Más de 13.800 drogodependientes madrileños han encontrado trabajo desde 2001 gracias a los programas de la Agencia Antidroga de la Comunidad de Madrid, sobre todo en el sector servicios y el de la construcción. En concreto, la mayoría se reincorporan al mercado laboral como transportistas, jardineros o, últimamente, en el sector de las nuevas tecnologías.
En rueda de prensa en la sede de la Consejería de Sanidad, la viceconsejera del mismo ramo, Belén Prado, afirmó hoy que "la reincorporación del drogodependiente al mercado laboral "completa su proceso de reinserción y le brinda autosuficiencia económica y la autoestima que necesita", y apuntó que un total de 4.982 pacientes han acudido desde el año 2000 a los cursos de la Agencia Antidroga regional que facilitan la reinserción social y laboral de este colectivo.
La viceconsejera, que presentó la publicación 'Material Didáctico de Autoempleo e Inserción Laboral de Drogodependientes', indicó que el estudio presentado hoy está dividido en tres espacios.
El primero de ellos se centra en las líneas generales de este colectivo, el segundo establece una propuesta metodológica de inserción a través del autoempleo y el tercero recoge algunas de las principales experiencias de buenas prácticas en inserción laboral de drogodependientes.
Además, el objetivo del trabajo es "servir de herramienta a todos los profesionales de la región y del conjunto de España, que trabajan en este ámbito", indicó la viceconsejera.
En el documento destaca la idea de la "validez del autoempleo como alternativa laboral aplicable a la población drogodependiente", ya que, según expone, "en casos de pacientes con un deterioro físico notable, el autoempleo puede constituir la mejor alternativa, dada la dificultad añadida que pueden encontrar para subcontratación como asalariados".
Asimismo, la publicación destaca que el empleo "no es sólo un objetivo final, sino un motor de cambio para el paciente". En este sentido, distingue tres perfiles de pacientes en tratamiento según su situación y características laborales como son "un primer perfil de formación media, con trabajo habitual y apoyo familiar estructurado".
El segundo grupo está integrado por pacientes heroinómanos estabilizados que avanzan en su rehabilitación y que han ocupado puestos laborales que ahora no podrían desempeñar, "por lo que necesitan un reciclaje profesional", y el tercer perfil corresponde a heroinómanos con un largo historial de consumo y con una salud muy deteriorada, que pueden no haber trabajado nunca, haber estado largo tiempo inactivos, o no han podido conservar un empleo por el deterioro de su estado de salud.
"Es necesario adaptar lo más posible los procesos formativos a cada perfil de paciente cuidando mucho la calidad de la atención personalizada para conseguir la máxima eficacia en la inserción laboral de drogodependientes", indica el escrito.
La Agencia Antidroga cuenta con una serie de recursos y servicios específicos para la inserción laboral de sus pacientes como son los Centros de Atención Integral al Drogodependiente (CAID), que incluyen servicios de orientación e inserción laboral a sus pacientes en tratamiento y los Centros de Atención Integral al Drogodependiente al Centro de Orientación Sociolaboral (COS), para aquellos pacientes que presentan un perfil más complejo.
El COS ofrece una bolsa de empleo, servicio de acompañamiento en el empleo y de orientación sociolaboral y asesoría jurídica. Asimismo, el centro de orientación cuenta con un Observatorio Ocupacional que elabora, anualmente, un informe sobre los nichos del mercado laboral.
Por otra parte, las empresas que contratan drogodependientes en tratamiento cuentan con los incentivos fiscales por contratación de colectivos en situación de exclusión social. Un total de 500 euros anuales a descontar de las cuotas de la seguridad social en contratos temporales y 600 euros anuales durante cuatro años en caso de que los contratos sean indefinidos.
OBSERVATORIO OCUPACIONAL DE DROGODEPENDENCIAS
En función de las demandas de trabajo que detecta el Observatorio Ocupacional del COS, la Agencia Antidroga planifica y realiza anualmente cursos de capacitación profesional.
Los Cursos de Capacitación Profesional están dirigidos a drogodependientes en tratamiento con especiales dificultades de aprendizaje y escasa formación o experiencia laboral, lo que le impide la realización de curso en la red normalizada.
Esta actividad incluye cursos, todos ellos de 330 horas, de jardinería, construcción, automoción, carpintería, artesanía, industrias gráficas o administración. Las últimas incorporaciones formativas de la Agencia son los cursos de instalador de energías renovables y de transportista-almacenista.
Desde el año 2000 se han impartido 464 de estos cursos con un total de 4.982 alumnos en la región.