LA ACTRIZ REGRESARÁ PRÓXIMAMENTE A TELEVISIÓN CON LA SERIE "DOS LUNAS"
Si hablamos de Bianca Renzi, nadie sabrá a quien nos referimos. Pero posiblemente, si mencionamos el nombre de Fiorella Faltoyano nos vendrá a la mente la imagen de una de las actrices más consolidadas del panorama español, y de una mujer que cumple cuarenta años sobre las tablas y frente a las cámaras de cine y televisión. Con el tiempo, Fiorella asegura que el paso de los años le ha sentado bien, y que la madurez es uno de sus mejores aliados sobre el escenario. Tras haberse puesto en la piel de un sin fin de personajes, Fiorella se plantea un futuro fuera de las tablas, pero lejos aún de la jubilación. Con 57 años y una vida en la que la interpretación ha sido su único hobby y meta profesional, la actriz asegura querer lanzarse a su nuevo reto: dirigir teatro, algo de lo que está cada vez más cerca sobre todo desde que hace siete años se uniera a Cristina Higueras en el proyecto Nueva Comedia , desde dónde ambas actrices producen sus propios espectáculos. Pero a pesar de todo Fiorella reconoce que aún tras cuarenta años de profesión sigue sintiendo el mismo gusanillo en el estómago cada vez que pisa un escenario. Ahora, regresa a escena con Agnes de Dios , una obra de suspense e intriga en la que vuelve a reunirse, por séptima vez consecutiva, con su inseparable Cristina Higueras.
-¿Cómo definirías tu nuevo trabajo, Agnes de Dios ?
-Es una obra muy interesante, que habla del enfrentamiento entre la fe y la razón, un debate entre la religión y lo laico y una lucha entre dos maneras muy distintas de ver la vida. Es una obra en la que el espectador tiene que tomar partido por alguna de las dos posturas.
-¿Qué está significando para ti interpretar a la Madre Miriam?
-Es un personaje que me gusta mucho hacer. Se trata de una mujer adulta que por circunstancias está poniendo en duda toda su vida, que es la fe. Es una mujer que se cuestiona todo, incluso la existencia de Dios... es un personaje muy rico y con una gran cantidad de matices.
-¿Cómo crees que será la acogida del público?
-Hombre no se puede gustar a todo el mundo, estamos en sus manos y no sabemos como reaccionarán, pero por el momento el público sigue la representación con un silencio sobrecogedor y está pendiente durante toda la obra.
-¿Cómo ha sido volver a subirse a las tablas junto a Cristina?
-Pues poco a poco se está convirtiendo en una rutina, aunque una rutina muy agradable... y ahora lo que me preocupa es que algún día tenga que hacer una obra sin que esté ella. Sobre el escenario estoy muy a gusto con ella, sé como va a reaccionar en cada momento y sé cómo trabajar con ella, lo que es francamente muy agradable.
-En alguna ocasión has reconocido que te gustaría lanzarte a dirigir
-Sí, continuamente... además tengo la mala costumbre de decir cosas al director sobre la obra, y luego me doy cuenta de que yo soy la actriz y he de acatar las órdenes de un director, pero en un futuro me encantaría dirigir.
-¿Te gustaría apartar el mundo de la interpretación y pasarte a la dirección?
-Sí, además llevo pensándolo mucho tiempo. Siempre que estamos empezando un nuevo proyecto pienso en cómo me gustaría dirigirlo y mandar un poco más, pero sin embargo en el momento en que se estrena la obra y cuando levantamos el telón, me doy cuenta de que a mi realmente lo que me divierte es salir al escenario... Es todo una eterna contradicción, porque no creo que pueda hacer las dos cosas al mismo tiempo.
-¿A qué papel de todos los que has interpretado le tienes un mayor aprecio?
-Hay muchas cosas. Me gustó mucho mi personaje de Asignatura pendiente , porque se convirtió en el icono de la mujer española, pero también ha habido otros personajes que han marcado mucho mi carrera en cine, en televisión y en teatro. Ahora mismo me gusta mucho el personaje que he comenzado a interpretar, la Madre Superiora, porque es un personaje totalmente distinto a todos los que he hecho, lleno de una gran intriga y muchos matices y que además está muy lejos de mi manera de ser. Lo bonito de ser actriz es que puedes ser personas diferentes a la vez, y eso es lo que envidia el resto de los mortales.
-¿Cuál es el secreto para tener una carrera tan consolidada como la tuya?
-Primero es muy importante el factor suerte. Yo empecé con 17 años, y llevo cuarenta años actuando... pero además de la suerte creo que nunca tienes que creerte que has llegado a ninguna parte y tienes que tener la convicción de que quieres seguir en esto hasta el final, y hay que plantearse cada nuevo trabajo como si fuera el primero.
