VALLADOLID, (OTR/PRESS)
Los propietarios de apartamentos en la plaza Mayor de Valladolid no quieren perder esta oportunidad de hacer negocio y desde hace unos días los carteles de "se alquila balcón" inundan las terrazas del centro de la ciudad donde Isabel Pantoja ofrecerá un concierto, el primero desde que fuera detenida el pasado 2 de mayo. La gran expectación que ha creado la llegada de la tonadillera a la capital vallisoletana ha disparado el precio de los balcones que, según su ubicación, pueden alcanzar hasta los 6.000 euros, dinero que los medios están dispuestos a pagar por conseguir una imagen de la cantante.
La actuación de la tonadillera es gratuita para los que se acerquen a la Plaza Mayor, y forma parte del programa de las fiestas de San Pedro Regalado, patrón de la ciudad de Valladolid. Sin embargo, los medios si que tendrán que pagar si quieren obtener una buena imagen de la tonadillera. Así, dependiendo de su ubicación, distintos propietarios de oficinas y pisos ofrecen los balcones a periodistas y cadenas a precios que oscilan entre los cuatro mil y seis mil euros de alquiler.
Los organizadores del evento todavía no han podido confirmar la presencia de Isabel Pantoja en Valladolid, pero en la página Web personal de la artista se informa sobre esta actuación, lo que hace pensar que la cantante no ha cancelado su compromiso. Aún así, los organizadores han decidido contratar a un grupo, que será quien cantará para los vallisoletanos en el caso de que Isabel no acuda.
EN LA FERIA DE SAN ISISDRO
Tras esta actuación a la Pantoja le espera una agenda ajetreada, ya que el próximo martes cantará en la pradera de San Isidro con motivo de las fiestas de la capital madrileña y posteriormente viajará a Sevilla, donde actuará, después de muchos años, en la ciudad que la vio nacer e inaugurará con su voz el auditorio 'Rocío Jurado', que la capital hispalense construyó en homenaje a la artista.
Pero lo que todavía está por saber es si la tonadillera podrá cumplir todos sus compromisos, ya que en varias semanas tenía previsto un concierto en la ciudad de Oporto (Portugal), una actuación para la que tendrá que pedir permiso al juez, ya que tras su detención le fue retirado el pasaporte y no puede salir del país.