Hablamos de un hombre entregado a su trabajo, abierto, sencillo, humilde, y con la ilusión de un niño hacia todo lo que emprende. Así es Imanol Arias, la debilidad de muchas mujeres de este país, siempre con permiso de la también actriz Pastora Vega, su esposa. Nunca creyó que una serie de televisión lograra acapararle profesionalmente durante tanto tiempo como lo ha hecho Cuéntame como pasó , pero lo cierto es que su interpretación de Antonio Alcántara le ha hecho muy popular y querido entre el público. La familia más querida de la pequeña pantalla vuelve en septiembre con nuevas aventuras cada vez más convulsas y nuestro Antonio, el de Merche, se reencontrará a si mismo. A sus cincuenta años, este leonés proveniente de una familia de obreros, puede presumir de haber sabido labrarse una carrera interpretativa impecable.
-¿Qué va a pasar esta temporada en Cuéntame ?
-Va a ser una temporada de mucha incertidumbre y grandes cambios. Antonio tiene que aprender de lo que le ha pasado porque Merche toma su rumbo. Para mi será una temporada de mucho tiempo en casa sólo, Antonio tiene que reaccionar, ya no puede esperar que sea Merche la que se acerque. Va a aprender mucho, saldrá un Antonio con mucho más sentido del humor y más comprensivo. Además este año toca la muerte de Franco.
-¿Cómo viviste tu la muerte de Franco?
-En Madrid, siendo ya actor, con una botella de champan en la nevera pero me acuerdo que aquella misma noche no la tomamos porque estábamos en otras cosas. Recuerdo que había mucha incertidumbre pero en mi entorno no la experimentamos, sabíamos que moriría de manera natural y que no pasaría nada más raro de lo que pasó.
-¿Como hombre que opinas del problema de los malos tratos?
-Hay un error genético o de educación en el hombre, debemos tener una tara para haber creado durante tantos años un patriarcado tan absurdo. Actualmente convivimos con culturas en las que la mujer no tienen derecho a vivir. Ahora la mujer trabaja mucho más, tiene mayor independencia y exige una reacción más normalizada y a los hombre les sale el bestia que llevan dentro, un tirano animal que quiere atar, pegar y poseer en vez de querer.
-¿Te has sentido alguna vez atrapado por el machismo?
-He tenido mucha suerte con eso porque además de vivir en un matriarcado mi profesión me ha ayudado a ver todo de manera más amplia y mi carácter también me ayuda en este sentido.
-¿Pensabas que una serie de televisión te iba a enganchar profesionalmente tanto tiempo?
-Todo lo contrario. Yo era un anti-televisivo y le tenía miedo no al medio sino a trabajar mal y rápido. En algunas series que he hecho he trabajado bien, pero en otras he sentido ese miedo a trabajar mal y cuando eso ha pasado me he largado. En Cuéntame trabajo bien y me tiene enganchado, pero tampoco me aferro a que sea eterna.
-¿Cómo se consigue mantener la ilusión por el trabajo después de una trayectoria tan extensa como la tuya?
-Pensando que el trabajo es lo más importante que tienes en tu vida. Yo siempre he sido muy entusiasta, a mí me gusta mucho este trabajo, y además pienso que no lo voy a hacer toda la vida porque llegará un momento en el que me apetezca vivir de otra manera. Así que mientras lo viva, yo me lo paso muy bien. Estoy en la edad en la que no se trabaja y tengo la suerte de trabajar, o sea, que para mí Cuéntame ha sido una solución para poder dedicarme al vino cuando pueda y tampoco estar toda la vida arrastrando los pies por los platós, porque ¿para qué?.
-Entre Gran Ganga y la familia Alcántara, ¿dónde quedas tu?
-Sigo siendo el mismo que cantaba Gran Ganga pero ha pasado el tiempo para mi. La locura de cuando eres joven es algo maravilloso, no haces grandes personajes pero los vives como nunca, cuando pones los pies sobre la tierra los personajes son mejores pero se pierde la libertad. Tengo tendencia a añorar la locura de mis días de juventud, ponía el personaje en el punto de mira y todo giraba en torno a él. La gran locura de terminar y no saber donde rodaríamos el día siguiendo, ponerme una ropa diferente cada día, añoro todo aquello pero lo hago como una estupidez de persona mayor que lleva treinta años en esto.
-¿Te has parado a pensar alguna vez en que reside tu atractivo?
-Lo que pasa es que soy muy fotogénico y también hay algo de padre delgado en mi atractivo. Debo seguir el prototipo de los españoles que fueron padres en los cincuenta, hombres que no engordaban tanto como ahora, porque hace tiempo ya que las mujeres se me acercan para decirme me recuerdas mucho a mi padre .
-¿Qué sueles hacer en tu tiempo libre?
-Ahora leo cosas que me ofrecen, aunque no las vaya a hacer, para ver cómo va el asunto, pero no hago más que eso, leer, e ir al campo y a la bodega, que es algo que hago mucho últimamente.
-Supongo que tendrás muchas ofertas...
-Sí, me ofrecen compaginar teatro, pero yo no creo que esté en la edad de matarme, ya tendré tiempo de hacer teatro después, porque lo de compaginar no lo llevo bien. Además he tenido la suerte desde joven de poder hacer una sola cosa a la vez y trabajar todo el tiempo, si trabajas todo el tiempo no tienes que agobiarte en hacer dos cosas, se vive muy bien, sino se acumula y estás mal. Yo ahora quiero estar bien, estar sano, y reírme mucho también.