Fran Perea, ese joven que se daba a conocer en la pequeña pantalla con Al salir de clase , hoy en día es uno de los jóvenes actores más consagrados de nuestro país. Su participación desde 2003 en la popular serie Los Serrano hizo de él uno de los nuevos talentos más reconocidos y fue lo que lanzó su gran carrera profesional, tanto en el mundo de la interpretación como en el de la música, y es que su canción Uno más uno son siete , sintonía de la conocida serie, pronto llegó a ocupar los primeros puestos de ventas.
En febrero de 2006 decidió poner fin a su etapa en Los Serrano . Durante ese periodo había estado compaginando la serie con la música, y lo que esto conlleva, es decir, promociones, giras, y demás, algo que, según el actor, era un verdadero caos .
En este último año que no le hemos visto en la pequeña pantalla, se ha centrado en el cine y el teatro. Protagonizó Los Managers , de Fernando Guillén Cuervo, El camino de los ingleses , de Antonio Banderas, y ahora estrena Las 13 rosas , de Emilio Martínez-Lázaro, donde ha compartido reparto con grandes actrices como Verónica Sánchez, Pilar López de Ayala o Marta Etura.
En teatro continua representando desde hace unos meses Freda , junto a Ana Belén.
El popular actor y cantante dice que se encuentra en uno de sus mejores momentos. Está trabajando mucho e invierte los ratos libres en meterse en el estudio a grabar lo que será su nuevo álbum.
¿Qué tal ha ido el rodaje de Las 13 rosas ?
Muy bien, fue estupendo, ha sido una maravilla trabajar con Emilio y con este equipo. Además es una historia que nos tocaba mucho y casi toda la gente del reparto era gente joven, con inquietudes políticas, que ha conocido a sus abuelos y la historia que ellos vivieron, y todo ello lo queríamos contar nosotros. Ha sido un proceso muy enriquecedor.
¿Qué hiciste para prepararte?
Ante todo, hablar y ensayar mucho con Emilio para ver por dónde quería él que fuera el personaje. La productora también nos ayudó mucho con documentos de la época y con un documental con el que se me ponían los pelos de punta, y además fue muy útil leer el libro Trece rosas rojas , de Carlos Fonseca. Pero es que luego, a parte de todo ese material, llegabas al rodaje y veías aquel entorno y es que te metías de lleno.
¿Y cómo ha sido compartir las horas de rodaje con tantas mujeres?
Muy bien, un gusto trabajar para ellas y, en concreto, trabajar un poco con la idea de que estás contando la historia de las trece rosas es maravilloso. Ha sido un gusto coincidir de nuevo con Verónica, y con estas grandísimas actrices, con Nadia de Santiago, que es una niña jovencísima pero a la que le espera un futuro prometedor, estoy seguro.
Y ya que lo dices, ¿qué tal ha sido volver a compartir trabajo con Verónica?
Muy bien, hemos trabajado juntos durante muchos años, nos entendemos perfectamente y ha sido un gustazo muy grande. Pero igualmente ha sido un gusto coincidir de nuevo con Félix Gómez.
¿Y qué tal vas con la música?
Muy bien, estoy empezando a grabar cositas ahora.
Además, sigues haciendo en teatro Fedra , con Ana Belén, ¿hasta cuándo la vais a representar?
Hasta el veintiocho de octubre, después nos vamos de gira un mesecito. Y nada, luego aprovecho todos los huecos que tengo para meterme en el estudio a grabar.
¿Para cuándo tienes pensado sacar disco?
Todavía no tengo ni idea, y la verdad es que tampoco tengo presión.
¿Has visto ya El orfanato ?
No, no he podido verla porque con estos horarios que tengo de trabajo, con el teatro, me cuesta mucho ir a ver los preestrenos y los estrenos de mis compañeros. Tengo muchas ganas de verla y, además, estoy muy contento por Belén, es una persona maravillosa y se merece lo mejor.
¿No has podido hablar con ella, no?
Qué va, no he podido porque es que siempre andamos cruzados. Ella me llamaba para ir a ver Closer y yo no podía, luego yo le dije lo de Fedra y a ella le es imposible venir, pero hablaré con ella en cuanto pueda.
¿Vives más tranquilo desde que dejaste la televisión?
Sí, mucho más.
¿Sigues convencido de que dejar la serie fue lo mejor para tu carrera?
Sí, cuando la dejé sabía que las cosas cambiarían pero todo ha sido para bien, estoy viviendo una etapa estupenda. Me gusta estar trabajando y creo que eso es lo importante, pero compaginar muchas cosas como hacía en Los Serrano era un verdadero caos.
Te cuesta disimular el acento malagueño?
Al principio era difícil, pero por suerte en la Escuela de Arte Dramático hay una asignatura que se llama Técnica Vocal , donde te enseñan precisamente eso, porque si haces un Shakespeare no le puedes dar acento andaluz. Ahora lo hago sin problemas pero mi trabajito me ha costado. (Ríe)