Carmen Cervera: "A mí hijo claro que le he visto, con él no tengo ningún problema"

Carmen Cervera en San Feliu de Guixols.
Carmen Cervera en San Feliu de Guixols. - EP

FIRMÓ UN ACUERDO CON EL MINISTERIO DE CULTURA Y EL AYUNTAMIENTO DE SANT FELIU DE GUÍXOLS

El pasado siete de enero fue un gran día para la baronesa Carmen Cervera. Después de muchos años luchando por ello, Tita logró que el ayuntamiento de Sant Feliu de Guíxols y el ministerio de Cultura firmaran un acuerdo para emplazar en el Monasterio de la localidad gerundense el Centro de Arte Colección Catalana Carmen Thyssen Bornemisza. Acompañada del alcalde, Pere Albó, y del ministro de Cultura, César Antonio Molina, la baronesa presentó ilusionada este proyecto, que por fin se convertía en realidad.

A pesar de la alegría del momento, a Tita le costaba sonreír. Acaba de dejar atrás las Navidades más tristes de su vida, alejada de su hijo, Borja, su única familia a parte de sus pequeñas hijas gemelas. La batalla que mantiene con su nuera, Blanca Cuesta, le ha impedido celebrar estas fiestas a la manera tradicional, reuniéndose todos alrededor de una mesa y dejando atrás las rencillas familiares. Cuando acabó el acto, pudimos hablar con ella.

EL ARTE ESTÁ POR ENCIMA DE CUALQUIER IDEOLOGÍA

- Baronesa, hoy es un día especial para usted, se cumple un sueño de muchos años

- Bueno, yo creo que nos interesa a todos muchísimos porque el arte es la cosa más bonita que hay, es como la naturaleza, son cosas que están por encima de cualquier ideología. Es muy importante porque Sant Feliu es un lugar precioso, aquí no sólo te lo pasas bien, sino que también hay cultura, y eso ayuda muchísimo a estar internacionalmente en el mapa.

- Sobre todo es importante para usted, que llevaba mucho tiempo peleando por esto

- Sí, porque creo que se lo debo a los pintores maravillosos a los que si no se les ayuda no saldrán a la luz. El trabajo del coleccionista es que los pintores no se pierdan, que no se olviden.

- ¿Ha pasado las Navidades aquí, en Sant Feliu?

- Las he pasado aquí, sí, pero no lo digo porque me gusta estar como estoy, tranquilita.

- ¿Ha visto a su hijo, Borja?

- Sí, claro, ¿cómo no voy a ver a mi hijo? Con mi hijo no tengo ningún problema.

- ¿Ha visto también a Blanca?

- No hablemos de ese tema, de eso no quiero hablar.