MANUEL ESPAÑA, CANTANTE DE "LA GUARDIA", DEJA SU ÉPOCA MÁS INDEPENDIENTE PARA VOLVER AL MÍTICO GRUPO DE POP-ROCK ESPAÑOL
Tras varios años de silencio, que no de desaparición, el popular grupo La guardia vuelve con nuevas canciones. Las ganas de sorprender y de dar guerra, tanto a viejas como a nuevas generaciones que gusten del buen pop-rock español, son algunos de los claros objetivos que se han marcado estos veteranos del panorama musical español.
Para Manuel España, solista del grupo, no pasan los años. Sigue con la misma fuerza e ilusión que ayer , y asegura que este nuevo disco es una segunda etapa en la vida de La guardia . El sonido más ochentero, junto con toques fronterizos , al más típico estilo vaquero, nos trae de nuevo a uno de nuestros grandes grupos nacionales. La Guardia vuelve, y lo hace... Sobre ruedas .
- Manuel, ¿nerviosos ante éste nuevo disco?... O, después de tantos años, ¿ya no os permitís tener nervios?
- Yo creo que el día que no me ponga nervioso será mala señal. Significará que lo que hago no me importa. Creo que cuando te implicas tanto en algo, como es tener este disco en la calle un cierto grado de nerviosismo se tiene que tener. Pero más que nervios lo calificaría como cosquillas. Ilusión por ver la reacción de la gente.
- ¿Por qué después de tantos años de llevar vuestra música de forma más independiente os habéis animado a grabar este disco a lo grande?
- En principio por el público. Yo hasta hace un tiempo estaba en otro proyecto, en solitario. Hice un concierto con Modestia Aparte, sólo un día, para recordar viejos tiempo y fue un éxito rotundo. Tuvimos que repetir, y la gente nos preguntaba que para cuándo nuevo material, qué si íbamos a juntarnos de nuevo, y creo que ya era un buen momento para ello. También a mi me hacía falta.
- ¿Qué haces a la hora de componer? ¿Tienes alguna costumbre o manía que no cambias ni con el paso de los años?
- Para mí lo mejor es irme a la Alhambra, cuando amanece, al sol. Es la mejor manera, personalmente, para poder componer mis canciones. Creo que eso se nota después en ellas. Desde el primer disco tengo esa costumbre.
- ¿Por qué os gusta tener esa imagen de malos?
- Siempre me ha gustado tener un punto canalla. Nos identificamos con ese rollo , pero por otro lado nos gusta demostrar que los malos no son tan malos. Tenemos nuestro lado bueno. Siempre queremos que en nuestro repertorio de canciones haya algunas muy tiernas, y en la historia de La guardia las hay, y muchísimas.
- ¿Sentís que habéis empezado de "cero" ahora, después de tanto tiempo?
- La verdad es que sí. Hemos estado durante un tiempo a la sombra pero junto a la música siempre: con sellos más pequeños, en locales no tan conocidos... Haciendo otro tipo de cosas. Pero sí, podemos hablar que en este disco empezamos una segunda etapa, de nuevo a lo grande. Una etapa muy bonita porque nos está trayendo cosas muy buenas.
"LO MEJOR ES QUE LA GENTE TE RECUERDE, ESO SIGNIFICA QUE UNA DE NUESTRAS CANCIONES HA SIGNIFICADO ALGO EN SU VIDA"
¿Tenéis la sensación de ser uno de esos grupos que son conocidos sólo por una canción, ya que casi todo el mundo os conoce por Mil calles o Cuando brille el sol ?
- Nosotros tenemos muchas canciones gracias a dios, cuando voy al karaoke me doy cuenta. Cuando te dan el librito ves que hay gente que sólo tiene una canción y nosotros vemos que tenemos muchísimas más. Lo mejor es que todas ellas forman parte del recuerdo de la gente.
- ¿Sois de esos grupos que rechazan sus canciones estrellas? ¿De los qué no les gusta ser conocidos sólo por ellas?
- No, si tuviésemos sólo una nos sentiríamos orgullosos de ella, la cosa es que la gente te recuerde porque eso significa que esa canción ha significado algo en su vida. Es algo bueno, lo que si es cierto es que La Guardia no es una moda, llevamos muchos años tocando incluso sin disco y el público está ahí. Por ejemplo, la Lambada no la baila nadie ahora y en cambio las canciones de La Guardia cada vez que suenan sí.
- ¿Cómo lleváis el éxito después de veinte años?
- Somos gente muy humilde, de familia humilde y que empezamos con un ensayo que no teníamos ni para pagarlo... Pero vino el éxito, las limusinas, y seguíamos siendo igual. No nos cambió para nada. Luego vino una época más flojilla, porque la música es así, hay muchos altibajos. Hemos estado en la cresta de la ola, en medio y abajo, en todas partes y no cambiamos. El éxito es una cosa que no nos preocupa. Yo prefiero el valor de la gente, el respeto de los fans hacia nuestro trabajo. Que nos recuerden después de tantos años. No hemos querido nunca subir rápido. Lo que rápido sube más rápido baja.
- De aquel Manuel de la década de los 80, ¿qué queda?
- Te puedo decir que queda la inocencia, después de tantos años y después de tantos palos. Por ejemplo, ahora con el nuevo disco tengo la misma ilusión que cuando sacamos el primero, y me gusta seguir así. No he cambiado nada. Sí, se adquiere experiencia pero como todo en la vida. Lo fundamental: el seguir teniendo el espíritu del rock, la ilusión, mi misma banda, tener ganas de luchar... Todo eso no lo pierdo y no lo perderé nunca. Yo siempre voy con mis botas de punta y mi camisa de rallas. Eso creo que es buena señal.
- ¿Crees que te queda algo por hacer en la música?
- Siempre pienso que hemos hecho todo, que no me queda nada más por hacer pero me sorprendo, una y otra vez, de que no es así. Siempre saco algo más, y veo que me quedan muchas cosas por hacer. Lo último que hemos hecho es aparecer, por ejemplo, en un culebrón. En Arrayán, una de las series más importantes en Andalucía. Fuimos para hacer una aparición pequeñita, nos lo pasamos muy bien, y descubrimos ahí una faceta de actores que no sabíamos que teníamos. Llevamos cinco capítulos y todavía seguiremos unos cuantos más.
- ¿Qué son para ti vuestros seguidores?
- Una vez al mes contactamos con ellos por medio de nuestro foro. Eso es una de las cosas positivas del mundo digital, que nos permite tener una relación cercana con ellos. De esta manera nos dicen lo que piensan. Así sabemos si les gusta lo que hacemos.
- Todos ellos... ¿Os aportan algo que lleváis luego a la práctica?
- Si. Tanto en lo bueno como en lo malo. Siempre tomamos nota de lo que nos dicen. Cuando no tengo muchas ganas de algo me tiro a ver sus comentarios y me ayudan muchísimo, más de lo que ellos creen. Mis fans son mis pilas alcalinas.