-En cuarenta años de profesión ¿continúas con las mismas ganas?
-Yo creo que sí, porque en mi caso mi carrera es mi hobby, es lo que más me gusta hacer. No me gusta montar a caballo, jugar al tenis... no tengo aficiones más allá de mi profesión, pues la mayor afición de mi vida es mi trabajo.
-Muchos actores dicen que tras su papel se encuentran personas débiles, ¿te consideras una persona débil?
-No, lo que si soy es insegura. Yo creí durante años que era una persona débil y que necesitaba protección, hasta que llegó un momento en el que tuve que ser fuerte y tomar el mando de mi vida. En ese momento me di cuenta de que era mucho más fuerte de lo que pensaba... pero soy muy insegura y ante dos opciones me cuesta mucho tomar decisiones... dudo mucho acerca de todo.
-¿Qué es lo peor de esta profesión?
-Para una persona conservadora con su vida esta es una profesión de mucha inseguridad. Yo siempre pienso que el trabajo que estoy haciendo puede ser el último y eso da algo de miedo, es una profesión en la que nunca estás seguro de nada, nunca has llegado a nada y tienes que demostrar constantemente que sabes hacerlo bien.
-¿Has dejado de lado muchas cosas por ser actriz?
-Sinceramente no... Lo único que he dejado de lado han sido los pasteles de chocolate y el cocido...y eso tampoco es un precio demasiado alto por dedicarte a lo que te gusta. He tenido mucha suerte y he podido organizar muy bien mi vida personal.
-¿Cómo definirías a Cristina Higueras?
-Es muy difícil definirla, son muchos años trabajando juntas y me cuesta mucho trabajo definirla. Creo que es una persona con una voluntad de hierro y que siempre me contagia, es muy buena gente y con unos sentimientos estupendos. Como actriz no hace falta definirla... si no fuera buena actriz yo no trabajaría con ella.
-¿Sienta mejor la madurez a las actrices?
-Depende, cuando eres joven te sienta muy bien la cámara porque eres muy guapa. Cuando eres más mayor tienes que empeñarte más en ser mejor actriz porque lo que ganas en sabiduría lo pierdes en belleza. Si para una mujer normal cumplir años es difícil, para una actriz es peor.
-¿Tu marido y tú sois de los que os lleváis el trabajo a casa?
-No, cada uno ha sabido siempre dónde estaba su terreno, y aunque nos comentábamos el trabajo nunca lo hemos utilizado para discutir.
-¿Qué te dijeron cuando decidiste ser actriz?
-Se sorprendieron mucho porque no había habido ningún antecedente familiar, pero como vieron que iba fatal en el colegio lo asumieron muy bien.
-¿En qué has cambiado a lo largo de los años?
-Muchísimo, he pasado por experiencia personales y profesionales de todo tipo. La vida te va cambiando. Creo que ahora tengo más capacidad para analizar las cosas con serenidad porque soy una persona a la que todo le preocupa. Ahora controlo menos las cosas, pero en el fondo sigo siendo la misma persona con la misma ilusión.
-¿Has hecho nuevos descubrimientos del mundo de la interpretación al frente de Nueva Comedia?
-Sí, yo hacía casi treinta años que no hacía teatro porque lo abandoné por el cine y la televisión. En mi regreso, hace ya siete años, descubrí un mundo que tenía totalmente olvidado. La capacidad de seducción del escenario, los nervios ante el público, el hecho de jugar con el tiempo... es la magia del teatro.
-Cine, teatro, televisión... ¿cuál ha sido tu mejor aliado profesional?
-Todos. En televisión he tenido una etapa estupenda y además he tenido mucha popularidad gracias a ella. El cine me ha dado grandísimos éxitos como actriz y el teatro me está dando unas satisfacciones enormes. Soy una persona muy afortunada porque he tenido muchísima suerte en los tres medios.
-¿Has cumplido las metas que te habías propuesto?
-No, siempre hay algo más que quieres hacer. Ahora quiero dirigir y siempre quiero hacer cosas nuevas. Lo que sí es cierto es que he cumplido muchas de las ilusiones que tenía.
-¿Dónde te volveremos a ver tras el teatro?
-En una serie de televisión, Dos Lunas para Antena 3 y que se emitirá en enero de 2008, y aquí hago de mala malísima.
-¿Cómo crees que te percibe el público?
-Me encantaría saberlo pero no tengo ni idea. Por el momento lo que me dicen por la calle es que por la televisión parezco mucho más mayor de lo que en realidad soy. Mi intención siempre ha sido que me vieran como una actriz entregada a lo que hace. Espero haber dado buenos momentos al público y poder seguir dándolos. Me gustaría que me vieran con cierto cariño.