Carlos Lozano habla de su hija Luna, una preciosa niña de tres años fruto de su pasada relación con Mónica Hoyos

Carlos Lozano.
Carlos Lozano. - EP

"LUNA HA SACADO DE MI LOS HOYUELOS Y LA PASIÓN POR EL CAMPO"

Carlos Lozano ha regresado a Telemadrid con renovadas energías para conducir junto a Rocío Madrid el nuevo ¿Qué Apostamos? , una edición renovada del clásico formato familiar que presentaban Ramón García y Ana Obregón. Al popular presentador, que alcanzó su último gran éxito al frente de las tres primeras ediciones de Operación Triunfo , le brillan los ojos cuando se trata de hablar de su hija, Luna, fruto de su pasada relación con la también presentadora Mónica Hoyos, tiene los mismos hoyuelos que su padre y, según nos cuenta el madrileño, ha heredado su pasión por el campo. Para Carlos no existe nada ni nadie cuando su hija está delante.

-¿Ha costado convencerte para volver?

-No, ¿Qué apostamos? es un gran formato, con este proyecto vuelve un clásico absolutamente renovado y después del veto que me puso Televisión Española necesitaba un buen formato. He estado escondido en Murcia esperando que pasase el temporal y ahora afronto ¿Qué apostamos? como un gran reto profesional.

-¿Eras fan del programa?

-Sí, me gusta mucho. Tengo dos grandes partes: la tensión de las pruebas y la maldad de las penitencias, me divierto mucho presentándolo y eso me va al pelo, si no me gustase el formato no hubiera dicho que sí.

-¿Cómo llevas eso de tener que ducharte?

-Al final acabas duchándote quieras o no, lo único por lo que rezo es porque el agua salga caliente.

-¿No tienes miedo a las comparaciones?

-No, para nada, los formatos van cambiando tanto de cadena como de presentadores, no es algo malo.

-¿Cual sería tu apuesta si pudieses participar?

-Apostaría que soy capaz de encender cerillas con una escopeta de perdigones a cincuenta metros. Me he pasado mucho tiempo en las ferias y además hice la mili en el cuerpo de francotiradores, entonces lo conseguía.

-Explícame eso de que fuiste francotirador...

-Hice la mili con Michel y como buen voluntario me comí dos años, entré en cuerpo de gastadores y al ver que tenía buena puntería me pasaron al de francotiradores, cogí mucha práctica con el tiro.

-Dicen que 2008 será un buen año para los sagitario en el amor...

-Yo ahora el amor lo tengo un poco tocado pero mis puertas están abiertas, sin amor no puedes hacer nada y más yo que me encanta estar enamorado, ya no sólo de una mujer, de la vida en general. Sin amor no merece la pena hacer nada.

-¿Qué te dice la gente por la calle?

-La señoras cuando me ven por la calle me dan besos y abrazos, les tengo que caer bien porque si no serían demasiado falsos. Por el tipo de programas que he presentado siempre se me suele acercar gente mayor luego con OT llegué también a los más jóvenes, la gente es muy agradable.

-Con esa voz debe dar mucho miedo un enfado tuyo...

-No, no intimido demasiado, soy muy exigente en el trabajo y puedo llegar a cabrearme con todo el equipo pero cuando cortamos siempre acabamos tomando cañas.

-¿Es difícil sacarte de quicio?

-Siempre he sido una persona muy alegre, tengo muy claro que mis problemas son míos e intento no proyectarlos sobre los demás pero no soy de hierro, yo también tengo mis momentos bajos.

-¿Llevas mal los añadidos que lleva consigo la fama?

-No, es normal que la gente quiera saber cosas sobre tu vida privada, a veces la prensa se pasa y entonces tienes dos opciones: no decir nada quedando como un idiota o cabrearte y quedarlo igualmente, depende mucho del momento en que te pillen.

-¿Qué sueles ver en televisión?

-Soy de los pocos que ven los documentales de La 2, llevo veinte años viviendo en el campo, soy un gran amante de la naturaleza y me gusta todo lo que hable de ella. Ahora con mi hija me he aficionado al Disney Channel y ya sólo veo películas de niños, ella no llora pero yo siempre me emociono, la última vez que lloré fue en mi casa con mi hija, viendo Tarzán.

-¿Le gusta verte por televisión?

-Sí pero está un poco harta, no entiende que todo el mundo me salude por la calle, intento explicarla que la gente es simpática y demás pero se enfada cuando saludan a su papá.

-¿Qué tiene de ti?

-Los hoyuelos y la pasión por el campo, es muy fuerte, en el campo siempre hay cosas que hacer y ella no duda nunca en coger una pala o un rastrillo y ayudar.

-¿No cuesta compaginar la paternidad con la profesión?

-Si no menuda vida, yo cuando llego a mi casa lo único que me importa es mi hija, cuando está conmigo no quiero saber nada de nadie más que de ella, apago el teléfono y se acabó.