José Ortega Cano visitó el pasado 1 de noviembre, Día de Todos los Santos, la tumba de su querida esposa, Rocío Jurado, en el cementerio de Chipiona. Se cumplían además ese día, cinco meses del triste fallecimiento de la más grande a consecuencia de un cáncer de páncreas.
El diestro, quien en estos últimos meses está intentando superar la ausencia de su mujer con el cariño de la familia, aprovechó una fecha tan señalada para llevar un bonito ramo de flores a la cantante. Precisamente, ese día, la tonadillera recibió además numerosos centros de flores de multitud de paisanos que recuerdan con cariño a la famosa artista.
Sus seguidores de la localidad gaditana de San Fernando enviaron un centro de flores y un cuadro con fotos de la artista en memoria de Rocío Jurado.
José Ortega Cano visitó el cementerio acompañado por su hermano Eugenio, que se encuentra más recuperado de su delicado corazón. El diestro se encontraba muy emocionado y vivió momentos importantes para el recuerdo. A la salida del cementerio, con oscuras gafas de sol, que ocultaban su tristeza, el torero atendió amablemente a los medios de comunicación. Es un día muy triste, pero poco a poco lo voy llevando , afirmó con nostalgia. También adelantó que era posible que el resto de la familia se acercara en las próximas horas al cementerio