LA ACTRIZ ENCARNARÁ A UNA PSIQUIATRA LESBIANA EN LA POPULAR SERIE
Éste está siendo, sin duda, su año. Carolina Cerezuela está viviendo, por fin, lo que tanto soñó en sus comienzos como actriz. Se dio a conocer en el papel de la explosiva Mónica Salazar en Camera Café y poco a poco la joven valenciana ha ido demostrando que tras ese escultural cuerpo hay una gran actriz.
Carolina no sólo vive un buen momento profesional sino que, tras una larga relación con el también actor Luis Fernando Alves, disfruta de un momento dulce junto al tenista Carlos Moyá.
Mientras prepara su debut en la gran pantalla para el próximo año, la joven actriz compaginará durante todo el invierno sus experiencias junto a la máquina de café con su papel en Hospital Central como Verónica, una psiquiatra lesbiana que hará tambalear la relación entre Esther y Maca.
- ¿Qué supone para ti formar parte de la gran familia de Hospital Central ?
- Estoy encantada. Es una maravilla el entrar en un sitio como este, tan consolidado. Es un lujo poder llegar aquí con los años de experiencia que tienen. Para mi es muy fácil porque ellos controlan, por los años que llevan grabando, todo lo que tiene que ver con las tramas y con todo el tema técnico... Así que yo he venido aquí a disfrutar.
- ¿Te sientes cómoda con tu papel?
- Si, me gusta mucho el poder interpretar a Verónica.
- ¿Tenías ganas de hacer un papel distinto al que realizas en Camera Café ?
- Para los actores es un privilegio el poder tener en la mano dos papeles de registros tan distintos. Quizá por un físico o por una línea interpretativa terminamos encasillándonos en un papel. En mi caso no ha sido así, siempre he tenido personajes muy dispares. Mónica, de Camera , es muy alocada y, en este caso, Verónica es la sensatez en persona. Para mi es un privilegio.
- ¿Vas a continuar con Camera Café ?
- Si, si. Tendré que compaginarlo.
- ¿Cómo vas a organizarte para llevar las dos cosas?
- Ya veremos. Voy a estar en Hospital Central , en Camera Café , luego una peli..., y un montón de proyectos. Tendré que tirar más de antiojera... (Risas). Pero estoy segura de que se puede hacer todo aunque sea muy cansado. Como se suele decir: Palos a gusto... No duelen (Ríe)
- ¿Puedes contar algo sobre la película que vas a realizar?
- (Ríe) Me encantaría pero como quedan tantos meses por delante... Voy a ir dosificando la información (Risas). Se rueda este invierno y cuando se vaya acercando la fecha iremos contando algo más.
- Tu personaje, Verónica, tiene una relación con Maca. ¿Cómo has llevado el realizar escenas amorosas con otra mujer?
- Bien, de verdad. Es la pregunta del millón pero no me ha supuesto ninguna complicación. A Patricia ( Maca ) la conocía de antes, trabajamos juntas en la serie de Paraiso , y eso hace que todo sea mucho más cómodo. Estamos realizando un trabajo y es algo normal. A cualquier actor le gusta hacer papeles que disten mucho de tu realidad personal, porque hacer de ti misma no tiene gracia. Por eso asumir este tipo de retos como el hacer de lesbiana, que nunca me lo había planteado, me genera mucha adrenalina. Al fin y al cabo es un simple beso, no es nada más.
- Te vas a meter en medio de la relación formada por Esther y Maca...
- No de forma voluntaria (Ríe). Me excusaré así porque tengo que defender lo mío (Risas). Verónica no llega y dice: ¡Hola! Me he enamorado de Maca y quiero que la dejes para mi... . Es un personaje muy dinámico e independiente, simplifica todo y no es quien tiene que tomar la decisión de estar con Maca, Verónica está soltera y puede hacer lo que quiera. No es una relación de pertenencia.
- ¿En qué te pareces a tu personaje?
- En el positivismo. Cuando tengo un muro intento voltearlo y ver lo que hay detrás. Somos muy optimistas, nos reímos de lo más absurdo,... Las dos somos muy humanitas y normales (Ríe).
- ¿Para interpretar a una psiquiatra te has preparado de alguna manera?
- Mi hermana trabaja en un hospital y he ido tomando referencias de ella. Intentas fijarte en los patrones que siguen. De psiquiatría no tenía ni idea pero he intentado ver cómo son las actitudes normales de un psiquiatra para llevarlo a cabo en mi papel.
- ¿Eres consciente que vas a ser el gancho morboso de la nueva temporada de Hospital Central ?
- No he notado ningún tipo de expectación. Tampoco me he parado a pensarlo. Sí lo pensé cuando me dieron el guión, sabía que iba a dar que hablar por el cambio de la explosiva Mónica de camera a hacer de psiquiatra lesbiana. Pero no tengo la referencia del despunte que puede ser.
- Llevas muchos años trabajando como actriz pero éste parece tu año. ¿Crees que por fin estás recogiendo el fruto de todo tu trabajo?
- Si (Sonríe). Todo el trabajo de este año es un rodaje y un aprendizaje, pero si no tuviera todo el trabajo que tengo detrás no podría llevar el ritmo que llevo. Son muchas horas de grabación y eso necesita el tener muchas horas de preparación para asumir tantas horas de guión y de estudio. Parece que ahora se ve lo bonito pero yo no he salido de la nada. Llevo muchos años en teatro y de ahí di el salto a la tele. Ahora por fin disfruto de lo que tantos años he soñado.
- ¿Cómo te preparas para afrontar todo el trabajo que tienes?
- Simplemente me levanto siempre con buen humor. En vez de levantarme pensando en que no puedes con todo, y al final termina saliendo todo mal, yo me despierto con optimismo. Así que pienso que tengo veinticuatro horas y que durante ellas no tengo otra cosa mejor que hacer que mi trabajo.
- Eres una de las chicas más deseadas de la pequeña pantalla... ¿Te cuidas mucho?
- No hago ningún tipo de dieta, ni controlo mi peso. Cuando trabajas tanto si se puede perder peso y mantener una línea. Voy al gimnasio pero es un absurdo. Me apunté hace un año y no voy. A lo mejor un domingo que no tengo nada que hacer me mentalizo (Ríe) y al día siguiente tengo unas agujetas que me muero y estoy sin ir dos semanas... Así estoy todo el año. No voy mucho, pero estoy apuntada (Risas).
- Estamos viviendo un boom con Carolina Cerezuela. ¿Cómo estás llevando esa popularidad?
- La llevo muy bien de cara a la calle. Me llegan críticas muy buenas y lo llevo genial, pero la parte mediática no la llevo tan bien. Sobre todo porque me han dado un verano tremendo. Sin moverme a penas se han liado unas enormes. No quiero ni pensar el día que realmente cuente algo. En ese sentido admiro a las personas que se sientan a contar su vida. Esa parte la llevo peor porque mi vida privada he intentado que vaya por separado de la profesional. El problema es que como no hablo, la bola se va haciendo grande, y llega un día en el que me he casado y tengo hijos (Ríe). Lo voy llevando mejor, pero sobre todo hace daño a la gente que tengo a mi alrededor.
- ¿Qué te dice la gente por la calle?
- Normalmente me suelen decir que se ríen mucho con nosotros o que estoy más gorda por la tele que en persona (Ríe). Es todo como muy anecdótico, pero el que la gente te demuestre así su cariño es estupendo.