Begoña Aranguren habla por primera vez tras la muerte de su ex marido José Luis de Vilallonga

Begoña Aranguren.
Begoña Aranguren. - EP

EL PRÓXIMO TREINTA DE AGOSTO SE CUMPLE UN AÑO DE LA MUERTE DEL ESCRITOR MADRILEÑO

Begoña Aranguren acaba de publicar su primera novela de ficción, Toda una vida , una historia de sentimientos encontrados protagonizada por una mujer valiente capaz de luchar contra la adversidad de los tiempos. La periodista, al igual que la protagonista de su libro, es también una mujer transgresora. Sobrina del filósofo José Luis López Aranguren, Begoña es una mujer de bandera, con arrolladora presencia, don de gentes y exquisita educación. Una bilbaína que sabe muy bien quien es y lo que quiere conseguir.

Su fuerza de carácter y esa gran personalidad que la caracterizan no son suficientes argumentos para disimular su natural simpatía. Hace nueve años que contrajo matrimonio con el fallecido escritor José Luis de Vilallonga, tras tres años y medio de convivencia llegó la separación de la pareja y sus secuelas, continuas interferencias de terceras personas ajenas a la pareja que Begoña siempre denunció.

La reciente muerte del escritor el pasado treinta de agosto y la manera de actuar de su segunda mujer, la francesa Syliane Stellan, reavivaron una polémica de la que la periodista nunca quiso formar parte. Se cumple un año de la muerte del escritor y Begoña rompe ahora su silencio. La periodista no ha rehecho su vida, acompañada siempre del cariño de sus dos únicos hijos vive aún con el vacío del amor en su corazón.

-¿Cómo definirías a Inés, la protagonista de tu nueva novela?

-Es una mujer muy válida, capaz de romper un círculo muy cerrado, un círculo de gente que se cree el ombligo del mundo y lo hace a sabiendas de que lo que la espera no es agradable. Es una precursora absoluta, una de esas mujeres que van abriendo camino haciendo posible el progreso de nuestro sexo. Este libro es un homenaje a todas esas precursoras de nuestra historia, rostros anónimos que se han dejado la piel viviendo y merecen un reconocimiento.

-¿Te consideras una mujer transgresora?

-Es muy relativo pero diría que sí, he hecho muchas cosas que las mujeres de mi entorno no se han atrevido a hacer. A lo que más importancia doy en la vida es al amor, a mi no me ha ido bien en el amor pero nunca podré decir que no hice lo suficiente. Coger un tren equivocado siempre tiene remedio, lo que es irremediable es perderlo. He tendido siempre a pillar todos los trenes, incluso estando en marcha.

-¿Cómo te has enfrentado a tu primera novela de ficción?

-Con mucha pasión y gran diversión, me han absorbido los personajes de esta historia. Inés es íntima mía y poder reinventar las personalidades de la Generación del 27 a mi modo además de haber sido una responsabilidad muy grande me ha resultado un verdadero placer. Alberti es el que más me ha divertido y Lorca el que peor me ha caído, me pega que era un ególatra y creo que me hubiera cansado mucho su manera de ser.

-¿Has soñado con poder vivir durante la República?

-Es una época que me apasiona, el Madrid de la República es un Madrid fascinante, nos creíamos libres, había tertulias y verdadero contacto humano. Siempre que he podido leer sobre ella lo he echo y cada vez que he conocido a alguien que pudiese tener información sobre aquellos días le he preguntado. La España de la República siempre me ha interesado.

-¿Escritora o periodista, con qué te quedas?

-No renuncio a nada, soy un poco de todo lo que hago, periodista, entrevistadora y escritora.

-¿Qué parte de ti debes a la herencia familiar?

-He tenido la inmensa suerte de tener unos padres maravillosos, dos verdaderos fueras de serie. Inteligentes, bondadosos, solidarios y honestos, su ejemplo ha sido una de esas lecciones de vida que conservaré para siempre. Hoy en día a los niños se les pinta un mundo inexistente, nosotros jugábamos con la imaginación. Un niño pregunta si está mamá o papá, no si está la PlayStation. Hay que escucharles y darles paz, estar con ellos cuando te necesitan, éste es un mundo muy difícil y hay que prepararles para vivirlo.

-Alguna vez has dicho sentirte malinterpretada por la prensa a raíz de tu matrimonio con José Luis de Villalonga...

-Me da muchísima pena pero es así, tras mi matrimonio con José Luis, su posterior ruptura y las interferencias ajenas entre nosotros dos, mi silencio no se ha sabido interpretar y eso me duele. Estoy harta de que la gente se aproveche de mi buena educación. Soy educada y no me arrepiento de serlo pero muchas veces la gente te toma por tonta cuando lo que en realidad eres es sensible y educada, cuando no quieres herir a nadie ni buscas camorra.

-¿Te sentiste estigmatizada como mujer divorciada?

-En ocasiones como éstas te das cuenta de quienes son tus amigos, hubo gente que se portó fenomenal pero otros descubrieron no tener ni una pizca de caridad cristiana. Es muy peligroso juzgar a alguien porque pocas veces tienes acceso a toda la verdad.

-¿Qué destacarías de José Luis ahora que no está entre nosotros?

-Todo lo que no era su faceta pública, era un hombre lleno de cosas buenas pero fue víctima de una malísima educación. Sufrió mala crianza por parte de una madre muy ausente, era muy inteligente pero se sintió muy sólo, le pilló la guerra en una edad muy mala e hizo cosas muy mal de las que se arrepentía pero como muchos hombres españoles tenía un amor propio mal entendido que no le permitía reconocerlo . José Luis de Vilallonga ha sido un hombre lleno de valores pero muy mal rodeado, sabía y escuchaba pero era débil de carácter y se dejaba llevar, ni a lazo se encuentra gente tan mala como la que le rodeaba a él, José Luis ha sido un gran desconocido.

-¿Te sientes viuda?

-No sé lo que es ser viuda, me parece una palabra muy rara. No tengo sentimiento de ser una viuda de esas que va por ahí llorando pero he tenido una gran pérdida. No voy de viuda porque no me gusta ir de nada y me espanta la gente que va de algo pero tengo un gran vacío tras la muerte de José Luis.

-¿Te arrepientes de algo de lo que has hecho?

-Nada, cuando publiqué el libro pensaba que estaba curada y tal vez no lo estaba tanto pero le pregunte si le había molestado mi libro y recuerdo que me dijo Vida, como me va a molestar si todo él rezuma amor

-¿Has rehecho tu vida?

-No, tengo un hueco muy grande todavía en mi corazón y me da la impresión que será ya para siempre. Tengo muy claro que es mejor estar sola que mal acompañada, tengo la inmensa suerte de tener dos hijos maravillosos y grandes amigos que me conocen y me quieren como soy, con eso me basta.