La familia Morales viaja a México para depositar parte de las cenizas de Rocío Dúrcal

La familia Morales viaja a México para depositar parte de las cenizas de Rocío Dúrcal

MADRID (EUROPA PRESS)

La familia Morales ha emprendido el viaje a México para llevar allí las cenizas de la difunta Rocío Dúrcal. Todos los miembros de la familia se reunieron en el aeropuerto de Barajas para partir. La mayor de las hijas, Carmen Morales, habló con la prensa y comentó que llevar las cenizas a México "ni siquiera era un deseo porque no sabía que se iba a ir. Hemos supuesto que le gustaría estar también allí porque siempre la han acogido con cariño y se merecen ellos también que parte de ella este allí". Carmen habló también de su estado de ánimo diciendo que "se la echa en falta todo el rato (*) pero le pasa a todo el mundo que pierde un ser querido. Me lo dice todo el mundo, que nunca se olvida pero que bueno, que acabas por acostumbrarte a ese dolor que siempre esta ahí".

Carmen reconoció no tener planes a corto plazo: "En cuanto a trabajo nada, dejé de trabajar para cuidar de ella y ahora no, ni me siento con fuerzas ahora mismo". Sin embargo, sí sonrió al hablar de su relación sentimental y dijo que de momento no hay planes de boda pero que todo va muy bien porque además, su novio la ha apoyado al máximo. "Ha sido súper importante para mi, ha estado ahí cada segundo", explicaba.

Carmen se mostró en todo momento, aunque muy seria, contenida y serena. La más pequeña, Shayla, llegó con su hermano Antonio al aeropuerto y comentó a la prensa con su eterna sonrisa dulce: "Estamos tranquilos". Shayla, charló todo el tiempo animadamente, mostrando gran expresividad en sus gestos aunque más tarde sí se la vio más afectada al volver a preguntársele sobre el motivo de su viaje: "La verdad es que no me apetece mucho hablar si no os importa. Muchas gracias por venir".

El que quiso hacer ninguna declaración durante el largo trámite de recogida de billetes, facturación de equipaje y embarque, fue Antonio Morales hijo, y sólo sonrió un momento cuando cruzó unas palabras con otro chico que volaba con ellos y que compartió unos momentos con la familia. La urna con las cenizas parecía estar colocada en el interior de una bolsa negra de pequeño tamaño que Shayla recogió de las manos de su padre y custodió durante todo el tiempo con mucho celo mientras charlaba animadamente con sus hermano y con Junior.