HA INICIADO UNA NUEVA TEMPORADA EN RADIO Y CONDUCE UNA SECCIÓN DE DENUNCIA CIUDADANA EN UN PROGRAMA DE TELEVISIÓN JUNTO A BORIS IZAGUIRRE
Ana García Lozano se encuentra en un gran momento profesional y eso se nota. Comienza la tercera temporada con su programa dominical Ana en Punto Radio y, además, vuelve a la televisión para conducir un espacio de denuncia ciudadana en Channel nº 4 . Por si esto fuera poco, la periodista valenciana compagina su vida profesional con su faceta familiar a la perfección, logrando un equilibrio que se refleja en su cara. Con gesto ilusionado por sus nuevos proyectos, Ana nos responde con esa amabilidad y sensatez que la caracterizan.
¿Cómo vas a afrontar esta nueva etapa en la radio?
Con gran ilusión, muchas ganas y el propósito de seguir pasándolo bien, algo que es clave para que el público disfrute con lo que escucha.
¿Qué eliges, radio o televisión?
Radio. Y eso que a mí la televisión me encanta, pero la radio te permite ser más tú, poner más tu sello en todo lo que haces. En televisión te tienes que someter más a un formato por lo que resulta más encorsetada que la radio.
De todos los grandes profesionales de la comunicación, ¿quién te ha enseñado más?
Emilio Aragón, es con quién yo empecé a trabajar. Con él es muy difícil no aprender.
¿Qué consejo te ha dado Emilio Aragón que no has podido olvidar?
Cuando la gente te diga que no le gusta algo de tu trabajo, no hagas caso de nada pero quédate con todo, es decir, hay que madurar todas las críticas que escuchas sobre ti. De todo se puede aprender, de lo bueno y de lo malo.
¿Es muy difícil compaginar la vida laboral de la personal siendo una periodista consolidada como eres?
No, para nada. Yo trabajo en la radio los miércoles, jueves, viernes y domingos por la mañana y tengo tiempo para llevar a mis hijos a judo (risas), así que no tengo problemas para compaginar vida familiar y laboral. Ahora, además, estoy colaborando en Channel nº4 y, a pesar de que tengo que ir a Barcelona para acudir al programa, lo puedo compaginar todo.
¿Crees que tus hijos iniciarán una trayectoria periodística como lo has hecho tú?
Lo que creo es que mis hijos están más ilusionados con que esté trabajando en la radio más que en la tele. No sé si querrán ser periodistas, creo que no, porque mi hijo mayor quiere ser futbolista y la más pequeña profesora de gimnasia.
Dime una virtud y un defecto.
Soy una persona cariñosa y como defecto... tal vez sea la intransigencia, aunque lo estoy limando, cada vez soy un poquito más transigente y aguanto más.
¿Tienes nuevos proyectos profesionales?
Me han ofrecido alguna cosa en una televisión autonómica, aunque aún no sé si va a salir para adelante, todo va muy despacio y es complicado de coordinar.
Has alcanzado el éxito sobre todo en programas de testimonios, ¿consideras que te ha ayudado tu empatía para triunfar en este formato?
Creo que lo fundamental para hacer un programa de testimonios es saber escuchar, algo que no se me da mal. Parece fácil, pero no lo es porque te tienes que meter en las historias pero controlando hasta qué punto. Lo fundamental en este formato es saber escuchar lo que te están contando para poder seguir una historia.
¿Te consideras una persona optimista?
Sí, muchísimo, soy muy optimista.
¿Y luchadora?
Sí claro. Lo que haya podido conseguir evidentemente me lo he currado, pero tampoco me ha costado un mundo. Hay gente que le cuesta mucho más conseguir lo que he logrado yo y otros que alcanzan objetivos mucho antes, pero yo no me quejo nada. Me gusta mi vida por el equilibrio que tiene.
No te obsesionas con grandes objetivos.
Exacto. Mi madre a veces me regaña y me dice que tengo que ser más ambiciosa, pero yo no pienso así, creo que tengo la ambición justa. No sufro por lo que no he podido conseguir, sino que celebro los objetivos que he alcanzado.
Tal vez ese es el secreto de la felicidad.
Yo creo que sí.