"YO NO PUEDO ESTAR SIN LÍOS AMOROSOS TANTO EN MI VIDA REAL COMO EN LA SERIE", AFIRMA EL POPULAR ACTOR
Después de trabajar como camarero, vendedor de libros y dependiente de unos grandes almacenes, a Eduardo Gómez le llegó la oportunidad de ser actor por pura casualidad. Desde que le llamaran para participar en un rodaje al que acudió como mero espectador, hasta hoy, este simpático madrileño no ha parado de cosechar éxitos. Su triunfo más reciente lo ha alcanzado con su papel de Mariano Delgado en la exitosa serie de televisión ¡Aquí no hay quien viva! , trabajo que además le ha lanzado a la popularidad, hasta el punto de reconocer que hubo una temporada en la que no podía ni salir a la calle. A pesar de que le han llovido ofertas tanto del cine como del teatro, Eduardo Gómez se enfrenta ahora en exclusiva a otro reto televisivo, el de encarnar al conserje gamberro de La que se avecina .
- Al fin te quedas con la portería.
- He subido de categoría, ahora soy el conserje, no el portero.
- ¿Cómo es el nuevo conserje de La que se avecina ?
- No tengo ni idea, nunca me estudio los guiones (risas). Llego aquí con una caravana, me encuentro a Nacho Guerrero por la autopista y le meto aquí de jardinero. Él acaba de salir de cárcel, se está rehabilitando, y yo aparco mi caravana ahí fuera, me conecto a la luz de la urbanización y empiezo mi andadura de conserje.
- ¿Qué hay de novedoso en la portería?
- Novedoso es que estamos mi asistente y yo. Hacemos mil faenas juntos y creo que incluso me enrollo con Mariví Bilbao.
- ¿También hay líos amorosos dentro de la portería?
- Sí claro, yo no puedo estar sin líos amorosos tanto en mi vida real como en la serie.
- ¿Qué tiene este equipo para que continúes con él en esta nueva aventura?
- Con este equipo trabajo fenomenal. Llevo ya tres años con mis compañeros y la verdad es que nos lo hemos pasado genial y ha sido una experiencia alucinante. Me gusta y cuando estoy a gusto en un sitio si puedo no me voy.
- ¿Has pensado en compaginar la serie con otro trabajo?
- Tengo varios proyectos lo que pasa es que no voy a hacer nada. Afortunadamente me han llamado para hacer teatro y cine pero me voy a dedicar por entero a la serie, prefiero tener menos dinero pero estar más a gusto.
- ¿No descartas entonces trabajar en cine o teatro?
- Cuando se acabe la serie, porque no sé qué pasará entonces, igual me tengo que poner a vender clinex, o a lo mejor me llaman para algo... De momento voy a hacer esto porque hay que dejar trabajar también a los demás.
EL MÁS GAMBERRO
- ¿Qué es lo que más te gusta de ser actor?
- Me gusta todo. Cuando estoy delante de una cámara estoy en mi hábitat natural.
- ¿Cómo eres detrás de la cámara?
- Soy mucho peor de lo que véis (risas).
- ¿En qué sentido?
- Soy muy gamberro, así que mi personaje se asemeja bastante a mí.
-¿Qué te dicen por la calle?
-Si yo lo contara, no puedo salir a la calle. Al principio no me lo podía creer pero me quieren hasta llevar a la cama. Debe ser eso de ser guapo, que es un calvario que te persigue toda la vida. Quien me iba a decir a mi que acabaría aquí, la vida da muchas vueltas, ahora cuando me miro al espejo no me lo puedo creer. Antes no me dejaban entrar a los bares hasta que no hubiera pagado lo que debía y ahora me pagan por entrar. Todo a base de golpes y con el factor suerte a favor, estoy muy contento y feliz.
-¿A qué te dedicabas antes de ser actor?
-Antes de ser actor he hecho de todo, he sido vendedor de libros, camarero, he estado trabajando de vendedor en unos grandes almacenes, incluso he tenido un negocio que me puso mi hermana para que no cayera en la delincuencia (Ríe).
-Lo tuyo entonces es una vocación tardía...
-No, fue una puñetera casualidad. Mi amigo me llevó un día a un rodaje para que lo viera y me llamaron para decir unas frases. Desde ese momento no he parado.