nada hipocondriaca, no tengo miedo a las operaciones y la sangre no me marea. Aquí cuando operamos lo hacemos con piel de cerdo, lo que hy que tener es el estómago bien curtido.
-¿Estás preparada para que la gente te pida tu diagnóstico por la calle como les ha pasado a tus compañeros en Hospital central ?
-Sí, estoy preparada para todo. La gente normalmente es muy amable, si se creen lo que haces es que lo estas haciendo bien. La gente en general te quiere. Te ve porque te elige y eso es muy bonito, no hay que perderlo nunca de vista.
-¿Cómo te has preparado para interpretar este personaje?
-Tenemos equipos médicos que nos asesoran día a día pero además tengo un amigo neurocirujano que es jefe de residentes en el Hospital de Getafe y puedo asegurar que la realidad no tiene nada que ver con lo que hacemos aquí, nosotros hacemos ficción. Trabajar los personajes es comprender una época, una persona y una situación, que la producción te facilite todo esto, los guionistas trabajen a tu favor y los actores que te rodean sean buenos y generosos. Todo eso está pasando en esta serie.
-¿Qué prefieres: televisión o teatro?
-La televisión es una manera de conseguir un relevo generacional en mis teatros, a través de ella puedo captar al público joven que no me conoce porque no va al teatro pero mi negocio fundamental, mi profesión y mi base está en el teatro. Mi carrera siempre ha estado condicionada al teatro, gracias a eso tenemos un local y nueve compañías funcionando que nos permiten descansar a mi hermano Luis y a mi. En la televisión se trabaja muchas horas pero el teatro es muchísimo más duro, tiene unos horarios más complicados y viajas muchísimo pero jamás lo voy a dejar, sería perder el lugar en el que nunca me ha fallado el espectador. Si la serie funciona sé que con este equipo podré pactar sin ningún problema unos horarios que me permitan hacer teatro.
-¿Qué criterio seguís a la hora de elegir los textos?
-Hacemos teatro comercial, pocas veces nos permitimos el lujo de hacer una obra de autor. Intento hacer algo que no sea sólo entretenimiento pero que llegue.
-¿Alguno de tus hijos tiene madera de actor para continuar la saga?
-El de veinticuatro años inicialmente parece que no y el segundo aún es muy pequeño para saberlo, sólo tiene siete años.