El consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, Santiago Fisas, presentó hoy la undécima edición de 'Libros a la calle', una campaña anual que persigue fomentar la lectura entre los ciudadanos a través de fragmentos literatos expuestos en los medios de transporte público de la región, y que esta edición contará con 23.000 nuevos carteles con 17 textos de obras de Miguel Mihura, Gabriel García Márquez o del último premio Cervantes, Antonio Gamoneda.
La iniciativa, promovida por la Asociación de Editores de Madrid, implantará los nuevos carteles en vagones de Metro, autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), trenes de Cercanías de Madrid, y, por primera vez este año, en autocares locales de Zaragoza.
Fisas explicó que la campaña pretende acercar los libros a uno de los entornos cotidianos de los ciudadanos, donde pasan una parte importante de su vida diario: el transporte público, así como introducir el hábito de la lectura en los madrileños, establecer un puente de colaboración entre las distintas instituciones "e imprimir calidad en todas sus actuaciones".
El consejero destacó que 'Libros a la calle' se enmarca dentro del Plan de Fomento de la Lectura puesto en marcha por la Comunidad de Madrid en octubre de 2006 con una inversión de 500 millones de euros en un periodo de 12 años "y permitirá acercarse a los libros en los embotellamientos o de los ratos ocupados en los transportes públicos".
23.000 NUEVOS CARTELES Y 17 MODELOS DIFERENTES
En esta edición se van a distribuir 23.000 nuevos adhesivos con 17 modelos diferentes, que se pegarán en los vagones de Metro (9.000), autobuses de la EMT (7.000), trenes de Cercanías (1.000), así como otros 1.000 ejemplares que se pegarán en los autobuses urbanos de Zaragoza, gracias a un convenio de colaboración firmado con el Ayuntamiento de esta localidad.
Cada uno de los carteles incluye, además, uno de los nuevo eslóganes de la campaña, tales como 'Dime lo que lees y te diré quién eres', 'Si el vértigo te atrae, asómate a los libros', 'Esto es sólo una página, busca en el libro todas las demás', 'Ni un día sin poesía', 'Ponle fin al cuento en tu librería', 'La lectura es el modo más feliz de conversar con uno mismo', 'No te quedes en la primera página, continúa en tu librería', 'Si quieres conocer, pregúntale a los libros' o 'Leer nos hace libres y más felices'.
Entre los textos recopilados están presentes obras clásicas y más modernas como 'El Cantar del Mío Cid'; 'Cien años de soledad', de Gabriel García Márquez; 'Descripción de la mentira', de Antonio Gamoneda; 'La forja de un rebelde', de Arturo Barea; 'Pido la palabra', de Blas de Otero; 'Longa Noite de pedra', en gallego y español, de Celso Emilio Ferreiro; 'El gran amor de la gallina', de Concha López Narváez; 'Filomeno, a mi pesar', de Gonzalo Torrente Ballester; 'El collar de la paloma', poesía andalusí de Ibn Hazm de Córdoba; 'Bar de anarquistas', de José María Conget; 'Otoño en Madrid hacia 1950', de Juan Benet; 'La lluvia amarilla', de Julio Llamazares; 'Delirio y destino', de María Zambrano'; el tono humorístico de Miguel Mihura con 'Tres sombreros de copa'; 'Un son para niños antillanos', de Nicolás Guillén; y 'Hombres necios que acusáis', de Sor Juana Inés de la Cruz.
El consejero de Cultura afirmó que una de las causas del éxito de esta iniciativa es "la cuidada selección de los textos y de las ilustraciones que los acompañan con el fin de incitar a la lectura". Se trata de fragmentos muy breves y atrayentes con el objetivo de ser leídos en un intervalo de dos paradas con el objetivo de despertar el interés de los viajeros por conocer el final de esta historia, leer otros textos de este autor o recordar que ya se conocían.
"METERLES EL GUSANILLO DE LA LECTURA EN EL CUERPO"
Fisas agradeció a la librería Antonio Machado, a la editorial Siruela y a la agencia de publicidad encargada de esta campaña por su "excelente selección de textos, que abarcan teatro, novela y poesía, además de diferentes estilos y épocas, recordando, por ejemplo el 50 aniversario de la muerte de Arturo Barea o la incorporación de un poema del último premio Cervantes, Antonio Gamoneda".
"Según el informe sobre hábitos de lectura de la Comunidad de Madrid, gran parte de los ciudadanos dicen que no leen habitualmente por falta de tiempo. Ahora no van a tener excusa para cultivarse de la mejor manera y meterle en gusanillo de la lectura en el cuerpo", añadió el responsable de Cultura y Turismo regional.
Por su parte, la presidenta del Gremio de Libreros de Madrid, Pilar Gallego, aseguró que, además de los sencillos fragmentos, la presentación de los textos "impacta y ha llamado la atención de los usuarios de los transportes públicos todos estos años, y ya se puede considerar que forman parte de su mobiliario urbano".
"Yo, que viajo en Metro, confieso que después de leer los carteles, he llegado a mi librería con el deseo de buscar o releer algunos de los libros que me sugerían. De todos los nuevos , me quedo con 'Pido la paz y la palabra', de Blas de Otero, porque creo que la palabra une y acerca a las cultura", apostilló Gallego.
El presidente de la Asociación de Editores de Madrid, Emiliano Martínez, señaló que la iniciativa es una buena manera de entrar en el verano y aseguró que es uno de los factores que contribuyen a que la Comunidad de Madrid "sea en la actualidad la primera región en España en número de lectores, con diferencia".
Martínez indicó que el Consorcio de Transportes ha visto interesante la iniciativa y no como un compromiso y que los autores e ilustradores han colaborado desinteresadamente con la misma, "y encantados de ser un reclamo". Asimismo, mostró su satisfacción porque 'Libros a la calle' se ha expandido por otras ciudades españolas, como Zaragoza, y otros lugares de América Latina. "La lectura contribuye, a parte de otros factores económicos, a una sociedad mejor, y una manera de vivir mejor colectivamente", concluyó.
Tras la presentación, Fisas, Gallego y Martínez, realizaron una pegada simbólica de uno de los carteles que forman parte de la campaña en uno de los autobuses de la EMT. 'Libros a la calle' es fruto de la colaboración entre la Comunidad de Madrid, el Ministerio de Cultura, la Ayuntamiento de Madrid, los Gremios de Editores y Libreros de Madrid y el Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO).