Ana Ruiz se ve más guapa que nunca. Tal vez sea por su reciente boda en septiembre o por su nueva etapa en televisión, quizá influyan las dos cosas, pero lo cierto es que esta sevillana de 28 años derrocha ilusión y eso se nota en su cara. La actriz de increíbles ojos verdes empezó su carrera televisiva presentando programas infantiles y ahora se gana nuestra simpatía con su papel de telefonista cotilla en la conocida serie de humor Camera Café . La actriz, con gran naturalidad, responde a nuestras preguntas para que la conozcamos mejor.
¿Por qué crees que tiene tanto éxito Camera Café?
Es un formato corto y se aleja de lo habitual que encontramos en televisión, por otro lado hay personajes surrealistas pero que se reflejan en la realidad.
Es curioso que ninguno de los actores que hacéis Camera Café habéis trabajado en una oficina.
Sí, es curioso. Yo nunca he trabajado en un oficina, y creo que mis compañeros tampoco.
¿No sientes un poco de claustrofobia al grabar en un sólo espacio?
No porque el proceso de grabación es muy dinámico, grabas con unos, después coincides con otros y eso te da vidilla .
¿Tienes nuevos proyectos aparte de Camera Café?
Siempre hay cosas. Hay veces que los proyectos se consolidan más y otras que se diluyen en el aire. Hay que tener en cuenta que la televisión también sirve como escaparate y más para los actores, por eso siempre suelen llamar para proponer cosas.
¿Qué te gustaría hacer además de la serie?
A mí me gustaría trabajar. Disfruto muchísimo con mi trabajo, da igual de la forma que sea: teatro, televisión, cine, musical...
¿Has hecho cine?
Sí. En noviembre se estrena El hombre de arena , con Hugo Silva y María Valverde. En esta película tengo un papel pequeñito, así que van saliendo cositas.
¿Siempre has querido ser actriz?
Sí, siempre he tenido muy claro que quería ser actriz, no he visto otra posibilidad de trabajar en otra cosa. Empecé derecho pero después lo dejé y finalmente estudié magisterio, sin embargo nunca ha sido mi objetivo ser maestra.
¿Y cómo empezaste como actriz?
Desde los 13 años hice teatro, después estuve presentando un programa infantil en Canal Sur, ahí fue donde empecé en televisión. Cuando terminé, me fui a Madrid y me trabajé en Zona Disney durante tres años. Después hice teatro, más castings, más pruebas y, finalmente, surgió Camera Café .
¿Te gustaba el formato de programas infantiles?
Si te soy sincera, en principio no me gustaban los programas infantiles. No me apetecía en ese momento, pero a pesar de que el público infantil es muy exigente, es cierto que trabajar con niños es más distendido. Los niños rechazan lo artificial y por eso en estos programas que presenté podía ser más yo misma, más libre. Así que resultó una buena experiencia, le debo mucho al formato infantil, estuve unos seis años presentando este tipo de programas.
¿Cuánto tiempo llevas viviendo en Madrid?
Llevo seis años.
¿Te gusta la ciudad?
Sí, me gusta Madrid, aunque echo de menos Sevilla, porque hay otro ritmo de vida, más tranquilo, más familiar. En Madrid cuesta mantener los contactos, da más pereza, pero también es una ciudad con una gran oferta de ocio y donde se conoce a mucha gente, por lo que me gusta mucho.
En tu trabajo es muy importante la imagen, ¿te cuidas mucho?
No me cuido nada, y hay momentos en los que pienso esto no lo tenía antes, igual ya toca cuidarse más , pero no, ni cremas, ni deporte, nada.
¿No existe la exigencia de cuidarse al ver que hay actrices que destacan por su belleza?
Creo que cuidarse es importante, pero de todas formas no hay dos personas iguales, cada uno tiene su parte que es única. ¿Por qué todas las actrices tenemos que ser iguales? La gracia está en que cada una es diferente. Eso enriquece.
¿Alguna vez, a lo lago de tu carrera, has pensado en tirar la toalla?
Yo soy bastante optimista para el trabajo. Es cierto que he tenido algún parón, proyectos que no han salido con los que estaba muy ilusionada y, claro, cuando ha pasado esto me da un bajoncillo . Pero me dura poco, pienso que esto es así y que hay que tirar para adelante.
¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?
Me gusta hasta la inestabilidad de no saber qué va ha pasar en un futuro. Es un trabajo que te permite explorar mucho, observar mucho a la gente, hay que dominar un poco la psicología, aunque parezca que no.
¿Y lo más ingrato?
Tal vez también la inestabilidad en el sentido de que no puedes tener un plan de vida a largo plazo.
¿Es difícil hacer amigos en el mundo de la interpretación?
Depende. Creo que a este trabajo se le da demasiada importancia y hay gente que se piensa que por salir en televisión ya es especial. Yo hago una vida muy normal y muy parecida a cualquier persona que no sale en televisión, pero hay gente de la propia profesión que se crece mucho. Hay que tener los pies en la tierra. Yo tengo buenos amigos de la profesión, pero también tengo amigos fuera de este ámbito.
¿Cómo te ha afectado la fama?
Bien, hay gente que se te acerca con educación y otra que tiene menos, pero eso no lo puedes controlar.
¿Te persiguen los paparazzi?
No, exceptuando mi boda, que me casé en septiembre y me pillaron...
¿Te sentó muy mal?
No es cómo me sentó, el problema es que hay que tener un respeto, me tendrían que haber avisado para que yo hubiese podido decidir si quería que las fotos de mi boda salieran o no. Es mi vida y de ella no se conoce absolutamente nada, mi vida no le interesa a nadie. Es la forma de hacer las cosas lo que no me ha gustado, ahora parece que todo vale.
¿Cómo te defines?
Soy una persona alegre, sensible, con mucho carácter, pienso mucho en los demás, siento empatía con la gente...
¿Algún sueño por cumplir?
Tengo muchísimos sueños por cumplir, cada día tengo uno nuevo, soy muy inquieta. Por ahora mi sueño es poder seguir trabajando.
¿Te plantearías en algún momento dejar tu trabajo como actriz?
A mí me gusta mucho mi profesión y, aunque ahora estoy cambiando de parecer con el tema de la familia, siempre he dicho que cuando tenga mis hijos me gustaría que pudieran disfrutar de lo que yo he vivido de pequeña porque he tenido una infancia muy feliz. Seguir con este trabajo teniendo familia es difícil, aunque tengo compañeras que lo hacen y pueden con todo. Creo que depende del momento.