"ME GUSTARÍA QUE HUBIERA BODA PORQUE MANUEL ES UN CHICO NORMAL, MUY BUENA GENTE"
Con su melodiosa y suave voz, Ana Rodríguez Mosquera, mujer del que fuera presidente de Castilla la Mancha y posteriormente Ministro de Defensa, José Bono, nos invita a que tomemos asiento para comenzar la entrevista. Está impecable. Es como si el tiempo se hubiera detenido en su rostro. Un nuevo look en el corte de pelo le otorga un aspecto juvenil. Y mientras, sus espectaculares ojos azules terminan de poner el broche de oro a la exótica belleza de esta guatemalteca afincada en España.
Su vida es digna de ocupar las páginas de un libro: Descendiente de gallegos, pero nacida en Guatemala, se trasladó con catorce años a España. Siendo muy joven conoció a José Bono y se casó con él. Ha compartido con él muchos de los momentos más importantes de su carrera, y es que una veintena de años consecutivos ocupando la presidencia de Castilla La Mancha dan para mucho.
Pero el legado más importante de esta polifacética mujer es, sin duda, su familia. Ana es -y se define a sí misma- como una auténtica madraza . Tanto es así que ha sido capaz de desechar suculentas ofertas en la política por no robarle ese tiempo a sus hijos. Con que uno de la familia se dedique a la política, es suficiente , señala.
- Ha sido la mujer del presidente de Castilla-La Mancha durante cerca de veinte años. Después de tantos años, ¿En qué ha cambiado su vida desde que su marido -de momento- no está en la primera fila de la política?
- Hemos ganado, porque dispone de más tiempo, está más tiempo en casa, podemos hacer más cosas juntos y sobre todo, la mayor ventaja ha sido para él, que está más descansado, no tiene el mismo ritmo de trabajo en donde no había ni día ni noche, ni sábados ni domingos. Claro, la vida te cambia mucho. Yo creo que después de veintitantos años se lo merecía.
- Cuando su marido era presidente, ¿en qué ocupaba usted su tiempo? ¿Cuál era su principal actividad?
- Yo trabajo desde los 21 años. Y, como casi todas las mujeres, he tenido que compatibilizar trabajo, casa, familia Muchas veces he tenido que acompañar a Pepe en actos oficiales, cenas, viajes
- ¿Qué es lo que le resultaba más complicado o pesado de las actividades oficiales?
- Lo peor era el poco tiempo de que disponía, tener la sensación de no llegar a tiempo. Llegaba de trabajar y mientras me estaba arreglando, venía una niña a decirme algo, y me sabía mal el no disponer de más tiempo.
- Cuénteme alguna anécdota curiosa y divertida de su etapa como señora de un presidente.
- Anécdotas hay muchas. La primera vez que lo acompañé a un acto oficial hace muchísimos años, era en un pueblo de Cuenca y había una señora con un ramo de flores. Claro, yo era mucho más joven y era la primera vez que me veía en esa situación, e iba un poco tímida detrás. Y la señora buscaba a la mujer del presidente. De repente me pregunta: ¿Dónde está la mujer del presidente? , y le dije ¡Soy yo! , (risas).
- Dígame una buena cualidad de su marido como político y como persona.
- Yo creo que su principal cualidad es que es muy buena persona, honesto, íntegro y muy trabajador. No te sabría decir la cantidad de horas que le ha dedicado a Castilla-La Mancha, porque son ochenta mil kilómetros cuadrados, y dudo que le haya quedado alguno sin pisar. Muchas veces desplazarte a Albacete, luego a Ciudad Real y regresar a Toledo, suponía llegar a las doce o una de la madrugada a casa. Pero la verdad es que a mí lo que más me llama la atención de él es la energía que tiene, no es fácil seguirle el ritmo.
- Su marido, ¿colabora en las tareas de la casa?
- Ahora más porque dispone de más tiempo. Pero siempre ha sido muy organizador.
- ¿Qué se le da mejor?
- Cocina muy bien. Los domingos hace él la comida, y además le encanta porque los domingos es cuando solemos estar todos. Claro, cada vez somos más y le gusta mucho porque somos muy familiares.
- ¿Alguna vez le ha pedido su marido consejo en cuestiones políticas?
