EL ACTOR COINCIDE DE NUEVO EN ESCENA CON ISABEL ABOY, LA NIÑA DE "MÉDICO DE FAMILIA".
Mucho y muy buen teatro pesa sobre sus espaldas, Antonio Valero empezó con Albert Boadella en Els Joglars pero la televisión y el cine le llamaban demasiado la atención como para no probarlos y tuvo que dejar la compañía. Ha rodado más de treinta largometrajes pero a este valenciano le reconocen por la calle gracias a su interpretación en Médico de Familia y Cuéntame . A pesar de una larga trayectoria profesional y cincuenta y un años de experiencia, Antonio es un recién llegado en lo que al mundo de la dirección se refiere. El actor acaba de debutar como director teatral con La mujer que se parecía a Marilyn , un texto de Eduardo Galán en el que se ha reservado uno de los papeles protagonistas escogiendo como pareja a Isabel Aboy, la que fuera su sobrina en la serie de Emilio Aragón.
-¿Te has sentido cómodo en el papel de narrador?
-Es bastante curiosa mi participación en la película, mi personaje no está escrito en la novela pero al hacer la adaptación cinematográfica Ventura Pons quiso introducir un narrador para resolver el enigma. La vida abismal es una película de jugadores, de gente que se la juega. Es una historia de iniciación, en los años setenta todo el mundo vivía constreñido, los jugadores rompen las reglas y eso es muy fascinante para un chico joven, le cambia la vida y treinta años después mi voz cierra el enigma.
-¿Cómo preparaste el papel?
-Me preocupó muchísimo hacer una voz en off pero significaba participar de forma tan diferente en una película que quise hacerlo. Trabajé mucho el guión, la voz en off se ha utilizado mucho y quería hacerlo diferente, le di muchas vueltas al tono y la forma que tenía que emplear.
-Últimamente estás especialmente productivo...
-Sí, la verdad es que voy de estreno en estreno. Este año además de La vida abismal he hecho El prado de las estrellas con Mario Camus, Cartas de Sorolla y La torre de babel . No es por nada en especial, la vida son rachas y ahora me toca una productiva pero nada más.
-También te has estrenado este año como director teatral...
- Sí, con La mujer que se parecía a Marilyn . Me va muy bien pero es un poco agotador. Cuando diriges nunca te acabas de relajar en escena, siempre estás pensando en cómo mejorar el espectáculo y demás. En teatro es algo tradicional que el primer actor acabe dirigiendo porque es él quien siente el público. La figura del director de teatro es bastante moderna, lo tradicional ha sido siempre que la obra saliera adelante con el trabajo conjunto de autor y actor.
-¿Eres muy estricto como jefe?
-No, son todos maravillosos, tanto María Luisa como Isabel como Alejandro. Me gusta hacer partícipes a mis compañeros para que se hagan responsables del montaje, siempre les digo que estén atentos a todo, que miren y critiquen. Empecé en el mundo del teatro con Els Joglars y allí con Albert Boadella la concepción del espectáculo es muy colectiva, los actores conocen perfectamente todos los mecanismos de la obra y eso hace que se sientan responsables.
-¿Ha cambiado mucho Isabel Aboy desde que coincidisteis en Medico de familia ?
-Es maravillosa, la conocí de pequeña y ahora está hecha toda una actriz.
-¿Vas a cambiar la interpretación por la dirección?
-No, no quiero bajar de categoría. Ante todo soy actor, eso es lo máximo que se puede ser. Valoro siempre más al jugador que al entrenador. En la vida están los que hacen y los que miran, actor es acción. El público con quien se identifica realmente es con el actor, es él quien hace creíble lo increíble y yo quiero ser de esos.
-¿Qué proyectos tienes?
-Voy a volver a dirigir pero esta vez sin actuar. Dos obras de teatro: una para adultos, Mujeres frente al espejo y otra infantil. El mundo del teatro infantil siempre me ha interesado muchísimo, es un mundo de gran imaginación, con mucha energía, inocente y en el que se juega mucho. Tengo un deseo enorme de dirigir teatro infantil porque tengo una niña pequeña de seis años y voy a rejuvenecerme haciéndolo.
-¿No te ha visto aún actuar?
-Me vio el año pasado en una función de teatro en el Centro Dramático Nacional, la vio entre cajas y se divirtió muchísimo, es realmente sorprenderte ver las cosas que la llaman la atención.
-¿Qué te dice la gente por la calle?
-El público es siempre muy agradable. Llevo treinta películas hechas y mucho teatro pero me siguen parando por la calle por Cuéntame y Médico de familia , el impacto de la televisión es tremendo.
-¿Por qué dejaste Els Joglars?
-A mi me gusta mucho el cine y la televisión. Hice tres espectáculos y mataría para volver a colaborar con la compañía pero necesita de una entrega y una dedicación que no puedo ofrecer, están siempre de gira y eso es incompatible con la familia.
-¿Cómo está reaccionando el público?
-La obra está muy bien escrita y engancha rápidamente con el espectador. Íbamos un poco justos y aún así hemos tenido muy buena respuesta por parte del público. A todo nos ha sorprendido el éxito que estamos teniendo, lo digo de verdad.