Jordi Ballester, un profesor de inglés "metido" a actor

Jordi Ballester, una de las caras nuevas de "La familia Mata".
EP
Actualizado 16/04/2008 14:03:40 CET

"DE NO SER ACTOR ME DEDICARÍA A LO QUE HACÍA ANTES, A SER PROFESOR DE INGLÉS"

Jordi Ballester interpreta su primer papel fijo en una serie nacional. Concretamente, da vida a Javi, un ligoncete simpático y desordenado que aportará más locuras a la ya peculiar vida de los Mata. El simpático valenciano afronta esta gran oportunidad con optimismo, pero también con mucha tranquilidad. Apasionado del teatro, dedica su tiempo libre a impartir un curso relacionado con este género.

-¿Cómo ha surgido la oportunidad de participar en la segunda temporada de La familia Mata ?

-Porque hice una prueba para un cásting y les gustó mucho. Es un personaje importante porque va a tener mucha continuidad. Salí airoso de todas ellas y aquí estoy.

-Vas a interpretar a Javi, ¿cómo es él?

-Es la típica persona que las mujeres le definirán como aquel tío al que le coges cariño, que puedes llegar a enamorarte de él y de la misma manera que te enamoras de él te desenamoras, porque siempre te va a fallar. Es el típico, malote simpático, muy atractivo para las mujeres. Es muy irresponsable, así que es un malote que cae bien.

-¿Qué tal tus primeros rodajes?

-Muy bien, el ambiente es fenomenal y la gente muy agradable. Además, Antena 3 ha apostado mucho por esta serie y eso se nota. Así que me llevo muy bien con todos y estoy encantado.

-¿Por qué aceptaste este papel?

-Porque es comedia en televisión y yo he estado mucho tiempo haciendo dramático en Valencia. A nivel nacional en televisión he realizado trabajos esporádicos, pero nunca había hecho un papel fijo en una serie nacional y me resultó muy apetecible. Y también por el código, porque es comedia y es muy bonito hacer reír a la gente.

-¿Qué hay de Jordi en Javi?

-Había mucho de Jordi en Javi hace unos años. Javi se presenta en la serie desde Holanda. Yo viví en Irlanda, Londres, en Suecia. Los dos compartíamos el sentido de trotamundos y de no compromiso frente a la vida. Hoy en día Jordi es diferente. Tiene pareja estable, busca un confort, es más tranquilo.

-¿Crees que ha tardado mucho tiempo en llegar un papel fijo en una serie nacional?

-Llevo diez años viviendo del teatro, de la tele y del cine. Había hecho pruebas para cásting nacionales, lo que pasa es que no salieron. No era mi momento o lo que fuera. Esto ha sido una carambola en la que se han juntado todos los astros para que saliera adelante.

-¿Cómo lo afrontas?

-Con 34 años sé que este papel me va a aportar ciertas estabilidades y me crea expectativas. También me dará cierta popularidad que me puede ayudar en el futuro. Es un trampolín inmenso. Pero, por otro lado me lo he tomado como un trabajo más al que vengo a disfrutar.

-Es un mundo muy inestable, ¿te has planteado dejarlo?

-Sí, muchas veces. De los diez años que llevo viviendo de esto, ha habido dos temporadas de un año cada una en las que no me salía trabajo y tenía que compaginar una obra de teatro con trabajar el fin de semana en una pizzería. Es un trabajo en el que cada vez que tienes una crisis te planteas dejarlo. Además, no te asegura nunca la continuidad. Si tengo que volver a hacer teatro de provincia en provincia lo haré. Estoy en un momento de mi vida tan tranquilo que acepto las cosas como vienen, y cuando se acabe lo bueno vendrá algo mejor, sea lo que sea.

-Esta serie tiene mucho éxito, ¿no te da un poco de miedo la fama?

-Me pilla preparado. Además, yo soy un actor que cuando salgo de rodar me pongo mis gafas y el pelo a mi manera y no me conoce nadie. No me va abrumar la popularidad.

-¿Qué aficiones tienes cuando no trabajas?

-Preparo cosas relacionadas con el teatro, doy cursos. Me gusta mucho leer teatro.

-O sea que no desconectas nada...

-Sí, me gusta mucho viajar. Incluso hay dos sitios en España magníficos para desconectar. Por ejemplo, me gusta ir mucho al Cabo de Gata o a las Islas Baleares. Además, también voy mucho a mi tierra natal, un pequeño pueblo de Valencia en el que está la playa de Nules. Así que los fines de semana suelo ir allí.

-¿Y de no ser actor qué hubiese sido?

-Pues a lo que me dedicaba antes, a ser profesor de inglés.