- Sí. Además en temas, digamos, más difíciles a la hora de tomar una decisión, buscaba la opinión de una persona que viviera al margen de la actividad política. Así se consigue una perspectiva diferente. Yo le daba mi opinión y no siempre estábamos de acuerdo (ríe).
- Si, como dice, no siempre están de acuerdo, ¿quién es el que suele dar la solución final? ¿Quién es el que manda ?
- No puedo valorar quién es el que manda porque, por ejemplo, en cuestiones de la casa yo soy la que llevo la voz cantante . En las cuestiones políticas, sin lugar a dudas, él es el que tiene más criterio. Pero a veces conviene escuchar otras opiniones, porque puede hacer que cambies tu perspectiva de las cosas. De todas formas, él, donde pone el ojo lo pone bien (sonríe).
- ¿Usted tenía relación personal con las mujeres de otros políticos, o sus amistades están fuera de la política?
- Yo tengo amistades no relacionadas con la política y otras de dentro de la política. Han sido muchos años
- Esas amistades, ¿son del mismo partido o no necesariamente?
- Tenemos gran amistad con mucha gente del PSOE y con gente que no es del partido, y amigos que no son de la política... En eso no somos de una sola dirección. Creo que a la gente se la mide por otras cosas: por su calidad humana, por su inteligencia, por sus capacidades intelectuales, y no por el carné que lleven en el bolsillo.
"SOMOS AMIGOS DE LA FAMILIA MARTOS DESDE HACE MUCHO TIEMPO Y POR ESO ESTAMOS ENCANTADOS CON LO QUE ESTÁ PASANDO CON MANUEL Y AMELIA"
- A usted, ¿le hubiera gustado dedicarse a la política al mismo nivel que su marido?
- (Decididamente) No. Yo trabajé durante muchos años en el partido, en temas de organización. Pero creo que con uno en casa dedicándose a la política es suficiente. A mí me ofrecieron ser segunda para la alcaldía de Toledo hace ya tiempo y dije que no, porque es mucha la implicación que tienes que tener y disponer del noventa por ciento de mi tiempo, tiempo que no voy a poder dedicar a mi familia. Yo tengo mi trabajo, soy muy madraza, me gusta estar con los niños. Eso no me compensa.
- Dentro de las dificultades de un puesto político tan relevante como el desempeñado por su marido, ¿han podido llevar, tanto ustedes como sus hijos, una vida familiar -digamos- normal?
- Mis hijos han tenido una infancia yo creo que normal. Mejor lo dirían ellos, pero yo pienso que ha sido así. Incluso cuando eran pequeños yo les decía que papá era abogado. Un día me dijo Jose cuando tenía dos años: Mami, mira las fotos tan grandes de papá que han puesto en la calle . Y fue cuando le tuve que explicar a qué se dedicaba. Cuando eran pequeños hemos procurado mantenerlos al margen, y ahora de mayores, ellos deciden cuándo estar y cuándo no.
- Antes me comentaba que la vida dentro de la política se lleva mucho tiempo. ¿Cómo se consigue compaginarlo todo bien?
- Yo creo que no todo se hace bien, seguramente habré hecho muchísimas cosas mal, pero si ponemos ambas en una balanza, creo que pesarían más las cosas que hemos hecho bien. Mis hijos son buena gente. Dos ya trabajan, el otro está haciendo cuarto de periodismo, y me queda la peque. Son personas normales y de buen corazón, yo creo que eso es lo principal y hacia donde nosotros hemos orientado su educación.
- ¿A qué se dedican las mayores?
- La mayor trabaja conmigo en Tous, la segunda es abogado.
- Ninguno se ha decantado por la política...
- ¿La política? No. Como lo han vivido tan de cerca, saben lo duro que es. Muchas veces se ve una parte de las personas que se dedican a la política que no es la real, pero en realidad es un trabajo duro porque te limita mucho tu vida privada. Tienes que ir a todos sitios con unos señores detrás, que son los escoltas, que hacen su trabajo. Pepe siempre ha tenido unos escoltas maravillosos, llegan a ser de la familia. Pero aún así, esa es una situación que coarta tu libertad y tu privacidad. Si vas a la playa sabes que hay dos señores vigilándote, entonces tu vida privada se reduce a unos espacios muy limitados. Con lo cual no todo es bonito. Mis hijos como lo han visto tan de cerca, huyen de todo eso.
