CARMELO GÓMEZ Y MARÍA VALVERDE ASISTIERON A LA PRESENTACIÓN
El Festival Internacional de Cine del Sáhara, que se celebrará entre los días 11 y 15 del mes de abril en los campos de refugiados de Tnfuf (Argelia), acercará la cultura por medio del cine y la música a los cerca de 200.000 saharauis que viven en los campamentos del desierto argelino. En esta edición participarán actores como Javier Bardem, Carmelo Gómez o Juan Diego Botto y se podrá escuchar la música de Amparanoia y Nur.
La iniciativa de crear este Festival nació en 2003 y, aunque el certamen, no nació con vocación de permanencia, ya son cuatro ediciones las que llevan.
La programación es variada, de hecho se ha preparado para esta edición un menú surtido en el que el cine español con las cintas 'Volver', 'Salvador', 'El laberinto del Fauno' y 'Alatriste', entre otras, tiene una presencia notoria. También se proyectarán filmes de temática saharaui, una sección especial dedicada a las mujeres en África, cine documental y cine infantil.
En esta ocasión, se visita el cuarto y último de los campamentos situados en el desierto. La distancia con respecto al aeropuerto es de 120 kilómetros pero sus infraestructuras son muy buenas y es muy bonito; con palmeras y dunas", declaró el delegado del Frente Polisario en Madrid, Abdulah Arabí.
Como en todo festival, habrá un ganador. La película que recoja el mayor número de los votos emitidos por un jurado popular saharaui, recibirá el galardón, una rosa del desierto y el premio, un gran camello blanco, símbolo de la paz saharaui.
Desde que el Festival iniciase su andadura, actores y personalidades del mundo del cine y de la cultura como José Coronado, Benito Zambrano, Emma Suárez, María Valverde y Mercedes Sampietro, entre otros, han participado en sus diferentes ediciones. Te cambia la vida", manifestó María Valverde, al recordar las vivencias que experimentó en la edición del año pasado en la que ella participó.
Además de visionar las películas, el Festival cuenta con un pequeño taller de cine para ofrecer una formación técnica y teórica que, a medio plazo, permita a los alumnos convertirse en formadores. A largo plazo, el objetivo de esta actividad es crear una escuela de cine en el Sáhara con continuidad permanente.
- Carmelo, ¿qué te parecen este tipo de iniciativas cinematográficas tan solidarias?
- Bien y a parte yo creo que el cine tiene mucho que hacer en este sentido. Si el cine para mi como todas las artes son compromiso, yo creo que esta es una causa para estar comprometido muy justificada. Nos sólo por la situación en la que está esta pobre gente, sino también por la gran cantidad de tiempo que llevan abandonados. Nosotros ahí tenemos mucho que ver y por lo que dicen nos quieren mucho a los españoles, que hay que ser buena gente para querernos tanto después de lo que les hemos hecho.
- ¿Es la primera vez que acudes al festival o ya has estado en las pasadas ediciones?
No. Yo es la primera vez que vengo porque siempre he tenido problemas para venir por cuestiones laborales y este año me han hablado de viajar hasta allá, de vivir en una jaima y vivir un poco como viven ellos. Saber lo que es el destierro y ser apátrida, en tierra de nadie, porque esta gente estorba a todo el mundo y me apetece aunque sea por una semana el tiempo que vamos a estar allí, sentirme en la piel de gente que vive en un extremo de vida tan flagrante.
- ¿Has podido hablar con Emma o con Maria que han ido en otras ediciones y te han contado como vais a estar alli?
- Emma cuenta esto como si fuese el monotema. Cuando vives una cosa así se convierte en el único tema del que puedes hablar. Es normal, porque Emma está muy impactada y yo tengo ganas de vivir eso. De hecho Ella creo que fue con su familia porque consideró que era una maravillosa escuela para su hijo, porque nuestros hijos es verdad que aquí están viviendo muy bien y se creen que esto es un derecho natural y está muy bien, es una gran lección. Y creo que va a volver este año. Yo creo que nosotros no tenemos nada que perder y lo menos que podemos hacer en el mundo del cine es echarles una mano.