María Botto: "Nunca había tenido una compañera tan estupenda como María Adánez"

María Botto: "Nunca había tenido una compañera tan estupenda como María Adánez"

LA HERMANA DE JUAN DIEGO BOTTO PROTAGONIZA LA SERIE "CÍRCULO ROJO"

Con cuatro años se exilió de la Argentina de la mano de su madre, Cristina Rota, y su hermano menor, Juan Diego Botto. En su Buenos Aires natal dejó un pasado triste: perdió a su padre por culpa de la dictadura que se vivía en aquellos momentos. Quizá por esta razón, decidió encerrarse un día en su habitación y ensayar el acento castellano hasta que le saliera a la perfección. Sólo así lograría borrar de su vida esos cuatro años de infierno de los que señala no tener recuerdos, sino sensaciones y emociones.

Lo que ella no sabía es que este viaje marcaría el futuro de su carrera y de la de su familia. Su madre creó la escuela de actores más prestigiosa de nuestro país, su hermano se convirtió en uno de los actores más populares de nuestras pantallas, y ella, María Botto, le siguió los pasos tras haber probado, sin mucha suerte, el mundo de la música.

En la actualidad, María confiesa sentirse en uno de los mejores momentos de su vida, y su mirada optimista lo ratifica. Ha dejado a un lado los esquemas prefabricados de la adolescencia y ha decidió dejarse llevar por los acontecimientos. Encontrar a la pareja perfecta no le corre prisa, y por ahora, se dedica en alma y cuerpo a su carrera como actriz. Acaba de estrenar Círculo Rojo , la nueva serie de suspense de Antena 3 , donde comparte protagonismo con María Adánez.

¿Cómo es tu personaje?

Al principio es un chica muy asustada con la vida, todo se lo guarda, no saca sus sentimientos para afuera y llega de repente Patricia (María Adánez) con un mundo emocional muy potente y me revoluciona. A medida que va pasando la serie vamos sacando todas las emociones.

María Adánez y tú habeis congeniado mucho con esta serie. ¿Os conocíais de antes?

Habíamos coincidido pero nunca habíamos trabajado juntas. Yo esta serie la llevaré en el alma por María. Me fui unos días a descansar y pensaba en todo lo que habíamos vivido. A parte de la complicidad y del apoyo, yo nunca había tenido una compañera tan estupenda en todos los sentidos, en apoyarte cuando tienes un día más bajo, en cuidarte y decirte cuándo tienes el maquillaje mal puesto, eso ninguna lo suele hacer. Además la historia es muy dura de por sí, y he llorado más que en toda mi carrera. Para mí María, más que una compañera, es una amiga.

¿Por qué te embarcaste en esta serie?

Porque había hecho la serie de Cuatro de Sietes días al desnudo , que no cayó porque no tuviese audiencia, tenía mucho más que Channel N4 en su momento, sino por cosas internas. Entonces cuando todo tu trabajo de casi un año, en el que has puesto todo tu corazón y que es casi como un hijo, y pasa eso, te da miedo embarcarte en otra cosa. Pero esta tenía buena pinta y decidí aventurarme a ella, porque tiene muy buenos guiones y un buen reparto.

¿Habías trabajado antes con Carmen maura?

No, pero recuerdo que hice una prueba con carmen y con Pedro Alomodóvar cuando tenía nueve años, y siempre pensé: un día trabajaré con ella . Y cuando me dijeron que estaba Carmen Maura dije que sí rotundamente.

¿Cómo es trabajar con ella?

Fenomenal. Yo me lo he pasado tan bien, es como una niña pequeña. Teníamos una escena y me decía: Bueno, aquí yo voy a hacer de mala, mala . Yo la miraba y me partía de risa. Es muy divertida, muy buena compañera, es una profesional muy exigente, exige a los demás lo que ella da. Ella está la primera. A mí eso me gusta mucho, porque en ese sentido yo también soy muy exigente, me gusta que todo el mundo haga su trabajo bien. Por eso, trabajar con alguien que es tan minuciosa es un placer.

