EL POPULAR ACTOR ACABA DE ESTRENAR EN EL CINE "DÍAS DE CINE", Y EN TEATRO LE VEREMOS EN LA OBRA "MARAT SADE".
Se muestra tranquilo y con los pies en la tierra. Nada que ver con Emilio, el personaje de la exitosa serie Aquí no hay quién viva que le encumbró a la fama. Fernando Tejero es de esos actores que ama su trabajo con la mayor de las pasiones, hasta que descubre que de un personaje poco se puede hacer ya. Eso lo ha pasado con Emilio, con el que -según dice- dejó de sentir esos cosquilleos en la tripa, motivo más que suficiente para no animarse con la segunda parte de la serie que emitirá Telecinco bajo el nombre La que se avecina .
Pero, a pesar de no seguir en televisión, aún queda Fernando para rato. Así, podremos verle en la recién estrenada Días de cine , donde interpreta a Fino, un homosexual amigo de una folclórica, y en el teatro con Marat Sade .
¿Cómo es tu personaje?
Fino es un mariquita de la época de las folclóricas, de esos que iban con ellas para vestirlas, maquillarlas... Pero Fino va más allá, es como una madre posesiva con una relación enfermiza. Sabe que si su folclórica, Silvia Conde, se enamora la va a perder de alguna manera. Quiere que triunfe, pero por otro lado no, por ese temor a perderla. Ha hipotecado su vida. Hay una frase en la película que dice: Si no me lleva con ella, yo me mato . Yo creo que realmente sería así, si no se matase se moriría de pena. Yo creo que Fino no concibe la vida sin Silvia Conde.
¿Cómo has creado este personaje?
Indagué en gente que hubiera acompañado a folclóricas. Hablé con Juan El Golosina , pero no tenía esa relación enfermiza que te he contado antes, era una relación mucho más superficial. Al final, aunque me he inspirado en él, Fino ha salido de mí. Es decir, he ahondado en la soledad personal, en momentos en los que yo me he sentido solo. Así que de arañar en mis heridas personales ha salido Fino.
Dices que has tenido momentos de soledad...
Yo creo que todo el mundo los ha tenido. Aunque no esté yo solo, porque afortunadamente tengo amigos maravillosos y una familia estupenda, sí hay un momento en que cuando termino una relación o cuando estoy pasando un mal momento, por muy rodeado que esté de gente me siento solo.
¿Te sientes cómodo con la soledad?
Sinceramente, nunca he sido de estar solo y sin embargo ahora añoro cualquier momento de soledad en mi casa con mi perro. Estoy todo el día rodeado de gente, voy por la calle y todos saludan, voy a otro sitio y más gente. Así, cuando llego a mi casa digo: Madre de mi vida, qué bien , y paso el tiempo con mi perro Woody, que el pobre no habla. Luego hay otro tipo de soledad que es la impuesta y esa no me gusta. Por un lado, estoy muy bien acompañado, y por otro tengo esos momentos en los que quiero estar solo.
La película habla también de los sueños que quiere conseguir la gente. ¿Cuál es el tuyo?
Yo creo que mi sueño personal fundamental es seguir trabajando en esta profesión, que tiene lo mismo de bonita que de difícil.
¿Qué es lo más bonito de esta profesión?
El reconocimiento del público, y hacer trabajos que les llegue.
Precísamente, tú tienes el arte de conectar muy bien con el público, ¿cuál es el truco?
Eso es muy difíl que lo diga yo, porque te juro que no tengo una fórmula mágica, ojalá porque sinó la vendería. Pero es cierto, yo creo que eso es el público el que tiene que decirlo.
¿Qué es lo más curioso que te dice la gente cuando te ve por la calle?
Me dicen cosas muy bonitas. Creo que soy de los pocos actores que puede presumir de eso, porque nunca me han dicho ninguna bordería. Lo que sí que hay es gente que me pide una foto en un momento en el que no puedo atenderle, porque a lo mejor estoy a punto de perder un tren, y si les digo que no puedo pararme me dicen ¡Antipático! , pero creo que eso forma parte de la profesión. A mí me han dicho de todo. Una chica que me dio las gracias porque su padre se estaba muriendo de cáncer en la cama y con lo único que se reía era conmigo, y no con mi serie ni con mis películas, sino conmigo. Esto te emociona y te hace la persona más feliz del mundo.
En cuanto a la serie, Aquí no hay quién viva seguirá en otra cadena de televisión, pero tú no sigues en ella...
No. Antes de nada, quisiera aclarar que no es cierto eso que se ha dicho en la portada de una revista. Es verdad que acabé en un hospital, pero porque compaginaba la serie con otros trabajos, y encima la forma de trabajar no era la ideal, eran muchas horas y acabamos entrando en una dinámica que no todo el mundo puede resistir, o que yo al menos no quiero trabajar así. Aún así, estoy agradecido a esa serie, casi todo lo que me ha dado han sido satisfacciones, pero creo que todo tiene un porqué en la vida y un momento, y yo me estaba cansando de ese personaje. El día que uno deje de sentir mariposas en el estómago o nervios al hacer un personaje, yo en mi caso pienso que habré dejado de ser actor. Y lo que me pasó con Emilio era que había que pasar página. El personaje, por lo que a mí respecta, no iba crecer más, y lo mejor era dejar un recuerdo bonito, aunque no sé si va a quedar bonito porque Antena 3 repite hasta la saciedad.
¿Cómo eres cuando no estás interpretando un personaje?
Soy un tío que lo hace lo mejor que puede, no ya como actor, sino en la vida. Intento tener los pies en la tierra; ser lo más humilde que puedo, que en esta profesión es difícil por lo que aparece; miro siempre al frente e intento no olvidarme de lo que he dejado atrás.
¿Echas de menos a tu incondicional compañera, Malena Alterio?
Mucho, la echo de menos mucho. Pero tengo una amistad con ella que viene de antes de la serie, lo primero que hice en teatro fue con ella. El que dejemos de trabajar juntos ahora no quiere decir que no volvamos a hacerlo, y a parte es mi amiga del alma y lo va a seguir siendo. La sigo viendo casi a diario, y espero que sea siempre una de mis mejores amigas.
¿Qué es lo que más te gusta de Malena Alterio?
Lo buena gente que es, lo humilde que es. Muchas veces le he dicho: Malena, que no se puede ser tan inocente ni tan buena persona, que en esta profesión hay que tener más picardía y maldad , porque es tan buena que a veces me da miedo de que alguien venga a fastidiarla, que no pasa, porque es más inteligente y más lista que yo y tiene los pies en la tierra, pero como la quiero tanto me preocupo. Lo más bonito es eso, que a parte de ser una grandísima actriz es muy humilde y sabe dónde está.
¿Qué proyectos tienes?
En teatro voy a estrenar Marat Sade , con Animalario y dirigida por Andrés Lima y estrenamos el 22 de febrero en el Teatro María Guerrero (Madrid). Estoy encantado. Como el teatro me da mucho respeto, el tiempo que trabaje en ello me voy a dedicar exclusivamente al teatro. Quiero seguir haciendo cine, pero no soy de esos actores que dicen que no quieren volver a salir en televisión. En cuanto me ofrezcan algo que me llame la atención lo voy a hacer. En cine voy a hacer una comedia con Javier Cámar y Lola Dueñas. Y yo voy a hacer una película que se llama Nueve citas , que es de historias muy pequeñas.