El periodista granadino empieza el año con la publicación de un nuevo libro La nieta y el general, tres bodas y un funeral , en el que realiza un retrato de Carmen Martínez-Bordiu, una mujer criticada, a la vez que querida y admirada. Jaime Peñafiel, que la conoció siendo niña, repasa con este libro todo lo que le ha rodeado a la nietísima a lo largo de su vida, desde su boda con Alfonso de Borbón, hasta su boda con el santanderino José Campos, la relación con su hijo Luis Alfonso y los últimos acontecimientos televisivos en el programa ¡Mira Quien Baila! .
El que fuera la figura periodística de los más notables acontecimientos sociales de todo el mundo, nos cuenta, además, todo lo que piensa sobre la Princesa de Asturias, Doña Letizia y los motivos que le llevan a creer que no es la perfecta futura reina de España.
En su casa, rodeado de antigüedades, joyas y fotos históricas, Jaime Peñafiel confiesa su admiración por dos mujeres: Noor de Jordania y Farah Diba, con las que mantiene una estrecha relación y a las que guarda un sitio privilegiado en su salón.
¿Cómo y por qué decidiste escribir un libro sobre Carmen Martínez Bordiu, titulado La nieta y el General: Tres bodas y un funeral ?
Este libro parte de otro titulado El General y su tropa , que Planeta quería reeditar, pero al saberlo, yo intervine y dije que había que reformarlo y se decidió que parte de ese libro tenía que estar dedicado a esa muchacha de Mira quién baila . El libro no tiene nada que ver con el anterior, pues es sobre el General y su nieta, las dos bodas civiles y la religiosa de Carmen Martínez-Bordiu, con la que he tenido buenas y malas relaciones. Estuvimos a punto de acabar en los tribunales y hoy mantenemos una fantástica relación personal.
¿Pero es un libro basado únicamente en la nieta del General Franco?
Es un libro serio. Es la historia de un régimen, de cuarenta años de dictadura, el fin del Franquismo, la historia de su familia y después la historia de su nieta. En este libro hay muchas revelaciones sorprendentes. Es un libro honesto.
¿Ha leído Carmen Martínez-Bordiu el libro?
No porque acaba de salir y yo no suelo enviar el libro a la gente.
Ya, pero si tiene tan buena relación, ella debía saber que tú estabas escribiendo un libro sobre ella, ¿no?
No sé si ella sabía algo. Yo no tengo por qué informar sobre lo que hago.
¿Crees que si Carmen Martínez-Bordiu finalmente lee tu libro, vuestra relación puede dar un giro, o se puede sentir traicionada?
¿Por qué se va a molestar?
Porque supongo que en el libro cuentas cosas que a ella a lo mejor no le gustan.
Yo, como la mayoría de los periodistas, valemos más por lo que callamos, que por lo que contamos. Hay cosas que sé que no se pueden contar porque afectan al honor y a la intimidad de las personas y yo ahí no puedo entrar. A pesar de ser muy crítico, mantengo muy buenas relaciones con todos los personajes. Sé cosas, que si las contara, afectarían de manera dolorosa a Carmen.
¿Has estado con ella recientemente?
Sí, el pasado 28 de diciembre quedé con Carmen a comer, justo el día en el que su hijo, Luis Alfonso, venía a Madrid a ver a su abuela, la duquesa de Franco. Justamente este era el primer encuentro madre-hijo después de la boda de Carmen. Ese día me contó toda la historia, de la que evidentemente hay detalles que no puedo revelar.
Dijiste recientemente que Carmen Martínez-Bordiu ha conseguido la cuadratura del círculo , ¿a qué te refieres?
Porque gente seria, de moral y buenas costumbres, la ha llegado a admirarla y no por su biografía, que no es de admirar en absoluto.
¿Por su carácter?
Sí, por ser tan rompedora y tan coherente. Es coherente porque no intenta ser otra cosa que lo que es. Ella piensa que su vida es suya, que no va a vivirla nadie más que ella y de la manera que quiera vivirla. En algunos casos se puede estar de acuerdo con ella, es decir, si la llaman para hacer un programa en el que va a ser la protagonista, cree que debe cobrar. Entonces, su vida se ha convertido en un cheque al portador.