¿Qué proyectos tienes?

En junio voy a hacer una película con Carmen Maura. Se llama El séptimo cielo . Está también Santo Gracia. Es una historia de una niña con un mundo de fantasía que vive una realidad tan triste que descubre en la imaginación un mundo maravilloso. En ese mundo están Carmen Maura y Sancho Gracia.

De una familia de actores

Que tu madre sea Cristina Rota, ¿ha perjudicado o beneficiado a tu carrera?

Me ha venido bien porque desde pequeña he conocido el medio, pero a veces cuando estás tan cerca de algo, lo idealizas... Sin embargo, los cásting y todas las pruebas las he hecho igual que el resto de mis compañeras. No es fácil. Tiene que coincidir quién eres con lo que busca el director.

Tu madre creó la famosa Katarsis del tomatazo ...

Se le ocurrió porque no quería hacer un teatro muerto. Mi madre se dio cuenta de que lo único que hacía el público era sentarse en la butaca, ver algo, y volverse a casa. Pensó que si el público entraba a formar parte del espectáculo, que es algo que hacían los griegos y los romanos, podía haber un intercambio entre ambos muy interesante. Realmente lo inventaron los griegos, pero ella lo rescató.

¿Tú has sufrido el tener que estar encima del escenario con la posibilidad de recibir un tomatazo?

Sí, pero yo nunca sufrí, es más, te hace ver lo que piensa el público y te hace crecer. A veces se comentaba durante semanas: A mí me tiraron sólo uno , y eso era una proeza. Cuando te tiraban muchos tenías la certeza de que lo que estabas haciendo era muy malo. Si un actor se lo toma como una humillación, es que no entiende el juego.

¿Crees que es el mejor entrenamiento para una profesión en la que un día estás en la cima y otro no eres nadie?

Es un entrenamiento constante, por lo que has dicho tú y porque no estás pensando en ti cuando haces el número. Si sabes que te van a tirar tomates, estás pensando en hacerlo lo mejor posible para que no lo hagan.

¿Qué es lo más bonito de tu profesión?

Que nunca se termina de aprender, que hay que ser generoso y que siempre es como si empezaras de cero. Es importante no tener la sensación de ya sé , eso hace que uno no cambie.

De todos los papeles que has interpretado a lo largo de tu carrera, ¿cuál es el que te ha llegado más hondo?

No podría elegir, porque desde Celos , Soldados de Salamina ... cada uno me ha aportado algo, he aprendido cosas nuevas.

¿Os ayudáis tu hermano y tú a la hora de trabajar?

Sí, nos llamamos, hablamos de vez en cuando sobre cómo lleva cada uno las cosas. Pero llamamos más a mi madre. A veces compartimos angustias o algún problema, inquietudes...

¿Qué recuerdos guardas de tu infancia en Argentina?

Muy pocos. Yo me fui a los cuatro años, y mi hermano que es más pequeño sí que no guarda ningún recuerdo. A esa edad sólo te quedan sensaciones, percepciones... pero uno ya no sabe si lo que recuerda es un sueño o si realmente es lo que sucedió. Recuerdo lo que me encontré cuando volví a los 16 años a Buenos Aires, los olores... El regreso me impactó mucho.

A pesar de haber nacido en Buenos Aires, no tienes nada de acento argentino...

Es que cuando llegamos aquí todo el mundo se reía de mi hermano y de mí en la escuela. Pensé que lo mejor era adaptarnos cuanto antes al gran cambio que habíamos sufrido, porque cuando uno se exilia, no es como irse de vacaciones, sino que estás huyendo de algo, la adaptación es mucho más difícil. De hecho, aún hoy cuando voy a una ciudad cambio el acento absolutamente. En cuatro días estoy hablando andaluz, gallego... es como si quisiera pertenecer a esa zona.

Eres una de las actrices más involucradas con los problemas políticos y sociales de España, ¿Crees que es bueno que un actor se pronuncie sobre determinados temas?

