Juanjo Artero, ocho años interpretando a Charlie en "El Comisario" no han copnseguido acabar con el Javi de "Verano Azul"

Juanjo Artero, ocho años interpretando a Charlie en "El Comisario" no han copnseguido acabar con el Javi de "Verano Azul"

PRONTO PODREMOS VER AL POPULAR ACTOR EN UNA SUPERPRODUCCIÓN ESPAÑOLA CON ASUNTA SERNA Y JUAN DIEGO

Juanjo Artero se define como un actor afortunado que, tras mucha lucha, ha conseguido vivir de la profesión que más le gusta. Teme que algún día sus hijos, de cinco y siete años, quieran seguir sus pasos, ya que para él no ha sido un camino fácil ni seguro. Aún así, al que todos conocimos como Javi en la mítica serie Verano Azul no le falta trabajo. Al finalizar la serie de los ochenta, supo darse cuenta de que la fama por sí sola no era sinónimo de calidad y se puso manos a la obra: terminó COU y comenzó sus estudios de Arte Dramático. Obtuvo numerosos papeles tanto en cine ( ¡Por fin solos! , Ovejas negras ) como en teatro ( Don Juan Tenorio , La discreta enamorada , Por amor al arte ), pero su segundo acercamiento al gran público no le llegó hasta 1999, cuando comenzó a dar vida a Charlie en El comisario . En la actualidad compagina la serie más longeva de la pequeña pantalla con su pasión por le teatro.

-¿Te ha cambiado mucho tu vida en estos ocho años de serie?

-Muchísimo, empecé la serie cuando la niña tenía quince días nada más y ya he tenido otro hijo. He cumplido los cuarenta y dos años haciendo esta serie y la edad se va notando. Tengo la espalda hecha polvo, una operación de menisco y se me sale un hombro. Llevamos nueve años haciendo una película de acción, los golpes son constantes.

-¿Con qué nos sorprenderá la próxima temporada?

-Va a ser la temporada más conflictiva de la serie, la mejor. A Charlie se le ponen las cosas en contra y va a estar muy descentrado.

-¿Tienes alguna anécdotas con la policía a raíz de esta serie?

-A Marcial y a mi nos han parado alguna cuando hemos salido de marcha juntos y siempre al ofrecerles nuestra ayuda ha habido cachondeito.

-¿Cuál es la receta mágica para conseguir que una serie mantenga unos buenos índices de audiencia durante ocho años?

-Yo creo que hemos apostado por la calidad, el saber conjugar la acción con la vida personal de los personajes centrales, y conseguir equiparar el móvil de un asesinato con la situación que esté viviendo uno de los personajes. Es decir, si un asesino mata por soledad, uno de los personajes está pasando una época de soledad.

-¿Qué balance profesional haces de tu carrera?

-La verdad es que después de Verano azul tuve muchos años de inactividad. Tenía que acabar COU, estudiar Arte dramático, y luego poco a poco me he ido recuperando. He ido haciendo teatro, pero hasta que no sales en televisión o en cine parece que no existes. Si yo hubiera imaginado cómo me iba a ir ahora, me hubiera tranquilizado mucho. Hubo una época en la que tenía mucha ansiedad, porque había estado trabajando tanto desde niño que el parón fue muy brusco. Ahora que ha pasado el tiempo me alegro porque pude estar tranquilo y prepararme como actor. Yo era muy famoso, pero no tiene nada que ver ser famoso con ser buen actor, y eso lo he tenido claro siempre gracias a mis padres.

"AÚN MANTENGO EL CONTACTO CON MIS COMPAÑEROS DE 'VERANO AZUL'"

¿Sigues manteniendo contacto con tus compañeros de Verano azul ?

-Sí, nos vemos de vez en cuando. Empezar con Antonio Mercero fue un lujo, y el éxito no me atontó lo suficiente, supongo que alguna tara tendré de aquella fama adolescente, pero creo que estuvo bien llevada gracias a mis padres.

-¿Cómo conseguiste que no se te subiera a la cabeza tanta fama en plena adolescencia?

-Entendiendo que la fama es una mierda, y más la televisiva. Yo quería ser actor, vivir de esto, y la fama no la he perseguido nunca. Tampoco es algo que me moleste, convivo con ella bien, pero no me considero ni más ni menos que nadie. Si sólo persigues la fama puedes acabar siendo un monstruo o un dictador.

-¿Qué te dice la gente cuando le ve por la calle?

- ¡Comisario! ¡Comisario! , o ¡A mí que me registren! , o me silban la música de Verano azul , o me hacen de Chanquete... Hay gente que se mete conmigo y otros que me adulan. Hay de todo. Pero sé que no me puedo ni ir peleando con la gente ni creyéndome lo que me dicen. Lo que me ha llamado la atención es que cuando sales en la tele la gente habla de tu trabajo. Me dicen si el otro día salía muy guapo, si les gusta la serie... a mí eso me encanta. Y ahí sí que me sube el ego.

-¿Has conseguido que el público se olvide del Javi de Verano azul que un día fuiste?

-Que va, incluso se enfadan cuando la gente más joven me llama Charlie y se acercan para decirme que para seré siempre Javi.

-¿Cómo viven en casa que seas un personaje conocido?

-De forma natural. Yo les explico que esto no tiene importancia, pero claro, los niños notan que a lo mejor les dan dos globos más que a otros niños, así que hay que tener mucho cuidado para que no les afecte eso de la fama. Sobre todo para que luego su padre no se le caiga del pedestal cuando se den cuenta de que es un tío normal. Lo mejor es no darle mucha importancia, como hacía mi padre.

- ¿Apuntan maneras?

-Yo no se lo quiero meter en la cabeza, me da mucho miedo que sufran la inseguridad que da esta profesión, que se equivoquen, la competencia... Me da miedo porque no quiero que vivan lo que yo, y eso que, al fin y al cabo, no me ha ido tan mal.

-¿Ven la serie?

-Todavía no, son demasiado pequeños para entender algunos de los temas que se tratan en la serie. Algún sábado en verano, cuando no tienen colegio, me han visto y hay que estar constantemente tapándoles los ojos.

-¿Charlie y Pope mantienen la misma relación que Marcial y tu en la vida real?

-Sí, claro que sí, Marcial y yo nos queremos mucho pero nuestra relación es menos familiar que la de nuestros personajes. Nos conocíamos antes de empezar la serie pero amigos nos hemos hecho a raíz de trabajar en ella.

-¿Vas a compaginar esta temporada de la serie con algún otro proyecto?

-Sí, retomo una obra de teatro que estrené hace nueve años, Romeo, versión Montesca de la tragedia de Verona , todo un juego teatral en el que sólo tres actores interpretamos el Romeo y Julieta . En su momento fue un montaje muy premiado y esta vez regresamos para visitar Melilla, el Festival de Almagro y luego seguramente recalaremos en Madrid para quedarnos un mes y medio. Lo siguiente será La conjura de El Escorial una película de Antonio del Real en la que interpretaré a un embajador veneciano. Asunta Serna, Juan Diego y un actor americano que todavía no está confirmado, aún no hay nada atado pero se trata de gran película.