¿Y tú que piensas sobre esto? ¿Te parece bien, mal...?
Ella tiene muchas luces y muchas sombras. En su vida Carmen tiene muchas cosas negativas y yo esto lo he comentado con ella. Por ejemplo, no se portó bien con su primer marido, Alfonso de Borbón, la manera en la que le dejó, de forma tan cruel, diciéndole mañana te voy a abandonar .
¿Cómo fue la historia de este matrimonio?
Fue un matrimonio que nunca debía haberse celebrado. Cada uno tuvo unas intenciones, que luego no se cumplieron: Alfonso no se convirtió en rey de España y ella había sido educada como una princesa. Como las cosas no salieron adelante, aquello se terminó. Lo cierto es que el era una persona muy complicada, un hombre resentido, pero una buena persona y un buen padre, que luego lo demostró. A Alfonso de Borbón le traumatizó que su propio padre, por su condición de sordo y soltero, renunciara a la Corona para él y para sus descendientes. Nunca lo aceptó y siempre consideró que tenía más derechos que su primo Juan Carlos para ser rey de España. Fue un desgraciado desde la cuna hasta la sepultura porque su madre también les abandonó...
¿Por qué recrimina Enmanuela Dampierre a Carmen Martínez-Bordiu su forma de vida?
Yo no entendí nunca que Enmanuela Dampierre calificara a Carmen, a su nuera, como ninfómana , teniendo prácticamente la misma biografía: se casó con un Borbón, con el que tuvo dos hijos a los que abandonó porque se enamoró de otro hombre. Luego, perdió un hijo (Alfonso fue decapitado por accidente cuando esquiaba y Carmen a un hijo en un accidente de tráfico)...
Volviendo al matrimonio...
Alfonso nunca tuvo una casa, un hogar, porque fue de internado en internado. Fue muy desgraciado. El matrimonio, después de estar de casa en casa: primero en el Pardo, luego en una casa en San Francisco de Sales... Finalmente tiene su propia casa, magnífica, en Puerta de Hierro, que compran con mucho sacrificio. Cuando ya estaban instalados, ya tenía fotografías, libros y objetos personales, importantes en la vida de cualquier hombre o mujer, a la hora de cenar, ella le dice: Alfonso, mañana te voy a abandonar .Y le abandonó y se fue: dejó a su marido, dejó a sus hijos pequeños, dejó su país y se marchó a Francia porque encontró un hombre, que posiblemente, sexualmente la divertía más. Este era Jean Marie Rossi.
¿Ella reconoce que se portó mal?
Sí, el otro día me lo reconoció. Pero ella ha logrado que la gente no se escandalice, que la mire con buenos ojos.
¿Qué opinión tienes de los hombres que siguieron a Alfonso de Borbón?
El segundo, Jean Marie Rossi, fue un hombre que posiblemente la divirtió durante algún tiempo y ella se enamoró de él.
Se dice que a Carmen Martínez-Bordiu le mueve el dinero ¿es cierto?
No, una mujer cuando se enamora, se enamora y punto. Ella dice que en su relación con los hombres intervienen tres factores: la química del cerebro, la química del corazón y la química del sexo. Y si falla una de las tres, la relación se acaba.
Después de Jean Marie Rossi...
Le sigue un italiano, Roberto Federici al que conocía desde hacía tiempo y con el que no dio el paso de casarse nunca. La ruptura con él hizo que Carmen se sintiera fatal, que le fallara todo... incluso tuvo que llamar a Jean Marie Rossi para decirle que se sentía muy desgraciada. En ese momento de crisis profunda, en el que ella tuvo que ir al psicólogo, conoce de forma ocasional o accidental a José Campos.
¿Cómo es José Campos? ¿le conoce personalmente?
Le hice una entrevista, que yo creo que ha sido la más divertida de toda mi vida, en la que me confesó que no ha leído un libro en su vida. Él es así, un hombre transparente, diferente a todos los demás, sencillo, bueno sin esfuerzos, noblote... del que se enamoró hasta el punto de decidir que quería casarse con él por la iglesia. Además, a él no le gusta Madrid, el mundo social, las fiestas... la vida sencilla.
¿Pero Carmen Martínez-Bordiu es una persona intelectual?