Hay gente que piensa que está bien que los actores se manifiesten porque marcan un rumbo y hay otra gente que lo detesta. Yo lo hago porque a mi me parece lo correcto. No me veo como una persona que pueda marcar un camino, sino como alguien que cuando piensa que algo no es justo, no es justo. Me veo como un individuo libre que puede protestar contra algo que le parece terrible, como una guerra, como el conflicto israelí palestino, como el asesinato de Cousso, y como muchas otras cosas...

¿Cómo afrontas la fama y la popularidad?

A veces bien y a veces mal. No me molesta que la gente se acerque o me pida un autógrafo, pero me perturba que se queden mirándome. Hay gente que no te dice nada y te mira todo el rato. Es como si tuvieran la libertad de quedarse observándote durante una hora mientras te tomas un desayuno. Me dan ganas de decir: Oye, ¿quieres...? .

¿Qué te suelen decir?

De todo. Ayer iba por la calle y de repente me empieza a pitar un coche y me dice gritando: ¡María! ¡Guapa! . Me di la vuelta porque pensaba que era un amigo, y me di cuenta de que no le conocía. Le saludé y seguí caminando...

¿Eso no te sube los ánimos?

Sí, me hizo mucha ilusión. Pero depende, hay personas que son más agresivas. Cuando haces televisión, la gente piensa que puede hablarte de su vida y tú tienes que escucharla, pero en general, suelen ser muy lindos conmigo.

Entre tanta gente gritándote guapa , ¿no has encontrado a tu príncipe azul?

No, no le he encontrado.

¿Crees que existe el hombre perfecto?

Yo espero encontrarme con una persona que me ame igual que yo a él. Creo que hay muchos príncipes azules, no creo que exista uno nada más. Las dos personas a las que he querido, en su momento fueron mis príncipes azules. Después no pudo ser, pero no por ello dejan de ser los mejores.

¿Cómo tendría que ser un hombre para convertirse en tu pareja?

Sinceramente, no lo sé, porque a veces una se empeña en buscar una persona determinada, y la vida da sorpresas. No tengo un hombre ideal, pero sí me gustaría que fuera tranquilo y sereno, pero a veces te encuentras con eso y no es lo que estás buscando.

¿Eres de las personas que lo planifica todo y piensa a qué edad va a casarse y cuándo va a tener un hijo?

Cuando tenía dieciséis años me impuse unas fechas en las que tenía que conseguir ciertas cosas, pero a partir de los veinte me di cuenta de que hacer eso es una pena, porque te pierdes muchas cosas de la vida. Ahora me dejo llevar bastante. En mi carrera sí que tengo muy claro lo que quiero, pero más por el tipo de trabajo que porque me haya marcado unas metas.

¿Cuál es tu secreto de belleza?

Hago mucho ejercicio y me rodeo de gente maravillosa que alimente mi espíritu, porque cuando uno tiene buenos amigos que te apoyen y saquen lo mejor de ti, uno crece en una dirección maravillosa. Y si te rodeas de gente que no te ayuda, yo creo que eso se ve en el exterior. Y a todo esto ayuda una limpieza, una oxigenación... (risas).

¿Cuál es el diseñador de moda con el que te sientes más identificada?

Juanjo Oliva me parece ahora mismo el mejor. Me fascina su corte, su creatividad, su elegancia... me parece diferente. Sabe perfectamente lo que es sexy y elegante en la mujer. También me gusta mucho Dior, porque combina muy bien lo que es locura con elegancia.

¿Qué aficiones tienes?

Leo mucho, me gusta mucho el billar (juego desde chiquitina), ir al campo, pasear a mi perro, pintar...

¿Cómo se llama tu perro?

Gabriel Omar Batistuta...

¿Qué es lo primero que haces cada día, nada más levantarte?

Me tomo un café con leche, me pego una ducha, llamo a mis amigas y me voy a dar una vuelta con mi perro.