MADRID (EUROPA PRESS)
Tras estar ingresada desde el sábado por una bronconeumonía, María José Cantudo abandonó ayer el Hospital de San Rafael de Madrid del brazo de su hijo. A las puertas del centro, la cantante, ataviada con un pañuelo blanco y gafas de sol, atendió amablemente a los periodistas.
María José explicó que su enfermedad ha sido causa de un catarro mal curado y comentó que tenía que seguir un tratamiento en su domicilio. Además, la jienense aclaró que no ha estado entubada pero sí ha necesitado oxígeno: "He tenido el clásico aparato de oxígeno y cada pocas horas me ponían mascarillas para inhalar y mucho, muchísimo medicamento. Mucho 'Urbason' y muchas cosas", comentó.
Cantudo aseguró que este ingreso ha sido muy duro y señaló que no quería darle un susto a su familia: "Estamos muy unidos y con cualquier cosa que me pase se arma un revuelo. Estoy contenta porque pensé que... Sin respirar uno no puede vivir", declaró la artista, quien reiteró que su neumonía se debe a una tos mal tratada: "Me tomaba un jarabito, pero hacía muchos años que no iba a la Semana Santa y me olvidé del jarabito y volví peor. Luego tomé otra vez el jarabe y no me hizo efecto. Lo que es no ir al médico y no curarte".
En este sentido, María José Cantudo subrayó que "jamás en vida he suspendido una función y nunca he tenido problemas de garganta y de catarro" y adelantó que en cuanto se recupere retomará los ensayos de la obra que estaba preparando, la misma que dejó a causa de la depresión por la muerte de su padre.
Finalmente, la cantante y actriz agradeció el interés de los periodistas y habló sobre el apoyo de Enrique Cornejo en estos duros momentos: "Es una persona entrañable. Somos muy buenos amigos. Hemos estado juntos ocho años y no tenemos que separarnos mal. Nosotros nos tenemos un gran respeto y un gran cariño y cualquier cosa que nos pase al uno o al otro, pues ahí estamos", concluyó.