A sus 31 años, este atractivo vallisoletano ha formado parte del elenco de una de las series televisivas que más éxitos ha cosechado: Aquí no hay quien viva , y ahora lo hace de una de las películas más importantes del panorama nacional, la superproducción Los Borgia .
La carrera como actor de Diego Martín comenzó de la mano de su hermano Jacobo, aunque la suerte de este último dentro del mundo de la interpretación no sería tan positiva. Diego comenzó estudiando Derecho, carrera que no llegaría a finalizar. En 1993 comenzó sus estudios de interpretación.
En su trayectoria cinematográfica ha intervenido en películas como Días de fútbol , Mataharis , o Al calor de las brasas . Ahora podemos verle en su papel de Perotto, el personaje menos despiadado de Los Borgia .
¿Cómo es tu personaje en Los Borgia ?
Yo soy Perotto, un criado a las órdenes de los Borgia y muy leal a la familia, pero con veleidades literarias. Se le encarga proteger a Lucrecia durante su época del exilio en el convento, en ese momento sobreviene el amor y pagará caro por ello. En la película es casi una excepción, porque dentro de toda esta vorágine de sangre, poder, ambición, lujuria, y todos los pecados capitales que puedas imaginar, él representa la pureza, es la única parte de la película donde todo es limpio, blanco... Hay amor con mayúscula. Hasta que llegan los Borgia a remediarlo.
¿Encuentras alguna conexión entre tú y Perotto?
No estaría mal tener algún punto de conexión con él, pero no, soy bastante menos virtuoso que él en la mayoría de las cosas. Está muy bien lo de interpretar a alguien que muere por amor.
¿Cómo es Diego Martín?
Yo jamás osaría definirme, me parece una vulgaridad absoluta. Además, posiblemente cualquier definición conlleve una limitación. Posiblemente, todos seamos muchas cosas e intentar definirnos sea un poco absurdo. Facilita la etiqueta.
¿Qué ha supuesto para ti participar en una superproducción española con un reparto de lujo?
Un lujazo y un placer, sobre todo porque trabajar con Antonio Hernández es de repetir, repetir, y estar siempre filmando con él. Por todo, por los niveles de calidad que tiene como director, por el ambiente que crea, por la presión que te quita, por cómo es capaz de manejar a un equipo de gente muy distinta y muy consagrada, y lo hace todo muy fácil. Es un privilegio.
Has trabajado tanto en televisión, como en teatro o en cine, pero ¿en qué medio te sientes más cómodo?
Para mí no es una cuestión de medios, sino de proyectos. Mi opinión es que un actor debería transitar en los tres. Dentro de la capacidad de elección que pueda tener, que es muy limitada, sobre todo en España, siempre intento hacer proyectos que me interesen, independientemente de si son en cine, televisión o teatro. He hecho los tres y pretendo seguir haciendo los tres.
¿Qué querías ser de pequeño?
No soy el típico niño de mamá, quiero ser artista . Son circunstancias, casualidades y suertes. De pronto un día uno se pone a mirar su propia vida y ve que es actor. Sí, luego puedes encontrar rastros, huellas y pistas de cuando uno era niño y más o menos puedes relacionar con que uno haya terminado siendo actor. Pero no he sido alguien que lo tuviera muy claro.
¿Cuál fue el detonante que te hizo ser actor?
Sí que recuerdo el momento del clic, que fue una obra de teatro con una compañía de Valladolid con la que entré en contacto y con la que luego terminé actuando y demás. Me dejaron una vez ver un montaje suyo entre cajas, y desde ese momento dije: Yo quiero probar esto , pero eso fue con diecinueve o veinte años, es decir, que fue tardío.
Desde aquel clic tu carrera ha ido en sentido ascendente, ¿cómo estás viviendo ese progreso?
Con bastante distancia. Esto es un carrusel y estar en un momento bueno solamente es un indicativo de que vas a tener otro malo o peor más adelante. Esta es una profesión muy larga, de fondo, lo que consiste es en estar trabajando lo mejor posible en los mejores proyectos posibles, y lo que tenga que llegar, llegará.
¿Qué ha supuesto para ti trabajar en una de las series de más éxito de la televisión?
Otro privilegio, pero no porque haya tenido un exitazo o porque sea un fenómeno social, que evidentemente ayuda porque uno siempre quiere que el trabajo conecte con la gente y que las historias que quieres contar que le digan algo a la gente. Para mí, sobre todo, ha sido maravilloso porque he tenido la oportunidad de interpretar ese personaje, esos guiones que me parecen de muy alto nivel, y de poder compartir mucho tiempo con una gente que es otro lujo.
¿Qué sueles hacer en tu tiempo libre?
Cosas normales, no tengo aficiones ni muy extrañas ni fuera de lo convencional. Soy bastante ecléctico y voy cambiando. Me gusta leer, ir al cine, estar con amigos, comer...
¿Qué proyectos tienes?
Tengo ahora un par de cosas en el aire, pero están sin cerrar. Llevo un año bastante continuado de trabajo, me quedan otras tres pelis por estrenar, así que descansando y viendo lo que hacemos