- ¿Cómo vive esta nueva situación en la que tiene más tiempo para pasarlo junto a su marido? ¿Qué hacen ahora?
- Estamos con los niños, hacemos más vida familiar, cultivamos más las amistades, salimos a cenar, nos vamos de viaje Procuramos irnos de viaje todos juntos, algo que hay que planificar con tiempo, porque es difícil encontrar fechas que podamos acoplarnos los seis.
- ¿Cuál ha sido su último viaje?
- Hemos estado en Berlín todos, hasta los novios.
- ¿Se llevan bien todos los miembros de la familia, incluidos novios?
- Sí, nos llevamos bien. Tenemos discusiones, porque somos muchos y cada uno tiene su criterio. En mi casa además se discute mucho, las comidas son, no de pelea, sino de polémica. Pero nos llevamos bien.
- ¿Cómo lleva su hija Amelia que su relación con Manuel, el hijo de Rapahel, haya causado tanto revuelo?
- No le gusta y lo pasa mal, porque ellos a pesar de ser sus padres famosos no han estado nunca en primer plano y ahora sienten su privacidad limitada. Por eso no les gusta nada salir de algún sitio y encontrarse con los fotógrafos
- ¿Conocen a fondo a la familia Martos?
- Nosotros somos amigos de la familia Martos desde hace mucho tiempo. Por eso estamos encantados con lo que está pasando.
- Y su hija Amelia, ¿está feliz?
- Sí, Amelia está muy contenta.
- Esa amistad entre familias, ¿fue lo que les animó a asistir al cumpleaños de Raphael?
- Llevamos muchos años yendo a su cumpleaños. También estuvimos en la boda de su hija, Alejandra, y en otras fiestas familiares, ¡cómo íbamos a faltar!
- ¿Cómo es Raphael?
- Sobre todo es muy buena persona y muy entrañable.
- ¿Habrá boda?
- Eso sólo lo pueden decir ellos.
- ¿A usted le agradaría por aquello de amistad entre familias?
- Me gusta el hecho de que conozcamos a la familia, lo conocemos a él, a Manuel, que es un encanto de persona. ¿Me gustaría? Claro que me gustaría. Pero ahí los padres no podemos decir nada, eso es una cosa muy personal que tienen que decidir ellos. Lo que decidan me parecerá bien.
"MI HIJA AMELIA ESTÁ AHORA MUY CONTENTA"
- ¿Cómo surgió el proyecto de sus tiendas de joyas franquiciadas de Tous?
- Surgió de repente. La verdad es que no lo medité mucho. Me lancé. Llegó un momento que llevaba muchos años trabajando en el partido, que estuve siempre muy a gusto, pero hay momentos en la vida -y creo que esto le pasa a mucha gente- que necesitas un cambio.
- ¿Cómo han sido los primeros días abriendo las franquicias?
- Los comienzos difíciles, porque para mí era algo nuevo. Pero como estaba muy ilusionada, salió con trabajo, con esfuerzo, con miedos, con nervios, porque no sabes dónde te metes. Pero salió bien y estoy muy contenta.
- Y además cuenta con la ayuda de Amelia...
- Sí, ella me ayuda a llevar las tiendas, porque tengo cuatro y una está en Albacete. A veces va ella, otras veces vamos las dos juntas. Para mí es como si se me hubiera aparecido la Virgen, porque en situaciones como la de hoy, que estoy con esta entrevista, ella me dice: No te preocupes mamá, que yo me voy a Talavera . Qué mejor que tener a tu hija contigo.
- ¿Cuántos años tiene ella?
- Veinticinco. Estudió magisterio, se puso a trabajar y un día me dijo que lo que le gustaba era esto. Y yo encantada.
- ¿Cómo lleva eso de trabajar con un miembro de la familia?
- Así, así (sonríe). Bien, porque puedes hablar con libertad, y por eso, a veces, el choque es más fuerte, porque hay cosas que a otra persona no se las dices y a tu madre sí. Pero bueno, ahí templando.