¡Qué va! Ella no creo que haya leído algo en su vida. Es que Carmen es un libro abierto, es una mujer excepcional, que se ha puesto al mundo por montera, incluso en la época de su abuelo. Carmen en algunas cosas no ha madurado y en otras, lo hizo demasiado rápido.
Parece que la familia política de Luis Alfonso no tiene mucho que ver con Carmen, su madre, ¿Por qué?
Luis Alfonso es un chico muy serio, como su padre, pero muy desgraciado, también. Ha llevado su desgracia con bastante honestidad y dignidad, ha encajado todas sus tragedias, como la terrible muerte de su hermano y la de su padre, así como los escándalos de su madre... Es un chico fuerte que le ha endurecido tanta tragedia y que encontró a otra chica extraordinaria, Margarita Vargas, que nos habría gustado como reina de España. Además, esta joven venezolana, que había salido directamente del colegio de las Ursulinas, es riquísima y mona. Esta habría sido una chica ideal para el Príncipe. Como procede de una familia muy conservadora y el programa de Mira Quién baila se ve en todo Sudamérica, no creo que les haga mucha gracia que Carmen, la suegra de su hija, salga bailando todas las semanas en televisión.
¿Por qué no vino a la boda de su madre?
Ella esperó hasta el último momento, sabiendo que su hijo no vendría. Que no fuera Luis Alfonso era una crítica ostensible a la boda de su madre. No tiene nada en contra de José Campos, pero como es un muchacho educado a la antigua, él podía aceptar que su madre tuviera un amigo -como aceptó a Federici-, pero no a alguien que pudiera reemplazar a su padre y que se convirtiera en su padrastro
¿Todavía no conoce a José Campos?
No. Ella me contó hace poco que le dijo a José: Si mi hijo quiere conocerte, que vaya donde tú estás . Ella siempre ha dicho que si a su hijo no le gusta su vida, qué vamos a hacerle, es su vida.
¿Fuiste a su boda?
Sí y le llevé su regalo, una montura persa antigua. El hotel estaba completamente cubierto de blanco y la novia vestida de blanco, también. Yo he estado en muchas bodas reales, pero en ésta el menú fue increíble, estuvieron dando cenas diferentes cada dos horas. Fue fantástico. Pero a mí, como a la Cenicienta, me gusta estar en la cama a las doce. A la mañana siguiente, a las ocho de la mañana quedé con José Campos para entrevistarle y allí estaba esperándome, comiéndose un pincho de tortilla.
¿Pero Carmen y su hijo tienen contacto a pesar de todas las desavenencias?
Sí, hablan por teléfono y el día que se casó, la primera llamada que Carmen recibió fue la de su hijo.
¿Por qué crees que Carmen a partir de su participación en aquel programa cae bien a la gente?
La gente ha acabado reconociendo todo lo que antes podía ser un escándalo, de ver aquella muchacha que podía haber sido reina de España, convertida en protagonista de Mira quién Baila . Es un salto cualitativo increíble. Además, es muy simpática con la gente que se acerca a saludarla, lo ha sido siempre.
¿Qué otro momento de la vida de Carmen Martínez-Bordiu destacarías?
Yo se lo dije hace poco. Le recordé el coraje que demostró tener cuando apareció en la Primera Comunión de sus hijos, en la casa de su ex marido Alfonso, en la que estaba toda la familia. Ella se presentó allí para ver a sus hijos y además en la ceremonia se acercó a comulgar y el Cardenal le negó la comunión y ella se quedó con la boca abierta. Después, cuando la familia se reunió para comer, ella se quedó fuera de la casa, en el porche. Desde luego tuvo mucho coraje, sobre todo a sabiendas de cómo iba a ser recibida.
Dices que tienes buena relación con Carmen, ¿eso significa que sois amigos?
Yo intento mantener cierta distancia con los personajes. La tengo afecto, pero yo sé quienes son mis amigos, que son pocos y buenos.
¿Dentro de tu grupo de amistades ninguno es famoso?
No, ninguno de mis amigos es famoso ni de la profesión. Yo me muevo en otro círculo.
Parece que desde la boda de los Príncipes de Asturias te has enfrentado con la Casa Real ¿Por qué?
¿Ser crítico es estar enfrentado con la Casa Real? El Príncipe ha demostrado ser un irresponsable casándose con una persona que no debía después de la experiencia de Eva Sannum.
