La Familia Real y los Ortiz Rocasolano despiden juntos a la hermana menor de la Princesa de Asturias

La Familia Real y los Ortiz Rocasolano despiden juntos a la hermana menor de la Princesa de Asturias

DOÑA LETIZIA: "GRACIAS A TODAS LAS PERSONAS QUE SE HAN SENTIDO APENADAS POR LA MUERTE DE MI HERMANA PEQUEÑA"

La Familia Real y la familia Ortiz Rocasolano han asistido en el tanatorio de La Paz de la localidad madrileña de Alcobendas, en Madrid, a un responso por Erika Ortiz, hermana pequeña de Doña Letizia, que falleció ayer en su casa de Madrid.

El primero en llegar al tanatorio fue el Príncipe Felipe que ayudó a salir del vehículo a Paloma Rocasolano y a la Princesa, ambas de riguroso luto. El Príncipe llevó a su suegra del brazo hasta la entrada del tanatorio. Lo mismo hizo Doña Letizia con su abuelo materno. La abuela materna de la Princesa llegó al mismo tiempo acompañada de familiares.

Unos minutos después llegó al tanatorio el Rey Don Juan Carlos con las infantas Elena y Cristina con sus respectivos esposos, Jaime de Marichalar e Iñaki Urdangarín. Los Príncipes salieron a recibir al Rey y las infantas, que abrazaron a Doña Letizia. No se ha visto entrar por la puerta principal del tanatorio al padre de Erika, Jesús Ortiz, y a su abuela paterna Menchu Alvarez del Valle.

La Reina Doña Sofía no pudo asistir al responso por la hermana de la Princesa de Asturias, ya que se encontraba de viaje oficial en Indonesia y, aunque suspendió todas sus actividades, no llegará a Madrid hasta esta noche.

Tampoco llegó a tiempo Telma Ortiz, hermana de Erika y Doña Letizia, que se encuentra en Filipinas desarrollando su trabajo como cooperante y que en estos momentos viaja hacia España.

Los Príncipes de Asturias agradecieron hoy a los medios de comunicación su comprensión ante la muerte de la hermana menor de Doña Letizia. Ambos abandonaron juntos y del brazo el tanatorio de La Paz, en la localidad madrileña de Alcobendas, donde el capellán del palacio de la Zarzuela, Serafín Sedano, ofició un responso por Erika Ortiz, cuyos restos serán incinerados.

Tras despedir al Rey y a las infantas, que acudieron con sus esposos, Doña Letizia y Don Felipe se acercaron a los medios de comunicación congregados a las puertas del tanatorio. La Princesa dio las gracias "a todas las personas que se han sentido apenadas por la muerte de mi hermana pequeña". Visiblemente emocionada, Doña Letizia no pudo continuar y el Príncipe agradeció a la prensa su "comprensión" y dijo sentir el "remojón" que estaban sufriendo los informadores por la persistente lluvia que cae hoy en Madrid.

Poco antes habían salido del tanatorio de La Paz toda la familia Ortiz Rocasolano; los padres de Erika, Paloma Rocasolano y Jesús Ortiz, y los abuelos maternos, Francisco y Enriqueta, así como la abuela paterna, la periodista asturiana Menchu Alvarez del Valle. Todos ellos vestían de luto y se mostraban muy emocionados.

A la entrada a la capilla, en la que había coronas de flores de los Reyes, los Príncipes y las infantas, la Princesa de Asturias se abrazó a sus cuñadas Elena y Cristina y a Jaime de Marichalar e Iñaki Urdangarín. El Rey se fundió también en un abrazo con su hijo, Don Felipe de Borbón.