Especial Viajes: Palacio de Linares, el misterio de los marqueses seduce al público

Especial Viajes: Palacio de Linares, el misterio de los marqueses seduce al público

LA CURIOSIDAD DE LOS VISITANTES HA AGOTADO LAS ENTRADAS HASTA DICIEMBRE

La curiosidad humana nunca ha tenido límites, especialmente cuando se trata de situaciones que no se pueden explicar. Es lo que está sucediendo con la apertura al público del Palacio de Linares después de 120 años de desconocimiento por parte del gran público y de conjeturas fantasiosas. Desde el 17 de junio, cada sábado, domingo y lunes, se pueden visitar las lujosas salas sobre las que han abundado las habladurías y supersticiones. Las primeras jornadas de puertas abiertas han resultado ser un éxito, quedando incluso grandes grupos de visitantes en la calle por la demanda. Y es que la experiencia de conocer uno de los monumentos madrileños más desconocidos, que además ha dado lugar a una verdadera leyenda urbana, no tiene precio. Es debido a esta curiosidad que las reservas se han disparado y ya no hay espacio en ninguno de sus grupos de visitas hasta diciembre.

El Palacio de Linares, actual Casa de América en la Plaza de Cibeles, ha arrastrado a lo largo de su existencia un halo de misterio, en parte provocado por sus primeros moradores. Fue en 1872 cuando José de Murga, primer marqués de Linares, compró un total de 3,064 metros cuadrados al Ayuntamiento de Madrid para construir la que sería su majestuosa casa. La inauguración de este edificio no fue efectiva hasta 1,900. Esto se debió en parte a que la decoración de todas y cada una de sus estancias llevó un tiempo y una dedicación inestimable por parte de los decoradores. Nunca se ha entendido del todo por qué esta profusión en el decorado cuando sus moradores no eran dados a las visitas, aunque se presupone que el afán por resaltar en un Madrid cada vez más enseñoreado por la bonanza económica que regresó con la restauración borbónica, tuvo mucho que ver en este asunto. El marqués y su mujer, Raimunda Osorio y Ortega, eran muy celosos de su intimidad y apenas se conocen grandes fiestas propias de la nobleza de la época.

Una relación incestuosa

La leyenda de este palacio comienza desde el momento en que la pareja se conoce. Cuenta esta misma leyenda que ambos eran hijos de mismo padre y que contrajeron nupcias sin conocer su consanguinidad. Tuvieron una hija y posteriormente encontraron una carta del padre de los dos que revelaba el secreto. Por ello, a esa hija la ocultaron en un hospicio y declararon no tener hijos. Así es como esta morada que se presentaba como un feliz refugio para una feliz pareja, acaba por convertirse en la leyenda más misteriosa de Madrid.

Es especialmente en los años 90, cuando una suerte de investigadores de lo paranormal, deciden pasar una noche junto a las presuntas presencias fantasmagóricas que envuelven al majestuoso edificio. Esta iniciativa vino motivada por los testimonios de guardas jurados y demás personal que trabajaba en el palacio que aseguraba categóricamente que había voces y presencias que no eran del mundo de los vivos. Estos investigadores capturaron las famosas psicofonías de las que se aseguran son la voz de los antiguos habitantes que aún habitan las maravillosas paredes de manera invisible. Después, se demostró que aquellas voces de ultratumba eran un verdadero fiasco, pero la leyenda perduró alrededor del edificio. Tanto es así, que el actual marqués de Linares, Antonio Martín de Santiago-Concha, ha tenido que volver a insistir en que el caso de las psicofonías fantasmagóricas es un fraude.

Mucho más que fantasmas

Lejos de toda superstición, el Palacio de Linares es sublime en su decoración, especialmente en la segunda planta donde se encuentra el comedor de gala, el salón de baile, el salón chino o los opulentos corredores. Como pueden observar los visitantes que se acerquen hasta el palacio, los estilos son variopintos y todos andan mezclados a pesar de que el gusto francés de la época sea una constante en todas las estancias. Adornado con magníficas esculturas y pinturas en su mayoría con referencias míticas, este misterioso palacio es un ejemplo de las obras palaciegas del siglo XIX, con jardín incluido que cuenta con dos pabellones y una decoración muy acorde con los mitos que se atribuyen al conjunto. Fue diseñado por Carlos Colubí y en su construcción participaron artistas tan importantes como Manuel Aníbal Álvarez Amorós, autor de la impresionante escalera de mármol que recibe a los visitantes en la entrada principal, que observa a la mismísima Cibeles.

Como Casa de América ha acogido desde 1992 exposiciones y eventos relacionados con la cultura iberoamericana, fomentando el conocimiento de los distintos países del continente americano y fortaleciendo los lazos a ambos lados del Atlántico. La decisión de abrirlo al público ha sido tomada por los directores de la Casa de América con ánimo de dar cuenta del mito, pero sobre todo para evitar que continuasen las fantasías a su alrededor y mostrarlo tal como es en la actualidad, un patrimonio histórico de gran valor artístico e histórico y centro de la cultura que une a España e Iberoamérica.

Visitas guiadas

Dirección: Plaza de Cibeles, 2. Metro: Banco de España.

Duración: las visitas guiadas duran una hora. Antes del recorrido, se proyecta un vídeo de 8 minutos donde se explica la historia real y la mítica del edificio.

Grupos de 10 a 20 personas, en inglés, español y mixtos.

Horario: sábados hasta octubre y domingos de 11 a 13 horas. Lunes. De 15 a 17.

Precio: General, 6 euros. Jubilados, 2 euros. Estudiantes acreditados, 3 euros. Menores de 12 años, gratis.

Información y reservas: 91. 595. 48. 00