Los Reyes, los Príncipes de Asturias y sus hijas, los Duques de Palma con sus cuatro hijos, así como la infanta Elena y sus dos hijos, asistieron a la misa del Domingo de Resurrección en la Catedral de Mallorca, como ya es tradición durante la estancia de la Familia Real en la isla, en Pascua.
Centenares de personas congregadas en los alrededores de la catedral mallorquina dieron la bienvenida con un aplauso a la Familia Real, que fue recibida a las puertas del templo por el obispo de Mallorca, Jesús Murgui.
Los primeros en saludar al obispo Murgui fueron los Reyes, seguidos del Príncipe Felipe, que llevaba a su hija Leonor de la mano, y la Princesa Letizia, quien llevaba en brazos a la menor de la Familia Real, su hija Sofía. También Leonor ha besado la mano del obispo.
Posteriormente saludaron al obispo y los distintos miembros del cabildo los Duques de Palma, así como sus hijos, Juan Valentín, Pablo Nicolás, Miguel e Irene.
Los Reyes, los Príncipes de Asturias y los Duques de Palma posaron brevemente ante la portada mayor de la Catedral, dedicada a la Inmaculada rodeada de todas sus letanías, mientras esperaban a la infanta Elena y sus hijos Froilán y Victoria Federica, cuya llegada se retrasó unos minutos.
El único ausente de la fotografía, respecto a años anteriores, ha sido Jaime de Marichalar, separado temporalmente de la infanta Elena, tal como anunció el pasado mes de noviembre la Casa Real.
Mientras posaban para los reporteros gráficos, la pequeña Irene, hija menor de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarín, provocó risas entre los presentes al intentar aproximarse varias veces a los periodistas, algo que su hermano mayor Juan Valentín evitó. Mientras tanto, su hermano Miguel, jugaba con un abanico de su madre.
Acabado el oficio religioso, la Familia Real abandonó la Catedral y volvió a posar brevemente para los periodistas gráficos ante los vítores y aplausos del público presente.
Antes de marchar, el Rey Juan Carlos se dirigió brevemente a los periodistas y les deseó "Felices Pascuas".
Como es habitual en Semana Santa, los Reyes, sus hijos y todos sus nietos han pasado unos días de descanso en su residencia mallorquina del Palacio de Marivent.