José Luis Gil: "Echo de menos a gente de "Aquí no hay quien viva" como Fernando Tejero o Luis Merlo"

José Luis Gil: "Echo de menos a gente de "Aquí no hay quien viva" como Fernando Tejero o Luis Merlo"

EL POPULAR ACTOR ES AHORA UN CONCEJAL EN LA NUEVA SERIE "LA QUE SE AVECINA"

El querido señor Cuesta cambia de comunidad y de circunstancias pero sigue en la pequeña pantalla. José Luis Gil ha cambiado incluso de nombre, estado civil y de cargo pero el espíritu de Juan Cuesta, presidente de la comunidad de vecinos de Desengaño 21 sigue en él. Ahora se llama Enrique Pastor, es Concejal de Juventud y Tiempo Libre en el Ayuntamiento, vive en la urbanización Mirador Montepinar y está casado desde hace años con el personaje que interpreta Isabel Ordaz. Emma Penella quizá cambie su ¡Váyase, señor Cuesta! y le eche de casa como yerno con el que no se lleva nada bien.

Es el propio actor el que nos confiesa su estima a su antiguo personaje y lo parecido que es a él el señor Pastor, situación con la que está encantado. José Luis Gil afirma que lo que más añorará de Aquí no hay quien viva son aquellos compañeros que no se han mudado a La que se avecina , la nueva serie que se emitirá los domingos en Telecinco. Sobre todo compañeros como Fernando Tejero, al que confiesa que adora, o Luis Merlo. Esta gran familia de actores se mete con la situación inmobiliaria desde todos los ángulos y José Luis Gil explica cómo.

¿Cómo te encuentras con este nuevo proyecto?

Muy bien porque la nueva comunidad pinta muy bien.

Has subido el caché...

Sí, ahora soy Concejal de Juventud y Tiempo Libre. Esa debe ser la concejalía que le dan al último que ha llegado al partido que sea, aunque aquí no se habla de ninguno. Creo que quiere reflejar un tipo de político que no existe porque se supone que sigue siendo íntegro. Parece ser que no es muy habitual esto.

Ya no tienes la presidencia de la comunidad.

No, la presidencia ha recaído en Antonio Recio y el pobre se está comiendo los marrones que yo me comí en su día. Pero la serie da muchas vueltas y quién sabe si volveré a ser presidente. Mi personaje ha dejado caer en algún momento de agobio que podría hacerse cargo de la presidencia de forma temporal y la mujer, rápidamente, le ha dado en el brazo. Enseguida él ha dicho que es imposible. Eso a lo mejor es un guiño por parte de los guionistas.

Vamos a echar de menos a Juan Cuesta.

Más que yo no lo va a echar de menos nadie porque es un personaje que yo quería muchísimo. Ahora conforme pasa el tiempo y alguna vez veo algún retazo de algún capítulo, me doy cuenta de que hay mucho cariño hacia ese personaje por mi parte porque lo hice con muchísimo cariño. Pero creo que pensando en eso y en mí también, este personaje ha salido muy parecido. Desgraciadamente porque algún tipo de público verá una copia y afortunadamente porque ese personaje funcionaba. Tienen unas claves muy parecidas. Lo que no me he planteado nunca es hacer una pirueta mortal como actor para que no se parezca nada, ni cambiar físicamente puesto que si los guionistas han decidido que el personaje se parezca a Juan Cuesta físicamente y en actitudes hacia ciertas cosas (en otras no), será por alguna razón. Yo la verdad es que lo agradezco. No me hubiera importado hacer una cosa diferente totalmente, que no me hubiera importado, pero el hecho de que sea parecido, a mí no me produce ningún sentimiento negativo, sino todo lo contrario.

¿Cómo llegas a la nueva comunidad?

Isabel Ordaz y yo estamos metidos de pleno en un matrimonio de toda la vida con un hijo y con la suegra en casa. Es un matrimonio de muchos años con los problemas de convivencia que arrastra, pero es la misma pareja que antes. Y yo estoy encantado porque trabajar con Isabel es una delicia. En un principio pedí ser soltero en el buzón de sugerencias que pusieron los autores. Lo hice pensando en Isabel, para liberarla de mí. Me dijeron que muy bien pero no me hicieron ni caso. Ellos tienen mucho talento y les gusta lo que hay, y nosotros encantados.

"ENRIQUE PASTOR HA SALIDO MUY PARECIDO A CUESTA"

¿Cómo se lleva volver a trabajar con gente con la que se ha trabajado anteriormente?

Es como volver a casa. Hemos estado seis meses cada uno con nuestras historias. Yo he estado haciendo teatro y quieras que no, se les echa de menos. Cuando sabíamos que íbamos a volver, teníamos más ganas de reencontrarnos. También tenemos nuevas adquisiciones con las que han estado acertadísimos porque a parte de ser actores soberbios son gente encantadora que se ha incorporado con una ilusión tremenda. Pero era como volver a casa. De hecho durante este tiempo hay gente a la que he visto, por ejemplo Mariví Bilbao y con Carmen Balaguer, que hacía de mi hermana en la serie, he estado trabajando en el teatro.

¿Qué es lo que vas a echar más de menos de Aquí no hay quien viva ?

Ya echo de menos a gente. Aunque hubiera seguido Aquí no hay quien viva , si no hubieran seguido igualmente se les habría echado de menos. Es el caso de Fernando Tejero. Es una persona que yo adoro y que sabe que le quiero muchísimo. O Luis Merlo... Siempre se ha echado de menos a las personas cuando ha habido una baja en la serie porque se han ido a otros proyectos, pero nos han dejado un trocito de ellos flotando por el decorado porque era inevitable entrar en la que había sido su casa y acordarse de ellos. Especialmente estos dos que he dicho porque son los últimos que se han ido pero lo podría prolongar hasta Daniel Guzmán, Diego Martín, Laura Pamplona, María Adánez y desde el primer personaje hasta el último que se fue. Nos hemos llevado muy bien, nos hemos querido, nos hemos respetado y eso es complicado cuando somos tantos.

¿Volvéis a trabajar juntos porque estáis enganchados?

Claro. Yo estaba un poco enganchado a Aquí no hay quien viva y el enganche me lo traigo a la nueva serie. Estaba enganchado a la serie y sobre todo a la gente que hay aquí.

¿Cuál es la principal diferencia que aprecias entre ambas series?

Los problemas vienen a ser parecidos porque antes el edificio los daba porque era viejo y aquí los da porque se trata de una edificación moderna construida con carencias y que no arreglan. En ese sentido, creo que todos hemos vivido o conocemos a alguien que sabe que los problemas son esos. Recuerdo que hace muchos años, la primera vivienda que compré a las afueras de Madrid para ir los fines de semana, tenía unos problemas bestiales: las tuberías que se congelaban en invierno, la chimenea que no tiraba... Siempre me daba problemas y era algo que teníamos que arreglar nosotros porque éramos los que lo sufríamos.

También va a quedar reflejado el problema con el acceso a la vivienda. ¿Qué piensas de ello?

Que es una monstruosidad. Además yo tengo dos hijos en edades de buscar piso y es terrible porque cada día llegan con folletos nuevos con unos precios imposibles y con metros ridículos. Es un tema tremendo sobre el que los políticos hacen mucha demagogia porque es un tema complejo. Si hubiera un político que fuera capaz de solucionar el problema de la vivienda, sería reelegido eternamente. Lo que no se explica es como siguen subiendo los precios de esa manera.