LOS GRANDES AUSENTES: JOSÉ ORTEGA CANO Y ROCIÍTO
Chipiona, como todos los años cada ocho de septiembre, se echó a la calle para honrar a su Virgen de Regla, una fiesta especial, porque todos los chipioneros han sentido la ausencia de Rocío Jurado y, sobre todo, su familia.
Sin embargo, la familia de Rocío Jurado continúa siendo fiel a la tradicional procesión de la Virgen de Regla en la ciudad de su corazones, Chipiona. Con el recuerdo siempre presente de la desaparecida Rocío Jurado, los Mohedano vivieron con emoción esta cita tan especial.
El gran ausente fue Ortega Cano, quien esa misma tarde toreó en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón, acontecimiento que suscitó la duda de si el diestro había decidido trabajar justo ese día para así evitar pensar en la ausencia de Rocío en el día de Virgen, devoción y en la que tanto confiaba la cantante.
Sumido todavía en una profunda depresión, ni la vuelta a los ruedos le ha hecho superar la terrible pérdida de su esposa. Como va siendo habitual en sus últimas apariciones, José volvió a torear sin pasión y sin conseguir ningún halago del público, que sólo ve en él un fantasma del maestro que fue.
Ortega, consciente de su estado de ánimo, confía el cuidado de sus hijos a la familia Mohedano, quienes procuran mantenerse unidos ante cualquier adversidad.
Así, el pasado sábado pudimos ver a la familia al completo en uno de los palcos de la casa de la madre de la chipionera Mi abuela Rocío desde donde se podía leer un emotivo letrero en forma de olas con las palabras ¡Viva la Virgen de Regla, Víva la madre de Dios!
Viviendo con emoción el acontecimiento vimos a los hermanos Amador y Gloria junto a sus cónyugues. Gloria, acompañada de su hijas y el productor de su hija Chayo, sin olvidar a los dos pequeños Gloria Camila y José Fernando, quienes acaban de retomar de nuevo las clases.
La joven, Chayo, cada vez más la viva imagen de su tía estuvo acompañada de su compañero en Canal Sur, David, sobrino de María del Monte y con quien se le viene relacionando desde hace meses.
El momento más emotivo se vivió con la llegada al balcón de la casa de los Mohedano de la Patrona de la ciudad. Chayo, Rosa y Gloria se fundieron en un profundo abrazo derramando alguna lágrima de emoción.
No sólo su familia echaba de menos a Rocío, todo el pueblo añorará su presencia en este día tan especial para la cuidad que vio nacer a la más grande, Rocío.
Amador, muy emocionado al seguir las cruces de la Patrona nos comentó: está siendo un día muy emotivo para todos . Su hija Chayo tuvo palabras también para la prensa: es una tradición que me han enseñado desde pequeña, me gusta mucho porque además estos días se recuerdan muchas cosas .