LA ACTRIZ SE MUDA CON SUS COMPAÑEROS A "LA QUE SE AVECINA", LA NUEVA COMUNIDAD DE VECINOS QUE HAN CREADO LOS HERMANOS CABALLERO.
En televisión, además del mítico Estudio 1 , se recuerda a Gemma Cuervo como la abuela de Médico de familia pero nada de todo aquello causo tanto furor como lo ha hecho su magistral interpretación de Vicenta Benito en ¡Aquí no hay quién viva! . Este inocente personaje ha vuelto a recordar al gran público que la actriz es una de las grandes damas de la escena española y como tal está deseando volver a la pequeña pantalla con La que se avecina , el nuevo reto que está preparando Telecinco para la comunidad de vecinos de Desengaño veintiuno.
Gemma adora ser actriz, ha dedicado toda una vida a la interpretación para poder estudiar y comprender la condición humana y a juzgar por los resultados la conoce perfectamente. Estuvo casada con el actor Fernando Guillén, de ese matrimonio nació una nueva generación de estrellas de la que Gemma está muy orgullosa, sus hijos Fernando y Cayetana Guillén Cuervo han conseguido hacerse hueco en el mundo del celuloide.
-¿Qué nos puede adelantar de La que se avecina ?
-Estoy encantada con este proyecto, habrá nueva casa y nuevos vecinos pero seguimos siendo la misma familia que éramos, el cordón umbilical se conserva intacto. Hemos tenido un descanso más largo de lo que esperábamos y ya lo único que quiero es empezar. Esta nueva serie es un reto para todos, sólo puedo adelantar que habrá sorpresas miles.
-¿No le da miedo que el público quede decepcionado con esta nueva serie?
-Lo realmente maravilloso de esta serie es que absolutamente todos nos sentimos muy queridos por el público. Nos quieren tanto que entrarán sin problemas en esta nuestra nueva casa con nosotros.
-¿Cual ha sido el secreto de vuestro éxito?
-Que hay una enorme simbiosis de almas, la ternura reina en este equipo y gracias a eso hemos conseguido que todo el mundo se sienta identificado con nosotros.
-¿Van a cambiar las condiciones de trabajo?
-Aún no sé el planteamiento que tienen pero al mismo ritmo espero que no, sobre todo por el bien de nuestra directora. Laura Caballero tiene una fortaleza impresionante, mientras nosotros teníamos unos tiempos marcados para grabar ella estaba siempre allí dirigiendo a unos y a otros.
-¿Compaginará la serie con algún otro trabajo?
-No, he tenido que rechazar un proyecto magnífico porque me es imposible compaginarlo todo.
-¿Qué le dicen por la calle?
-La gente nos quiere mucho, es la primera vez en mi vida que veo que realmente nos quieren a todos por igual en una serie. Siempre ha habido desigualdades dolorosas entre los actores. He recibido mucho cariño, siempre se dirigen a mi con comentarios entrañables y sin edad, me paran desde los niños hasta los más mayores. Hemos marcado un hito en el mundo de la ficción y lo hemos hecho a base de ganas de trabajar y mucho talento. Somos un equipo tan fuertemente formado que saldremos adelante.
-¿Echará de menos a Fernando Tejero?
-Siempre se echa de menos a un compañero pero los actores estamos habituados a los cambios, aprendemos a ligarnos estrechamente sólo mientras trabajamos juntos, cuando dejamos de estar juntos es porque vienen otros a ocupar ese lugar.
-¿Qué le queda por hacer?
-Sigo con la misma ilusión que cuando era pequeña, para mis fuerzas no ha pasado ni un solo día desde entonces. Todo lo que esté dentro de la interpretación es bienvenido para mi. Adoro profundamente el ser actriz, en la más bella y digna acepción de la palabra, como investigación del ser.
-¿Le ha decepcionado algo dentro de la profesión?
-La falta de homologación en cuanto al nivel de conocimientos, hay demasiados desniveles entre nosotros y eso daña los textos.
-¿Cuál piensa que es el mayor sacrificio que hay que hacer en esta profesión?
-Hay que dejar muchas cosas en el camino. He tenido grandes experiencia trabajando como actriz pero también he dejado muchas cosas en el camino, esta profesión exige muchas horas de trabajo. Es muy importante disciplinar tu templanza, la temporalidad de esta profesión te afecta sentimental, familiar y económicamente.
¿Qué le pareció que sus hijos se decantaran por esa misma pasión?
-Muy bien porque nunca les indujimos a ello. Vieron lo que nos pasaba día a día: alegrías, llantos, éxitos, fracasos... , lo vivieron siempre como lo viven todos los hijos de los actores aquí en España. También tengo una hija que viendo los problemas de temporalidad que implicaba decidió no dedicarse a esto. Los actores somos trabajadores temporales de por vida y para ello hay que tener mucha templanza.