El mundo del toro se vistió de luto el pasado fin de semana. El reputado torero, Ángel Luis Bienvenida falleció a los 82 años, desapareciendo con él uno de los eslabones de las más prestigiosas dinastías taurinas.
El veterano matador de toros Ángel Luis Bienvenida falleció el pasado 3 de febrero en el en el Hospital La Princesa de Madrid a los 82 años de edad, víctima de una terrible enfermedad que venía soportando desde hacía varios meses.
El diestro era miembro de una gloriosa dinastía que tuvo a su padre, Manuel Mejías El Papa Negro a su fundador y a su hermano Antonio como máximo exponente. Conocido como El Inglés por su gran elegancia dentro y fuera de los ruedos, Ángel Luis Mejías Jiménez nació en Sevilla el 2 de agosto de 1924 y cuando sólo contaba con 7 años dio sus primeros pases en el cortijo Cuarto de Miura. Tuvo una exitosísima carrera como novillero en la que triunfó con fuerza en la plaza de Las Ventas, escenario donde recibió la alternativa de la mano de sus hermanos Pepe y Antonio.
Como matador su trayectoria fue corta pero intensa y una vez retirado siempre mantuvo su vinculación con el mundo taurino, pues entre otros, fue apoderado de Antonio Ordóñez, Julio Robles o Victoriano de la Serna.
El mismo día del fallecimiento, rostros conocidos del mundo taurino se desplazaron hasta el tanatorio de Fuencarral para despedir al maestro. Entre ellos, se encontraba el célebre matador de toros, Antonio Chenel Antoñete , quien se encontraba muy afectado por la pérdida del gran maestro. Era un hombre entrañable, una persona muy cariñosa , dijo sobre fallecido. Un día después los restos mortales del torero fueron trasladados a la Sacramental de Santa María donde recibieron sepultura.
Los familiares del torero, entre ellos, su hijo Miguel Bienvenida recibieron las condolencias de numerosas figuras del toreo. Hasta allí se desplazó José Ortega Cano, quien está viviendo momentos de intenso dolor tras la reciente muerte también del que fuera ex secretario de su esposa, Juan de la Rosa.
Entre los diestros no faltaron Curro Vázquez, Uceda Leal, David Luguillano; y Enrique Ponce, que acudió junto a su suegro y apoderado, Victoriano Valencia.
Ponce lamentó la desaparición del torero, el último de la dinastía, y era un hombre entrañable, un señor, un caballero, dentro y fuera de la plaza . Con él tuve la suerte de compartir varios momentos y fueron muy enriquecedores porque era un hombre con el que daba gusto hablar, sabía muchísimo de toros , prosiguió.
Por otro lado, el torero valenciano, que no acudió con su esposa, Paloma Cuevas, destacó su temporada americana durante la cual, indultó a un toro. Se ha dado muy bien, gracias a dios ha sido una temporada muy bonita .
También Victoriano Valencia tuvo palabras de enaltecimiento para Ángel Luis Bienvenida. Se va con Ángel Luis un eslabón de una de las dinastías con más prestigio que han existido en la historia y con él se nos va un ejemplo de caballero, de señor y de torero dentro y fuera de la plaza.