El guionistas Rafael Azcona refleja la moral y las costumbres de la España del franquismo en el libro "La paella"

El guionistas Rafael Azcona refleja la moral y las costumbres de la España del franquismo en el libro "La paella"

El guionista Rafael Azcona presentó hoy el libro 'La Paella' (Ediciones Aborigen) "un apunte de sainete", dijo su autor, que refleja la moral y las costumbres de la España del franquismo a través del viaje de una pareja de recien casados al Vaticano para entregarle al Papa una paella.

Azcona explicó que esta historia está protagonizada por un "macho ibérico" que cree en unos valores "aplicables a todos menos a él mismo" y una mujer educada en unos valores tradicionales. Tras la boda, ambos viajan a Roma para entregarle una paella al Papa pero cuando llegan allí, ella le confiesa que ya no es virgen. A partir de aquí, el marido intentará por todos los medios anular el matrimonio.

"Cuando se reprimen los instintos, se anulan los sentimientos", argumentó Rafael Azcona durante la presentación de este libro, en el que los seguidores del guionista podrán encontrar su particular sentido del humor que ha mostrado en películas como 'El pisito', 'El verdugo' o 'La escopeta nacional'.

EPISODIO PILOTO DE UNA SERIE

El punto de origen de esta historia se sitúa en el texto que iba a escribir, hace veinte años, para un episodio piloto de una serie de televisión sobre cómo se divertían en los años 40 y 50 los españoles. Y que terminó en ser solo un 'proyecto' porque era, según Azcona, "políticamente incorrecto" y tenía algunos "atrevimientos".

Esta idea unida a su predilección por el restaurante 'El Riscal', "un lugar que popularizo la exportación de la paella y en donde la gente se lo pasaba bien en los años 40 y 50, incluidos algunos curas", apuntó Azcona, le sirvió como base para crear este texto, está protagonizado por "cucarachas, en lugar de gambas", bromeó.

"Me encantaría que me llamaran ahora para hacer una película sobre los tiempos actuales porque ahora hay mucha fauna y están pasando cosas extraordinarias--reconoció--pero yo soy como una asistenta, voy cuando me llaman".

Azcona, quien se definió como "superviviente", recordó las diferencias entre el cine de hoy y el de ayer y explicó que su "guión perfecto" es aquel que no se nota y que se "hunde" en la película. "Un guión no debe tener adjetivos, cuanto menos literatura haya mejor", concluyó.