LA MUESTRA CONTIENE MÁS DE 200 PIEZAS INÉDITAS DE LA COLECCIÓN ALBERTO JIMÉNEZ-ARELLANO ALONSO
Ágatas, caurís, cuentas de vidrio, lingotes, tejidos, armas, utensilios agrícolas e instrumentos musicales muestran en la Sala de Bóvedas del Centro Conde Duque la riqueza artística del continente africano y los múltiples objetos que sirvieron como medio de pago en las diferente culturas. La muestra, que contiene más de 200 piezas inéditas de la Colección Alberto Jiménez-Arellano Alonso, estará abierta hasta el próximo 10 de junio.
La comisaria y directora de la Fundación Alberto Jiménez-Arellano Alonso, Ruth López-Diéguez, aseguró hoy en Madrid que es la primera vez que se exhibe una muestra tan completa de objetos africanos que revelan la importancia de la moneda africana dentro del sistema económico global.
Tradicionalmente los pueblos africanos emplearon como dinero, sal, cacao, conchas, tejidos, armas, herramientas, joyas, productos naturales o manufacturas a los que se les reconocía un valor por el propio material, pero también por su utilidad y por el simbolismo o significado que tenían dentro de cada sociedad.
La exposición, organizada por la Fundación Banco Santander, en colaboración con la Fundación Alberto Jiménez-Arellano Alonso y el Ayuntamiento de Madrid, se articula en torno a tres grandes áreas, que equivalen a las formas de cada moneda. Una forma que viene determinada por el objeto del que proceden, ya sea un arma, un apero de labranza, un instrumento musical o una joya.
ATENDIENDO A SU FORMA
Se pretende ofrecer así una amplia visión de las monedas africanas tradicionales atendiendo a su forma, realzando la calidad estética de estas piezas, que en muchos casos son auténticas esculturas, y llamar la atención sobre su importancia en las tradiciones y economía africanas. Estas monedas tradicionales han sido utilizadas de forma legal hasta las primeras décadas del siglo XX, y de forma ilegal, hasta los años 60 y 70, según explicó Ruth López-Diéguez.
La primera área de la exposición corresponde a las 'Barras o lingotes' de metal, utilizados para realizar pagos en diversos países de África. Los más demandados fueron los fundidos en hierro. Además de en hierro, los lingotes fueron fabricados con otros metales, como el bronce, y sobre todo, el cobre.
Uno de los grupos más bellos, dentro de esas barras o lingotes, está compuesto por aquellas que tienen forma de joya. Estas sirvieron fundamentalmente para la transacciones más relevantes, normalmente de carácter ritual, por ejemplo las dotes de las hijas. Entre los utensilios agrícolas más importantes destacan las azadas, que también se utilizaron para el pago de la dote.
Respecto a las armas como medio de pago, cabe decir que esta práctica se remonta a muchos siglos atrás y a diversas culturas. Entre ellas podemos resaltar lar armas blancas como las puntas de flechas de lanza, muy difundidas en el Congo. Estas monedas fueron tan comunes que se aplicaron a las transacciones cotidianas utilizándose a principios del siglo XX.
Por último, entre los instrumentos musicales que compartieron una utilidad práctica con la de ser moneda tradicional, figuran principalmente las campanas, tanto de forma plana como alargada.