¿Por qué te enfadó tanto que el Príncipe se casara con Doña Letizia?
Yo no tengo nada contra ella, lo mío es un tema más de principios. Yo creo que el Príncipe nunca se debería haber casado con una mujer divorciada, con un pasado apasionado y apasionante y, además, nieta de un taxista.
¿Y después de estas críticas no ha empeorado su relación con la Casa Real?
Yo tengo que decir, en favor de la Casa Real, que ha sido muy respetuosa con mi libertad de expresión. Yo no ofendo nunca a nadie, simplemente cuento las cosas tal y como son. Yo me llevo muy bien con la Infanta Margarita, con Carlos Zurita, con Jaime de Marichalar... Conmigo no tienen un tratamiento diferente al que tienen con otros periodistas babosos y cortesanos.
¿Vales más por lo que callas que por lo que cuentas?
Por supuesto.
Parece que con tus críticas te sientes por encima del bien y del mal, ¿No es así?
No, simplemente sé que lo que digo lo piensan la mayoría de los periodistas, pero no lo dicen.
Entonces, ¿no eres monárquico?
No, soy juancarlista como la mayoría de los españoles. Admiro y respeto al rey porque gracias a él hubo una transición. Después, el Príncipe, que ha sido un niño maleducado por su padre y por la oligarquía femenina en la que ha vivido, con su madre y sus hermanas, caprichoso y con un carácter desagradable, a veces, ha demostrado que antepone sus sentimientos a sus obligaciones. Hay que reconocer que este es un matrimonio por amor, un gran amor; pero después de los de Eva Sannum tenía que haber aprendido la lección.
¿Prefieres a Eva Sannum?
No, a ninguna de las dos, ni tan siquiera a Isabel Sartorius, que luego ha demostrado que tampoco. Entre todos la matamos y ella sola enloqueció. A mi, que me gusta mucho la psiquiatría y la psicología, pienso que se siente feliz en ese papel desgraciado; ella se siente feliz siendo la mujer que no pudo ser. Todos impedimos que se casara con el Príncipe, empezando por la propia Reina. Aunque al final ha demostrado que no ha dado pie con bola.
¿Por qué?
Porque tuvo un hijo, que no es de su marido, porque nunca se casó; que para dar a luz viene aquí a Madrid y elige la clínica que nunca debía haber elegido y que dio los titulares hechos: Isabel Sartorius da a luz en la Zarzuela ... Hizo muchas tonterías. Yo aposté por ella; en cambio combatí mucho a Eva Sannum y ahí sí que tuve problemas con la Casa Real porque el jefe de entonces era paisano y amigo mío y se tomó la libertad de leerme la cartilla.
¿Te has arrepentido de alguna de tus declaraciones?
Yo soy un apersona que se equivoca mucho y que peca mucho. Cuando me equivoco, rectifico; cuando peco, me arrepiento. Eso lo sabe la gente, que cuando me equivoco, voy a rectificar, lo que pasa, que desgraciadamente, me equivoco poco. Cuando hablo, pienso y cuando escribo, también pienso.
¿Piensas que has podido hacer daño a alguien?
¿Recordarle a una mujer, de quién es hija o de quién es nieta es algo malo? No, hay que asumirlo. Alguien me ha reprochado por qué he intentado hablar del pasado de Letizia, que no lo he hecho... Pero es que toda muchacha de treinta y tantos años tiene su pasado y aquella que no lo tiene, es que no está bien de la cabeza. El pasado es pasado. Pero si de pronto te conviertes en la futura reina de España, yo tengo la obligación de conocer tu biografía. ¿Por qué no se puede preguntar, es que hay algo malo?
¿A qué personaje famoso admiras?
Yo admiro mucho a Farah Diba y a Noor de Jordania. Son mujeres a las que veo con frecuencia y las dos han sido muy desgraciadas y las dos han sido también grandes perdedoras. Mantengo muy buena relación ellas.
¿Y del panorama nacional?
No me viene nadie a la cabeza, tendría que pensarlo. Yo siempre he tenido una enorme admiración personal por la Reina Sofía, pero la perdí por un asunto personal. Mantengo mi respeto hacia ella como reina, pero no como persona.