EN SU ÚLTIMA OBRA TEATRAL,"EN CASA / EN KABUL" TIENE QUE PONERSE UN BURKA
Elena Anaya se ha reencontrado con el teatro después de sus éxitos en el cine y lo ha hecho de la mejor manera posible de la mano del director Mario Gas. 'En casa / en Kabul' muestra un conflicto entre Oriente y la filosofía occidental donde Afganistán muestra el camino de la paz a los personajes occidentales. La joven actriz, tras su paso por películas de la talla de 'Alatriste', se confiesa profundamente feliz por su participación en esta obra de teatro que aúna a actores de países como Marruecos o Irán. Elena se confiesa una enamorada de su trabajo desde que vio por primera vez a uno de sus mitos, Meryl Streep. Desde entonces, trabaja para ser cada día mejor actriz y llegar muy alto aunque confiesa que para ella Hollywood no es nada del otro mundo.
¿Cómo está siendo la experiencia con 'En casa / en Kabul'?
Ya sé que las comparaciones son odiosas pero creo que es lo mejor que me ha pasado en mi vida. Es el trabajo más duro que he hecho y es un torrente de emociones. En cuanto leí el texto me enamoré directamente. Era una necesidad inmediata de estar en esto. Los actores ya somos una vieja familia. Llevamos casi cuatro meses viviendo juntos y construyendo este proyecto entre todos. Estoy feliz aunque reventada, como todos creo pero tengo ganas de que se abran las taquillas para que todo el mundo pueda disfrutar como estamos disfrutando nosotros.
Háblanos un poco de tu personaje en la obra.
Se llama Priscilla. Es la hija de este matrimonio extraño formado por Vicky Peña y Roberto Álvarez. Digo extraño por los personajes, los actores son fabulosos. Es un matrimonio que no se entiende, depresivo, que se querían al principio y luego dejaron de quererse. Tienen esta hija y es un poco la herencia de lo que les acontece. Es una hija que no entiende el sentido de la vida, que adora profundamente a sus padres pero que jamás ha podido hablar con ella. La madre habla pero de una manera que no se entiende nada. No me gustaría que mi madre me hablase así. De repente su madre desaparece y la hija se queda más sola que nadie. Siente una rabia interna enorme que la paraliza y llegando a Kabul decide salir a la calle cueste lo que cueste a buscarla. Es muy valiente pero lleva dos años encerrada en su casa e incluso ha intentado acabar con su vida. De repente con la huida de la madre vuelve a nacer y a encontrarse a sí misma.
¿Ha sido muy complicado entrar en la mente de Priscilla?
Ha sido duro pero muy bonito. Ha sido un proyecto muy creativo y me he sentido muy arropada. En primer lugar por Mario Gas (el director) que entiende muy bien a los actores. Todos los personajes de esta obra son muy potentes y son seres humanos que sufren profundamente y les toca vivir realidades que no son las que desean. Además, he tenido unos compañeros maravillosos como Vicky Peña y Gloria Muñoz que han sido mis madres.
¿Qué significa para ti 'Memorias de África?
Cuando vi. esa película de pequeña me impactó. vi. a Meryl Streep trabajar y me emocionó. Ahí fue donde dije que podría ser actriz. Meryl Streep abrió puertas en mi mente y en mi alma. Me fascinó la película, como otras muchas, porque me hacen pensar y reflexionar.
'Memorias de África' y 'En casa / en Kabul' son dos maneras de mirar el mundo y ampliar la visión global. ¿Abogas por abrir los ojos al mundo?
Siempre lo he creído pero creo que es más consciente cuando tienes un proyecto así entre las manos. El cartel de la obra de teatro cuenta muy bien lo que es esta mujer occidental asomándose a un mundo diferente donde las culturas no coinciden y donde se nos hace imposible creer ciertas cosas. Cada día en el mundo ocurren cosas atroces y creo que está muy bien traer a la gente al teatro y mostrar este tipo de funciones. Creo que es una valentía tremenda de todos.
¿Cómo es Elena Anaya?
Yo soy una actriz a la que le encanta su trabajo. Me siento feliz en este momento de mi vida por formar parte de esta tripulación tan bien avenida. Me siento tremendamente afortunada con todas las cosas que me ocurren cada día y espero devolverle al mundo la misma sensación grata que recibo de la obra.
¿Cómo te ha afectado el auge de tu popularidad?
Me lo he tomado con mucha tranquilidad y trabajando mucho, preparándome mucho, descansando, leyendo. Sobre todo cultivándome como actriz y como persona. Yo no creo en un momento de fama, creo en trayectorias de largo recorrido y de paso constante. Hay dos películas que han marcado mi trayectoria que son 'Familia' y 'Lucía y el sexo'. Ahora, 'Alatriste' y otra serie de proyectos. Pero sigo preparándome y estudiando, intentando cada día en una mejor actriz y también persona porque creo que los actores han de ser buena gente para poder contar las cosas.
¿Te apetece dar el salto a Hollywood como Penélope Cruz?
Los proyectos no tienen nacionalidad. En Hollywood se hacen maravillosas películas pero también en Irán hacen un cine increíble. Me interesa contar buenas historias independientemente de dónde estén ubicadas.
¿Qué sueles hacer en tu tiempo libre?
Estos cuatro meses cuando llegaba a casa me iba a dormir. No me daba tiempo para nada más. A Mario le gusta mucho trabajar de noche e íbamos al teatro a las cuatro de la tarde y salíamos a las dos de la mañana cada día. Saliendo a esa hora, cenas algo, te acuestas y no te da tiempo para nada más.
¿Hay alguna afición que hayas echado de menos en estos cuatro meses?
Me encanta ir al cine, al teatro. Me encanta cenar con mis amigos o estar por ahí tomando cañas como a todo el mundo. Pero lo estoy disfrutando tanto que no importa.
¿Has tenido que decir que no en algún proyecto?
Muchas, afortunadamente. Por varios motivos diferentes. A veces por incompatibilidad con el proyecto que estaba realizando y otras veces porque los proyectos que planteaba el director yo no los entendía igual y he preferido no ser yo la persona que los hiciese.
¿Cuál es el trabajo que recuerdas con mayor cariño?
Ahora mismo Kabul. Tengo muy gratos recuerdos de 'Alatriste', 'Lucía y el sexo' e incluyo 'África' pero ahora mismo este es el proyecto. No cabe más.
¿Tienes alguna cosa en mente?
Hay cosas por ahí, pero ahora mismo no caben.
¿De teatro o cine?
Hay de las dos cosas.