PRESENTÓ UNO DE LOS REGALOS ESTRELLAS DE ESTAS NAVIDADES, EL "MONOPOLY ELÉCTRICO"
Algo más animada pudimos ver a Blanca Fernández Ochoa durante la presentación del que podrá ser uno de los regalos estrellas de estas Navidades, el 'Monopoly Eléctrico'.
Blanca, que juega al 'Monopoly' con sus hijos, animó a la gente a comprar este juego tan divertido con el que se puede jugar en familia.
Blanca, ¿eres jugadora de Monopoly?
Sí con mis hijos, pierdo siempre, pero le pongo empeño y lucho hasta al final.
¿Utilizas alguna estrategia?
No, comprar, comprar y comprar. Y cuando se me acaba el dinero, hipotecar, hipotecar e hipotecar. Como la vida misma, arriesgar, arriesgar, arriesgar y luego si te pilla a retroceder.
¿Qué tal se te da eso de manejar pasta?
Yo soy cero patatero, soy nula con los números, lo que pasa es que me engancha. Es un juego que recomiendo porque puedes jugar en familia, con tus hijos, hijos de 6 y 7 años, y se lo pasan bomba. Podemos parar y luego seguimos. Es un juego que engancha.
¿Quién gana cuando juegas con tus hijos?
Mi hijo David, ese sí que va con pinta de banquero. Sí, no se le pasa un euro. Cada vez que pasa por la salida, nada, no se le va una.
¿Encargarás estas Navidades el Monopoly?
Sí, yo creo que a familias que tengan críos de las edades de mis hijos, a partir de ahí en adelante. Es una buena ocasión para reunirse la familia y pasarlo bien.
¿Qué le pides a los Reyes?
Nada que ver con Monopoly, pero les pido salud para poder acabar la vuelta del Monopoly, vamos a poner la similitud, y amigos, muchos amigos banqueros, como este caso, que te dajan pasar y te hacen trueques para que no te hundas en la miseria.
¿Cómo pasarás las Navidades?
Ni idea, todavía no lo sé.
¿Es difícil encontrar banquero que no esté implicado en 'Operación Malaya'?
Ya te digo, creo que practican con eso, como es dinero fácil, de mentirijilla, te hace rico o caes en la quiebra en un pis-pas. Creo que han practicado, yo de los banqueros me alejaría.
¿Cómo está la familia?
Estamos bien, enteros, porque él hasta el último momento ha estado muy fuerte, muy valiente. Y lo único, eso, momentos puntuales, Navidad, donde él hacía el ganso mucho, se vestía de tirolés, se vestía de Papa Noel, nos hacía reír un montón. Vamos a echar de menos esas carcajadas. Pero por lo demás, nos ha dejado muy buenas consignas, muy buen legado y muy buen recuerdo. No podemos estar mal.
¿Tenéis un recuerdo bueno?
Buenísimo, no te lo puedes imaginar, ya era bueno antes de la enfermedad, pero esto le ha hecho más humano si cabe y nos ha demostrado que es superior.