"DEJÉ LA PROFESIÓN PARA ESTAR CON MI MADRE, PERO NO ME IMPORTÓ EN ABOSLUTO. DE HECHO YO PENSABA QUE IBA A SER PARA SIEMPRE"
Después de tres años alejada de los escenarios, Carmen Morales ha decidido volver a sentir la emoción de actuar bajo los focos gracias a la obra Olvida los tambores . Dejó la profesión por atender a su madre, la cantante Rocío Dúrcal, en medio de su grave enfermedad. A sus trenta y seis años, la popular actriz vive feliz e ilusionada su reencuentro con la escena y el éxito de su hermana Shaila en España con su disco Recordando .
¿Cómo estás viviendo esta vuelta al teatro? ¿Es más ilusionante que la primera vez?
Bueno, cada una ha tenido su emoción, pero ésta la estoy viviendo con mucha ilusión. Es una obra maravillosa escrita por Ana Diosdado que entra fácil por los ojos cuando la estás leyendo. No había acabado de leer el primer acto cuando ya había dicho que sí, que la quería hacer.
¿Cuánto tiempo llevabas alejada de los escenarios?
Tres años. Lo dejé todo cuando estaba con la obra teatral Ninette y un señor de Murcia , y ahora he vuelto con teatro.
¿Por qué lo dejaste?
Por cuidar a mi mami, que en esa época estaba pachucha. Luego no me surgió ningún trabajo que me animara como para decir: esto es lo que quiero hacer . Ahora sí ha llegado ese momento.
No todo el mundo tiene la suficiente madurez como para dejar a un lado una carrera tan complicada como la tuya, como tú hiciste...
Pero era por una causa mayor. En la vida tomo las decisiones como me van viniendo en el momento. Tuve que tomar esa decisión -desgraciadamente- para estar con ella, pero no me importó en abosluto dejar mi carrera aparcada. De hecho yo pensaba que iba a ser para siempre. De repente ha surgido una energía de dentro y he sabido que éste era el momento de volver a sacar toda esa fuerza.
¿Qué sientes ahora cuando estás sobre el escenario?
De momento he entrado por la puerta de La Latina y casi me he vuelto loca. Los teatros son especiales, tienen magia, energías que ha dejado cada uno de los actores que ha pasado por este escenario. Cuando entro al teatro me da respeto y un vuelco al corazón. Está siendo muy bonito.
¿Recuerdas lo que sentiste la primera vez que te subiste a un escenario?
¡Si! ¡Madre mía! La primera vez fue con una obra de Calderón, con El gran fantasma . Se hizo en la muralla árabe, fue exterior y llevábamos micrófono. La gente cenaba a la vez que se representaba la obra. Fue una experiencia maravillosa, aunque pasé muchos nervios. Y de ahí lo primero que hice en un teatro impostando la voz fue Ninette . Ahí aprendí muchísimo. Hicimos una gira muy bonita y estuvimos en Madrid unos tres ó cuatro meses.
Viniendo de una familia que ya tiene nombre, ¿cómo has conseguido hacerte tu propio espacio?
He hecho como cualquier persona que intenta labrarse un camino en lo que le gusta. Supongo que lo habré hecho poco a poco. No me ha molestado cada vez que me han recordado de donde vengo, porque para mí siempre ha sido un orgullo.
Tu madre fue actriz y cantante, y cada una de sus hijas ha elegido una de esas ramas...
Mi madre era cantante, pero había sido actriz primero. Como yo elegí este camino, es normal que me compararan con ella. Por ejemplo, en Ninette iba muy de años sesenta, y todo el mundo me decía que como me parecía a mi madre. Nací de ella y es normal. Es lo mismo que le está pasando a Shailita, mi hermana. Es normal que nos comparen y nos recuerden de dónde venimos. También podíamos haber sido médicos o abogados, y sin embargo elegimos algo que llevábamos dentro, que simbolizaba a lo mejor dos ramas distintas de ese abanico, pero que tienen unión con mi madre.
El público le tiene mucho cariño a tu familia, ¿a qué crees que se debe?
La verdad es que no lo sé, yo creo que nos educaron siempre de una forma muy natural y yo creo que eso también se transmite. Los tres hermanos hemos sabido siempre de dónde venimos, hacia dónde vamos o hacia dónde queremos ir. El primer ejemplo siempre era mi madre. Jamás ha dicho que no a algo, no se ha negado a firmar un autógrafo o a dar un besito a alguien. Sin querer, eso lo hemos vivido nosotras desde pequeñas y hemos sido exactamente igual que ella. Yo creo que la principal causa o motivo por el cual nos tienen ese cariño y respeto es por ella.
¿Cómo estás viviendo el éxito de tu hermana?
Muy bien, estoy muy contenta por ella. Es su primer disco en España y el segundo que ha grabado, porque el primero sólo salió en Méjico, y está muy centrada en su trabajo, muy volcada. Las dos tenemos una unión muy especial, somos hermanas y a parte amigas. Nos aconsejamos mucho. Estamos siempre muy contentas de lo bueno que le pase a cada una.
Como hermana mayor, ¿qué consejos le das?
Éste es un disco muy especial para ella, y también está enfocando su carrera de una forma muy especial. Después, tendrá que hacer otro disco en el que se desvincule por completo de mi madre, pero este era un homenaje especial que quería hacerla. Está siendo muy duro para ella. Yo siempre le digo que ánimo, y ella está muy animada sobre todo por la respuesta del público, pero siempre está bien que te den ánimos, o que te digan qué guapa estabas en tal sitio, esos mensajes que nos hacemos una a la otra de apoyo.
¿Tienes algún proyecto más?
Por ahora no. Lo interesante del teatro es que siempre se puede compaginar muy bien con televisión o con cine, pero ahora mismo estamos hiper centrados en la obra, y yo personalmente también.