LA ACTRIZ HA ESTRENADO OBRA DE TEATRO CON JOSE LUIS GIL Y HA REGRESADO A TELEVISIÓN CON NUEVA SERIE JUNTO A GUILLERMO TOLEDO
Laura Pamplona vuelve al teatro con Salir del armario , la última comedia del creador de La cena de los idiotas Francis Veber. Ésta es la segunda vez que la actriz se sube a un escenario y lo hace arropada por un excepcional reparto que encabeza Jose Luis Gil ( La que se avecina ) y completan Fernando Albizu, Paco Casares, Cristina Juan, Miguel Arribas, Guillermo Romero y Juan Echenique. Además de este nuevo proyecto Laura nos sorprenderá antes de que acabe el año incorporándose a la nueva comedia de Cuatro, Cuestión de Sexo , donde dará vida a una vieja amiga del protagonista Guillermo Toledo. Ilusionada la actriz vuelve a emprender un frenético ritmo de trabajo tras haberse dedicado en cuerpo y alma a la adopción de su nueva pequeña.
-Cuéntanos Laura, ¿a quién interpretas en Salir del armario ?
-Soy la jefa de Piñón ( José Luis Gil), un hombre bastante gris que temiendo su despido se intenta hacer pasar por homosexual. Me dedico toda la función a averiguar si es homosexual o no. Las mujeres no salimos muy bien paradas en esta obra, se trata de una mujer fría y calculadora, yo le he dado un toque perverso que la hace muy divertida.
-¿Tiene más ventajas que inconvenientes ser Gay?
-Lo mejor es ser lo que uno es y estar contento de que así sea.
-Esta es tu segunda obra de teatro, ¿echabas de menos el contacto directo con el público?
-Sí, me apetecía volver a sentir la experiencia del contacto directo con el público y regresar al teatro pero eso no significa que deje la televisión, me encanta la tele.
-¿Vas a volver pronto a la pequeña pantalla?
-Sí, me voy a incorporar a Cuestión de sexo , la nueva serie que estrena Cuatro. Apareceré en el octavo capítulo como una vieja amiga de la facultad con la que se encuentra Guillermo Toledo y ya veremos que nos depara el futuro.
-¿Cómo vas a compaginar tanto trabajo con dos niños pequeños?
-Aún no lo sé, estoy cuadrando horarios. Desgraciadamente, todos lo hacemos. Mi madre es actriz y cuando estaba preparando un papel era como si no estuviera en casa. Para hacer un personaje tienes que tenerlo presente siempre. La situación es difícil porque puede afectar a la gente que te rodea. Yo intento dejar las cosas en el trabajo pero me cuesta. Me gusta buscar algo más en mí y eso te lleva todo el día día. El personaje se apodera de ti.
-¿Quién te dio tu primera oportunidad en el mundo de la interpretación?
-La persona que me dio mi primera oportunidad fue Arturo Fernández. Estudié Diseño pero pronto me di cuenta de que el mundo de la moda no me llenaba del todo. Decidí entonces buscarme la vida de otra forma. Cuando terminé Diseño, hice los figurines de la función de Arturo Fernández. Ocurrió que la chica que hacía de coprotagonista se fue y me lo ofrecieron a mí. Ya había hecho algo de interpretación y mi madre se prestó a echarme una mano con todo.
-Tu madre es la famosa actriz Amparo Pamplona. Imagino que ella habrá sido una fuente de inspiración para ti.
-La verdad es que siendo hijo de actor lo primero que se te quita de la cabeza es ser actor. Mi madre se ha encargado siempre de quitármelo de la cabeza, pero ahora es mi fan número uno. Incluso me animó a meterme en la locura de la obra de teatro, porque fue una auténtica locura. Creo que ahora, con lo que sé, no volvería a hacerlo. Fui al teatro como al matadero.
-¿Qué dirías si tus hijos deciden dedicarse a esto también?
-Yo no estudié Arte Dramático porque en mi casa se decía que no, porque iba a estar toda la vida esperando un telefonazo. Por eso me dediqué al dibujo, otra de mis pasiones y me arrepiento porque si hubiera estudiado teatro ahora me sentiría más segura. Yo a mis hijos no quiero condicionarlos. Mi hijo Saúl, de ocho años, dice que quiere ser actor. Con un año ya quería ser el centro atención, le encanta esto a niveles preocupantes.
-¿Das más importancia a tu vida personal que a tu vida profesional?
-Bueno, tu vida personal también es parte de tu trabajo. Creo que un actor vive mucho de sus vivencias personales. La vida personal es lo que me hace moverme.
-Acabas de adoptar a una niña china, ¿cómo has vivido el proceso?
-Han sido tres años, muy largos. También es cierto que no es lo mismo adoptar cuando no puedes tener hijos, que cuando sí. Yo ya tenía uno y no tenía ningún tipo de prisa. Empecé los trámites y no pensaba mucho en ello. Aún así, cuando sólo faltaban seis meses fue muy duro. Esperaba que la niña llegara en febrero y hasta julio no me llegó la asignación.
-¿Qué tal está ella?
-Muy bien, es maravillosa.
-¿Qué sentiste cuando la viste por primera vez?
-Para mí el parto fue cuando llegó la asignación, la foto. Ya era mi hija. No recuerdo bien que sentí porque estaba muy sensible, tenía una carga emocional tan grande que me quedé bloqueada. Me vino bien tener la experiencia de otro hijo aunque he tenido momentos duros, como si fuera primeriza.
-Sirves de ejemplo para muchas madres que esperan la llegada de un hijo, ¿qué consejos puedes darles?
-Que no desesperen, que no lo piensen demasiado. Hay foros que creo que producen mucha ansiedad y hacen que la espera sea eterna. Hay que relajarse porque sino te angustias. Luego si pueden, que se instruyan en cosas prácticas, eso ayuda. Cuando llega el niño, todo es muy rápido.
-¿Qué le pide Laura a la vida?
-Profesionalmente mucho. Mi sueño es poder elegir lo que hago. En lo personal estoy muy bien y ojalá nunca cambie. Mi familia es lo más importante para mí, espero que mis hijos crezcan bien. No necesito nada más para ser feliz.